Project Gutenberg's Mindanao: Su Historia y Geografa, by Jos Nieto Aguilar

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Title: Mindanao: Su Historia y Geografa

Author: Jos Nieto Aguilar

Release Date: March 12, 2005 [EBook #15334]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

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                                Mindanao
                        Su Historia y Geografa


                                  Por

                           Jos Nieto Aguilar

                             Con un prologo
                                   de
                       Don Francisco Martn Arre


                                 Madrid
            Imprenta del Cuerpo Administrativo del Ejrcito.
                                  1894






Al Excmo. Sr General D. Angel Aznar y Butigieg


Raras veces, Excmo. Sr., dedicatoria alguna se elev como en la
ocasin presente, desde modesto nivel  la elevada posicin de
conspicua personalidad, sin que fuese guiada por interesada mira.

Esto, que al fin no fuera de extraar en Espaa, donde la pluma, bien
 mal manejada, se consider siempre como patrimonio casi exclusivo
del necesitado de bienes de fortuna, no es aplicable  m en el
presente caso.

Educado desde muy joven, casi un nio, en la ruda franqueza que
con moralidad ejemplar constituye hbito inseparable del soldado,
no pretendo con esta dedicatoria el apoyo del hombre superior, cuyos
talentos, aquilatados ya en las luchas polticas, le han conquistado
posicin envidiable en las ms altas esferas gubernamentales, sino
demostrar as mi afecto respetuoso al militar bizarro, que rodeado
de merecidos prestigios y del cario de sus subordinados constituye
una legtima esperanza para el Ejrcito.

Dgnese pues, Excmo. Sr., aceptar este testimonio de respetuosa
consideracin de su afectsimo subordinado y s.s.

q.b.s m.

Jos Nieto Aguilar



Prologo


          Un soneto me manda hacer Violante
        y en mi vida me he visto en tal aprieto,


dijo famoso y notable poeta en no menos famoso y notable soneto. En
ms grave y verdadero aprieto me veo yo, que no soy famoso ni
notable, ni tengo la ms remota esperanza de serlo aunque mil aos
viva y muchas cuartillas emborrone, al encontrarme en el caso de ser
prologuista de un libro de indudable mrito, porque el Fnix de los
ingenios espaoles, aunque otra cosa dijera al escribir el soneto
que le mandara hacer Violante, haba enriquecido con otros muchos la
poesa castellana, y ste ser de verdad el primer prlogo del que
se reconoce sin facultades para tal empresa.

Con aparente razn me argirs, respetado y querido lector, que
cmo y por qu, si me considero sin fuerzas para darle cima, tengo
la osada de pretender ejecutara; y yo te replicar humildemente
que, considerando que es la ms antiptica forma de la soberbia
y la presuncin la intempestiva modestia, virtud que tan pocos
tienen y con tantsima frecuencia se falsifica, si hubiera sido
un ntimo amigo el que me hubiera solicitado para tal empeo, con
la confianza que d la amistad hubiera rehusado el complacerle,
exponindole franca y sinceramente mi incompetencia y los perjuicios
que  su obra le irrogara el ir precedida de un prlogo de persona
de tan poca autoridad como soy yo; pero se trataba de un escritor
meritsimo, segn he podido comprobar por la lectura de su obra,
que era para m completamente desconocido, y cuya jerarqua en la
milicia, aunque honrossima, es modesta, y una negativa ma tal
vez la hubiese considerado como desdn ms bien  la persona que
al libro, incurriendo yo, sin pretenderlo, en desconsideracin
y descortesa. Me precio de pobre de espritu y no quiero gravar
mi alma con tal pecado. Prefer  excusarme con el autor, darte la
excusa de lo que pudieras creer osada,  t, que por la superioridad
que te d el ser juez inapelable y temido de cuantos escribimos,
no resultars mortificado en tu amor propio; que por ser solicitado
con afn, no cabe la posibilidad de que te consideres desdeado; y
que ms bien pecas de excesiva benevolencia que de rigor excesivo,
puesto que toleras y sustentas, aunque no con esplendidez,  tanto
escritor de pacotilla; y h aqu por qu me encuentras todo medrsico
y acongojado ante las dificultades del desempeo del empeo en que
me veo metido, sin garantas que puedan valerme en tu juicio.

Y ya que del gran Lope de Vega me ampar para dar con buen pi
comienzo  mi penosa jornada de hoy, los procedimientos que emple en
su ingeniossimo soneto he de emplearlos yo en la presente ocasin,
con la diferencia de que como el xito no consiste principalmente en
los procedimientos que para obtenerle se ponen en prctica, y s en
la habilidad del que hace uso de ellos, si al eximio poeta le result
una joya literaria,  m, prosista pedestre, me saldr lo que quisiere
Dios,  quien con cristiana y catlica fe me encomiendo de todas veras.

He observado que en los prlogos se suele dar principio explicando
de un modo ms  menos indirecto el por qu de ellos, y _birla
birlando_, sin darme cuenta de ello, es lo que he hecho en los
prrafos anteriores. Presntase despus el autor  los lectores, y
aunque por incidencia y de un modo incompleto tambin, he verificado la
presentacin, y para completarla dir que su colaboracin, buscada con
empeo y empleada con utilidad en centros oficiales y por conspcuos
personajes polticos que en las cuestiones referentes  nuestras
provincias y colonias ultramarinas han entendido y entienden la fcil
y frecuente acogida que  artculos suyos sobre estos asuntos y otros
concede un importantsimo diario madrileo, y su ltimo libro titulado
_Colonizacin de Filipinas_, de que est agotada la edicin, pruebas
evidentes y experimentales son de la competencia del autor de este
libro en las materias que en l estudia y expone. No busquis en sus
pginas retricos alios cuyo objetivo sean rebuscados primores de
estilo; Nieto se cie  exponer con claridad y concisin, y  razonar
con solidez y lgica, y en estos tiempos en que el buen gusto huye
como del demonio de las fatigosas ampulosidades de una retrica mal
empleada y de impertinentes metforas  intiles tropos, y se regocija
con la sobriedad del lenguaje, que no est reida, ni mucho menos, y
ms bien al contrario, con la elegancia, estas condiciones del autor
constituyen un verdadero mrito. Y h aqu por dnde al completar
la presentacin de rigor, me he deslizado  dar mi opinin sobre la
forma literaria del libro.

Compete inmediatamente  todo prologuista entrar  fondo en el fondo
del libro, y en sto s que encuentro dificultad supina, porque las
Islas Filipinas y la de Mindanao solamente las conozco de odas y
ledas,  sea de referencia, y por lo tanto no me es dado compulsar
con exquisita exactitud los datos que referentes  sta contiene el
libro de Nieto, pero s apreciar el mtodo con que los expone y lo
completos que son, y considerar como una garanta de su exactitud la
circunstancia de que el terreno dominado realmente por los espaoles,
y todo el que ha sido teatro de las ltimas campaas sostenidas
contra los moros malayos, lo ha recorrido paso  paso el autor,
desempeando en una de ellas el cargo de aposentador. Desde luego
resulta patente una condicin esencialsima para que sea buena una
obra: la de la oportunidad; toda obra humana es buena  mala, segn
que sea oportuna  no. Y lo es,  no dudar, una en que se trata de
Mindanao en los momentos en que es una cuestin del da, en que se
ha iniciado una campaa para hacer efectiva nuestra dominacin en
esa isla y en que estn aplazadas las operaciones militares hasta la
llegada del buen tiempo.

Cuando de nuestra antigua riqueza colonial tan slo nos quedan las
Islas Filipinas, pues Cuba y Puerto Rico no son ya colonias, sino
provincias que por ley histrica, que nunca dej de cumplirse, han de
ir ganando en autonoma gradualmente, hasta quedar con respecto  su
antigua metrpoli en las mismas condiciones que el Canad respecto
 Inglaterra, y de oponerse  que as sea con tenaz resistencia,
nos exponemos  perderlas; cuando estas provincias, por exigencias
de buenos espaoles que prestaron innegables y salvadores servicios
 la integridad nacional, pero que ahora hacen valer con exceso estos
servicios, puede decirse que son fincas, cuyos gastos de sostenimiento
sufraga Espaa para que un partido determinado las disfrute, toda la
atencin de los que se interesen en el porvenir de nuestra Patria en
Ultramar, y como nacin colonial, debe estar fija en el Archipilago
descubierto por Legazpi, venero inagotable de riquezas de que nosotros
nos beneficiamos en la ms mnima parte, por estar el comercio all
en manos de chinos y alemanes, aspirantes probables, aunque remotos,
 la posesin de tan frtiles territorios. He odo asegurar, y no puedo
afirmar la certidumbre del aserto, que sto se debe  la poltica all
sustentada de que para el prestigio del _castla_ sobre el indio,
aqul no se ocupe nunca en trabajos manuales, por lo que all no se
tolera ms espaoles que  los empleados y militares. Dcese que esta
intolerancia se sostiene por respetos  corporaciones religiosas, 
cuyo gran patriotismo se debe lo arraigada que est en los indgenas
la fidelidad  Espaa, pues son ellas las que consideran perjudicial
el establecimiento de colonias agrcolas espaolas y de comercios 
industrias montados por espaoles, para esa veneracin que el malayo
filipino siente hacia el europeo nacido en la Pennsula. Creo y he
credo siempre que el verdadero prestigio en todos los pases est
en el que posee las riquezas obtenidas de su suelo por el trabajo
que enaltece, en cuanto es el ms eficaz elemento de progreso, y por
eso me atrevo  calificar de absurdos y errneos y de preocupaciones
inadmisibles, procedimientos polticos basados en semejante concepto
del prestigio de una raza dominadora sobre la dominada. Justo es,
adems, que de esa riqusima colonia, en cambio de la civilizacin
y del progreso que nos debe, saquemos utilidades que contribuyan 
remediar nuestra penuria econmica; y para que stas vayan en aumento,
ningn medio mejor que fomentar su natural riqueza por procedimientos
de colonizacin libres de preocupaciones inconcebibles y anticuadas.

Ms en mengua resultaba nuestro prestigio al consentir por tanto
tiempo que en una isla, como la de Mindanao, cuya riqueza forestal
bastar para compensar con creces cuantos gastos se hagan con objeto
de poner fin al mal que estamos enunciando, nuestra dominacin fuera
ms bien nominal que efectiva, y los pocos indgenas acogidos 
nuestra proteccin la tuvieran en poco, por el temor grandsimo que
les impona esa raza fantica, salvaje y sanguinaria de moros malayos,
verdadera dominadora de Mindanao hasta no hace mucho.

Por eso mereciera mi aplauso las campaas realizadas en Mindanao por el
hoy Teniente General Seri y por el General Weyler, y la emprendida
actualmente por iniciativa del General Blanco. Cuando la mayora de
la prensa censuraba y achacaba  mviles mezquinos la llevada con
tan feliz xito y positivos resultados por el general Weyler, yo,
que era entonces periodista _a fortiori_ y aun director _in partibus
infidelium_ de un peridico militar, extrem la defensa de aquellas
operaciones, porque estaban ya arraigadas en m las convicciones que
hoy sustento.

Estas manifestaciones mas, que concuerdan perfectamente con cuanto
Nieto sostiene con valenta en sus obras, hacen ms fcil y grata mi
tarea de prologuista, permitindome exponer con entera franqueza lo
que pienso en estos complejos problemas que  Mindanao se refieren.

Y creo haber cumplido con estas consideraciones por cuenta propia
todos los trminos de un prlogo al uso, del mismo modo que el poeta
conclua su soneto diciendo:


Contad si son catorce, y est hecho.


Francisco Martn Arre.
Madrid 20 de Octubre de 1894.






Filipinas
Su Presente y Porvenir


El desconocimiento que en Espaa se tiene de cuanto respecta al
Archipilago filipino es grande, como igualmente se puede asegurar
que los enormes perjuicios que por este concepto sufre la prosperidad
nacional, estn en razn directa de esta lamentable ignorancia.

Pero en lo que se acenta ms y ms el parecer errneo que con
calculado inters se propala en nuestro pas por los que de ello
resultan beneficiados, es de cuanto se refiere  la poblacin
indgena; conceptuacin que sentada por una clebre carta del Padre
San Agustn desde fecha remotsima, mantiene en nuestro pueblo la
errnea creencia de que el indio es holgazn, inepto y refractario
 toda idea de cultura.

En Espaa es ingnito el creer que _nobleza obliga_, y nosotros,
que en larga residencia en aquel Archipilago hemos podido apreciar
las ambiciones de progreso que laten en aquel pueblo tan vejado y
deprimido, consideramos que por lo que al inters pblico conviene,
estamos obligados  emprender en primer lugar una razonada defensa
del pueblo filipino: defensa que creemos justificadsima, puesto que
en la conciencia de todos est la certeza de que hasta el momento en
que los sucesos de las Carolinas hicieron reverdecer, aunque slo
fuera de modo fugaz, los recuerdos de nuestras colonias Ocenicas,
el hablar de Filipinas fu siempre cosa nueva y peregrina, tanto
era el olvido en que se las tena!

Quin entonces hubiese vaticinado que sobre ellas pudieran
fundamentarse hoy importantes problemas polticos, capaces de dar
solucin  los gravsimos conflictos del socialismo, que la miseria
desarrollada en las ms ricas de nuestras provincias, levanta pavoroso
amenazando destrur el equilibrio social?

Quin que all tuvieran origen gravsimas cuestiones internacionales,
que como el conflicto alemn tan directamente interesaba  la honra
de la patria?

Quin, por ltimo, pudo precaver que llegase da, que no estaba tan
lejano, en que el comercio, la industria y aun la produccin de la
pennsula, pudiese encontrar en aquellos 300.000 km., poblados por
ocho millones de habitantes, un mercado nacional capaz de suplir 
los onerosos de los pases europeos?

El que nada de sto estuviese previsto no es cosa que pueda llamar
grandemente nuestra atencin; la mayora de los estadistas que rigieron
los destinos del pas, jams supieron ni se ocuparon de averiguar las
condiciones fsicas y morales de aquellas comarcas, ni alcanzaron 
prever la importancia grande que para Espaa pudiera tener en da no
lejano el desenvolvimiento de la riqueza y el rpido progreso de los
pases que posea en tan remotas latitudes.

Por entonces creyeron cumplidos los sagrados deberes del patriotismo
y de los intereses  ellos encomendados con slo mirar el asunto
bajo el punto de vista de la posesin de mayor  menor extensin
territorial, resultando de esto, que jams se fijasen las altas esferas
gubernamentales en aquellos pueblos que, aunque separados de la patria
por inmensa extensin martima, tienen grandes aspiraciones para el
porvenir y ansan con anhelo ciertos derechos, sin tener en cuenta,
que es imposible de todo punto, no slo por las exigencias de los
tiempos, sino por su situacin geogrfica que les coloca al habla con
otros pases profundamente penetrados de la civilizacin, consolidar
nuestra preponderancia por medio del absolutismo, que aunque les d
libertad aparente, niega las palpitaciones de un pueblo vigoroso, dando
por salvajes  hombres que, pese  quien pese, vienen demostrando que
tanto en el comercio y la industria, como en las ciencias y las artes,
tienen puesto odo atento  la voz del siglo, recogiendo por momentos
los ltimos latidos del progreso intelectual de nuestra poca.

Razones son stas para no desmayar ante los obstculos que han de
presentarse hasta alcanzar la completa justificacin del pueblo
filipino. La verdad concluye por imponerse. Consagremos, pues,
nuestros esfuerzos  transformar el espritu pblico, haciendo
nacer en la opinin nuevas ideas. Entonces es posible que lleguen 
comprenderse las causas que determinaban, el que aquel pas, oprimido
por el pasado de algunos siglos bajo la mano cruel del despotismo,
la brutalidad de las pasiones, el inters torpe y la ignorancia,
llegase  revestir algo parecido  la abyecta condicin del paria.

Que si hoy la cultura  ilustracin del indio no se encuentra 
la altura que tiene derecho  exigir de ellos el pueblo que por
su redencin tan costosos sacrificios se impone, no hay nada que
reprocharle, porque de ello no es l slo culpable. De tal atraso
no puede hacerse cargo al filipino; los responsables son aquellos
que desdeando lo preceptuado en nuestras sabias leyes, han dejado
incumplido lo dispuesto en la Ley X, tt. I, libro I Recopilacin
de Indias, que ordenaba que donde quiera que fuese posible se
estableciesen escuelas para ensear  los indios el castellano.

Lo que FelipeIV prevena en 1664  los curas y doctrinarios para
que por los medios ms suaves fuesen enseando  todos los indios
el idioma castellano. Y por ltimo, lo dispuesto por Real Cdula de
CarlosIII,  fin de que en el interrogatorio  que para su juicio
de residencia se someta  los Capitanes Generales, se incluyese la
pregunta de si mandaron  n  los prrocos enseasen  los indios
el idioma castellano.

A tal extremo llega en Filipinas este abandono del clero, que
D. Patricio de la Escosura, ejerciendo el cargo de Comisario Regio de
S.M. en aquellas islas el ao 1863, censura duramente este proceder
como causa principal del atraso intelectual del indio, imposibilitado
de apreciar los adelantos de la poca por los medios que el estudio
proporciona.

A pesar de sto, la ilustracin actual de Filipinas es muy superior 
lo que comunmente se cree; prubanlo aquellos claustros de profesores
de su Universidad  Institutos nutridos hoy con un crecido nmero de
insulares, gallarda muestra de las ambiciones de progreso que all se
remueven de contnuo, anhelando conocer el ms all que hasta ahora
les fu vedado investigar.

Tambin el arte, esa facultad del cerebro humano de asimilarse la
belleza de la naturaleza para producir obras revestidas de cualidades
estticas, representando con toda exactitud las impresiones recogidas
por el estudio al amparo de los destellos del genio, encuentra en
Filipinas entusiasta  idnea interpretacin, lanzando  la culta
Europa hombres que, como Luna y Tavera, bastan para justificar el
perfeccionamiento rpido y completo de que es susceptible aquel pueblo.

El comercio, ayudado por la creciente produccin de tan frtil suelo,
aumenta rpidamente, facilitando la exportacin de los productos que
arroja un crecido superavit sobre la importacin, segn se demuestra
en las siguientes notas estadsticas.


                     Importacin.          Exportacin
    Aos.            Pesetas.              Pesetas.

    1879             18.031.547            18.813.452
    1880             25.486.461            23.450.285
    1881             20.777.739            24.579.006

    Promedio         21.431.739            22.247.914

    1887             17.530.198            25.254.140
    1888             21.208.482            26.358.640
    1889             24.790.906            34.926.969

    Promedio         21.176.528            28.846.583


El resumen de estos datos demuestra que en el ao 1879 la exportacin
slo superaba  la importacin en 500.000 pesos, y que en el ao 1889
el fomento de la produccin es tal en Filipinas, que duplicando la
exportacin supera en ms de 10 millones de pesos  la importacin.

La agricultura es lo que ms prospera en la frtil Filipinas. Fuera
del consumo local, que no debe ser insignificante, export en el
ao 89, 12.500.000 pesos en azcares, ms de 14 millones en abac,
2.500.000 en caf, ms de 3 millones en tabaco y cerca de 500.000
en cocos; es decir, que casi su total exportacin,  sean ms de 30
millones de pesos de los 35  que sta se eleva, tienen su origen en
la agricultura; y como quiera que el chino no se dedica  las faenas
del campo, y la emigracin peninsular tampoco aporta esta clase de
elementos, tenemos, que aquella raza tan vejada, el indio, que por no
prestarse  las indignas explotaciones que de l requiere el ignorante,
incapaz de apreciar los sanos preceptos de la colonizacin espaola,
despus de cubrir todas sus necesidades, lanza al exterior enormes
cantidades de los apreciadsimos productos de su suelo.

Ahora bien; si el problema de los cambios sobre la pennsula acarrea
 Filipinas una atmsfera preada de desconfianzas y suspicacias,
con notable perjuicio del comercio espaol y de las relaciones
estrechas que deben existir entre dos pueblos cobijados por una misma
ensea nacional, esto no hay que cargarlo en el debe de aquel pas;
de ello son directamente responsables los que toleran tan indignas
explotaciones, amasadas con su propio desprestigio. Filipinas remite 
Espaa ms productos que de ella recibe. Desde Filipinas se remesan 
Inglaterra y otros pases enormes cantidades de productos agrcolas,
que superan en algunos millones de pesos  lo que aquellos importan
en el Archipilago.

De sto resulta, que la produccin filipina sita en Europa cantidades
suficientes para responder con exceso  cuantas garantas pudieran
exigir de un pas floreciente las naciones que con l sostengan
relaciones mercantiles.

Fcil es deducir por los anteriores datos, que en Filipinas esos
elementos productores que son el nervio y la vida del comercio, y que
tan ineptos se les cree en nuestro pas, ponen en juego mayor suma de
actividad en las explotaciones agrcolas que el raqutico comercio,
intermediario entre el productor y los mercados consumidores de Europa
y Amrica.

La usura es otra de las calamidades que afligen en grado superlativo
 la agricultura filipina; tan escandalosa es en aquel pas la
explotacin por este medio hecha del pequeo agricultor, que puede
decirse, con toda seguridad, que su monopolio es causa de porfiadas
luchas en la provisin de los cargos de funcionarios municipales,
puesto que la autoridad del _Gobernadorcillo_ es la que facilita el
cobro de las cantidades  productos que remuneran tan _honradsimo
comercio_.

Esto, como es natural, aminora el estmulo por la escasez de beneficio
y determina una notable disminucin en la riqueza por el menor nmero
de cultivadores.

Resumiendo cuanto llevamos dicho,  fin de robustecer y justificar
nuestra opinin en tan interesante asunto, somos de parecer que un
pueblo como el filipino, que etnogrficamente considerado se encuentra
en la misma situacin que se hallaba hace tres siglos, cuando el
pas fu ocupado de un modo efectivo por nuestros antepasados, en el
que los caracteres etnolgicos de sus moradores no han sufrido ms
transformacin que la variante en sus creencias religiosas, y que,
 pesar de sto, tan admirablemente se adapta  los adelantos de la
poca, es forzoso concederle que camina  pasos agigantados en la
senda del progreso. La agricultura, que hace cincuenta anos tena
limitadas sus operaciones  satisfacer las necesidades del consumo
local, crece de un modo fabuloso, traspasa sus ordinarios lmites,
y llega  Europa y Amrica con sus productos, logrando que se los
tenga en grande estima.

El comercio secunda estas iniciativas prestndose  la obra con que
el agricultor le brinda, aunque cegado por la avaricia neutraliza
una gran parte de las energas productoras.

La industria se asimila los adelantos ms adecuados  la perfeccin
y bondad de sus productos, viendo su importancia restringida en
la parte de fabricacin por la especial constitucin geolgica del
pas. La poblacin se duplica en cuarenta aos. El indio presiente
el espritu democrtico del siglo, y todo en fin, refleja en aquel
pas las ansias de una perfeccin retardada por los accidentes de
la historia. Slo una cosa conserva all la secular organizacin y
carcter que se le imprimiera hace siglos: la Administracin del
Estado en sus diferentes ramos. Esta, se distingue en un todo de
cuanto rige en las dems colonias del mundo.

Si bien el carcter del legislador resulta simptico por la democracia
que de sus disposiciones emana, los encargados de vigorizar stas
mismas las desfiguran en su aplicacin  la prctica, exornndolas
de una aureola de suspicacias y recelos que les d carcter desptico
y anti-nacional de que en su esencia se encuentran desposedas y que
estuvo siempre lejos del nimo del legislador.

El rehuir la enseanza del idioma patrio y las trabas puestas  la
radicacin del elemento peninsular son los dos grandes borrones de
la Administracin de Espaa en Filipinas, constituyendo formidable
barrera interpuesta entre el europeo y el indgena, imposibilitados
de fraternizar sin mediadores tan poderosos como son la comunidad en
la familia y en el idioma, cuando la unidad de creencias religiosas
estrecha la distancia de dos pueblos tan profundamente identificados,
 pesar de la enorme distancia etnogrfica con que la naturaleza les
ha separado.

Esta es la exposicin del estado en que segn nuestra apreciacin se
encuentran hoy las Filipinas, si bien dejando de tratar algunas de
las condiciones sociolgicas y polticas, de las que hemos credo
prudente prescindir por no lanzar censuras en las cuales haranse
resaltar las suspicacias injustificadas, causantes del abandono en
que los principios que informan el derecho civil se tienen en aquel
pas, en el que no existiendo palpitaciones polticas que repercutan
unsonas al comps del gran corazn de la patria, mantienen en la
ms punible orfandad  los que veneran los principios de una unidad
imperecedera como origen de prspera fraternidad, dejando el campo
libre sin otro atractivo en estos ideales  aquellos que por ambicin
desmedida  injustificada sustentan las bastardas pasiones de un
prematuro separatismo.

De estos principios hemos de partir para fundamentar el concepto
formado de aquellas reformas consideradas indispensables por la
opinin, si Espaa ha de modelar en las Filipinas bases robustas en
que se asientan las aspiraciones de un porvenir venturoso, libre de
las asechanzas y turbulencias que sin fruto agotan las energas de
nuestros hermanos de Amrica, debilitando su unidad y ponindolos en
el trance bochornoso de encontrarse fustigados en su soberana por
aquel coloso del Norte, que hambriento de dominio aspira  relegarlos
al triste estado de provincias conquistadas.

El porvenir de Filipinas estriba en la oportunidad con que se planteen
las dos reformas hace tiempo sealadas por aquella parte de la opinin,
que imparcial y conocedora del pas, juzga como suyos los triunfos de
una administracin continuadora de los sanos principios que atesoran
las sabias leyes dictadas por nuestros antepasados, celosos de que la
preponderancia del podero colonial de Espaa estuviese fundamentada
en la hidalgua de sus principios humanitarios.

Estas reformas, que son la colonizacin y el encauzamiento del
comercio hacia la metrpoli, tienen una aspiracin nica, y sta es
la espaolizacin del pas por la extensin de la raza peninsular,
que en su mezcla con la indgena d origen  ese otro pueblo vigoroso
y enrgico que hoy lleva el nombre de mestizo. Esta nueva raza tiene
demostrado que desde el claustro universitario al campo de batalla,
sin dejar en claro la atmsfera ideal del arte, todo lo domina,
contando con aptitudes para servir de base  una nacin briosa, que
tanto frente al podero japons como ante las colonias de explotacin
con que le rodean ingleses y holandeses, sea gallarda representacin de
la gran moralidad y extraordinarias facultades que para la colonizacin
atesora el pueblo ibero.

Para conseguir esto, es necesario prescindir de la suspicaz y
sistemtica enemiga que nuestra burocracia mantiene contra esta raza
mezclada, y dejar  un lado temores imaginarios que hacen apreciar
 las Filipinas como fosa siempre abierta para el europeo.

Es necesario que en grandes cantidades llevemos all nuestra sangre;
pero no la sangre anmica que engendra la atmsfera impura de las
grandes ciudades, sino la vigorosa que anima y d energas  nuestros
cultivadores para no desmayar en las rudas faenas con que fructifican
sus campos, yermos ya de tanto producir.

Ha llegado el momento en que la colonizacin de las Filipinas con
elementos peninsulares se impone; pero no una colonizacin en la que
se pretenda abusar de la superioridad de raza de uno de los elementos
sobre el otro para establecer una esclavitud ms  menos embozada.

No una colonizacin como la seguida por civilizado pas de Europa en
vecina prxima de las Filipinas; me refiero  Holanda y Java.

En aquel territorio, la perversin del sentido moral llega  su ms
alto grado; all se encuentra organizado por los que representan
el progreso un plan de explotacin cual no se registra otro ejemplo
en las colonias contemporneas, manteniendo  sus habitantes en el
mismo estado de atraso en que hace siglos se encontraban, con la
sola diferencia de que en poca ms remota fueron los rabes la raza
superior y explotadora; y hoy se encuentra en el pleno goce de tan
incuo monopolio, una de las naciones que, si no por su extensin
territorial, s por su cultura, blasona en Europa de encontrarse 
la cabeza del progreso intelectual.

Las bases fundamentales que conforme  los progresos de la ciencia y
 las leyes de la historia estamos obligados  implantar de un modo
enrgico en Filipinas, si hemos de espaolizarlas, estn claramente
marcadas en aquellos principios sociolgicos que huyendo de las
utpicas teoras de nuestras antiguas leyes, hacen de la industria
y el comercio el ms seguro agente para la divulgacin del progreso,
quedando la fuerza relegada  mero auxiliar de la obra civilizadora
que se ejecuta.

De sto se deduce, que la colonizacin debe efectuarse en condiciones
que llene aquellos fines, armonizando el bienestar del elemento
colonizador y del colonizado, y fomentando el desarrollo de la riqueza
mediante una acertada explotacin de sus productos naturales, que
lo mismo beneficie  los indgenas, sin distincin alguna de castas,
que  los nacidos en la pennsula, cuya misin all no es de dominio
ni de conquista, puesto que las colonias, como sabiamente disponen
nuestras leyes, slo deben ser una continuacin de la metrpoli por la
extensin de la raza, que al confundirse con la indgena le presta
los elementos indispensables para su transformacin etnolgica,
ponindola en condciones de alcanzar el nivel intelectual de los
pueblos civilizados.

Practicando rigurosamente este principio, lograremos contrarrestar
esa ley fatal de la Historia que impide en nuestra raza el que la
influencia directa de la metrpoli obre sobre la colonia hasta su
completa mayora de edad moral.

Queremos que no ocurra en Filipinas lo que con la Amrica latina? Pues
hagamos dos cosas: explotemos convenientemente el suelo hacindole
producir los ricos tesoros de su fecundizacin, y no perdamos medio
para que miles de familias peninsulares lleven  aquellos lejanos
pases sus energas, sus conocimientos y adelantos, mezclen su sangre
con la del indio, creen all intereses y alejen por completo la ms
remota sospecha de una separacin violenta.





Por ltimo, nos permitiremos hacer algunas indicaciones que, aunque
no se fundamenten en bases de origen conocido, el patriotismo,
que presiente  veces con delicado instinto la ms tenue nube que
pueda empaar el claro horizonte que circunda la tranquilidad de la
nacin, nos obliga  manifestar algunos recelos nacidos al comparar
los distintos elementos que constituyen la poblacin y la riqueza en
el estado actual de las Filipinas.

Lo mismo que anteriormente, consideramos como un deber el sincerar al
filipino del errneo concepto en que se le tiene en nuestra patria,
distanciando as dos pueblos ntimamente ligados por lazos que
pueden llegar  ser indestructibles; tambin creemos que aquel pas
se encuentra muy prximo,  la resbaladiza pendiente que vendra
 determinar graves conflictos, funestos para la gran patria que
veneran todos los buenos espaoles.

Por eso nos permitimos recordar  los poderes constitudos
que en Filipinas el comercio peninsular no tiene arraigo y la
representacin de nuestra raza es muy raqutica para poder neutralizar
el incontrastable empuje del elemento asitico que all impera, no
slo por el nmero, que ya hacen respetable los cien mil mestizos
sangleyes que existen, sino por ser los principales acaparadores de
la riqueza del pas y encontrarse perfectamente organizados y con una
unin que distan mucho de imitar nuestros compatriotas, por ms que
sto obedezca  manejos que, si hoy no alcanzan  llamarse polticos,
pudieran ser precursores de una hostilidad que en momento dado diese
funestos resultados para la integridad de la patria, ocasionando
desquiciamientos siempre dolorosos cuando no estn justificados por
las leyes naturales del progreso.





Las islas Filipinas, que comprenden una gran porcin de la subdivisin
Ocenica llamada Malasia, ocupan un rea de 80.000 leguas cuadradas, en
la que se encuentran repartidas sobre unas 1.200 islas que alcanzan en
junto  ms de 300.000 kilmetros cuadrados de territorio. Entre stas,
las ms importantes, aquellas de que nos hemos de ocupar, no exceden
de 20, que son las que por su situacin geogrfica, su extensin
y riqueza, historia, usos y costumbres, determinan la formacin de
grupos distintos cuyo estudio es de inters en esta ocasin.

Entre todas, y  modo de ramilletes gigantescos festoneados con las
esplndidas frondas de aquella exuberante y rica vegetacin tropical,
circundan limitndola una gran porcin de agua; mar interior que
 semejanza del Mediterrneo en nuestra Europa, ha sido y ser
por largo tiempo el foco convergente de las ms potentes energas
del Archipilago, de la industria y del comercio, y donde la mayor
densidad de poblacin acusa con su pltora de vida el bienestar que
la riqueza proporciona.

Sus aguas son surcadas de contnuo por frgiles embarcaciones que
transportan los productos de unas  otras islas, sosteniendo un activo
trfico de cabotaje, que reuniendo las mercancas en los puertos de
Ceb, Ilo-Ilo y otros menos importantes, los ponen en condiciones
de abastecer el gran mercado del Archipilago, Manila, y exportar
directamente al exterior enormes cantidades de azcar, caf, cacao,
abac, tabaco y otra infinidad de productos que por su bondad son
tenidos en grande estima.

El mar de Jol  de Mindoro, que con ambos nombres se le designa, est
limitado al N. por la costa S. de Luzn, comprendiendo las provincias
de Batangas, Tayabas, Camarines y Albay. Por el E. Mindoro y la
dilatada isla de Paragua, que corrindose desde esta ltima hasta
la de Borneo lo cierra por aquella parte formando el estrecho de
Balbac. Al O. Samar, Leyte y Mindanao le separan del Pacfico, con
el que slo comunica por algunos estrechos de tan corta latitud que
en la subida y bajada de mareas su navegacin es peligrosisima por la
impetuosa corriente de las aguas que los cruzan. Por el S. constituyen
su barrera una serie de pequeas islas que forman los Archipilagos de
Jol y Tauitaui, grupos insignificantes por su extensin territorial,
pero el ms poderoso baluarte, desde el cual las feroces y pirticas
huestes mahometanas han sembrado la desolacin y la ruina de aquellas
costas, las ms ricas del Archipilago, llevndolo todo  sangre y
fuego, esclavizando  los hombres robustos, violando  las doncellas
y dando muerte cruel al anciano, cuyos msculos no fuesen capaces de
soportar la dura faena del remo.

En el NO. del mar de Mindoro que dejamos reseado, y como esplndido
remate  la admirable posicin geogrfica con que la naturaleza ha
dotado  las Filipinas, tanto en relacin con los pases inmediatos
como tambin para facilitar el fomento de la propia riqueza, se
encuentra el grupo de las Visayas, islas hasta hace poco relegadas
al ms vergonzoso atraso bajo la tirnica opresin de la piratera
joloana, pero que infludas hoy por el ambiente de paz que hace aos
disfrutan, constituyen con las inmediatas provincias del S. de Luzn
el emporio verdadero de la riqueza y de la produccin en aquel pas.

_Panay._--La ms rica comercial y la que por su produccin es llamada,
con justicia, el granero de Filipinas. Sus 11.500 km. superficiales
albergan cerca de un 1.000.000 de habitantes. En sus costas se
encuentra el puerto de Ilo-Ilo, el segundo del Archipilago por la
cuanta de la exportacin y por su importancia mercantil.

_Negros._--Que deshabitada hace cuarenta aos cuenta hoy con 250.000
habitantes en un territorio de 8.000 km.2 Est reputada de que en
sus frtiles vegas se cosecha en gran parte la enorme exportacin
azucarera que sostiene el Archipilago.

_Ceb._--La ms industrial de todas; la que con Panay comparte la
fabricacin del riqusimo _nipis_, tela preciosa que sostiene con
ventaja la competencia con los ms preciados tejidos extranjeros.

Nos d el ejemplo de su vala, con la construccin, sin el auxilio
oficial, de lneas frreas que den salida  los carbones que en sus
entraas atesora; y que en sus 4.183 km. de superficie, cuenta con
una industriosa poblacin de ms de 350.000 habitantes.

_Leyte._--Aunque no tan rica y habitada como las que dejamos
reseadas, Leyte v progresando rpidamente, llegando hoy  contar
con ms de 250.000 almas en los 9.500 km. que constituyen su extensin
superficial. En da no lejano las riqusimas minas de hierro que en sus
entraas esconde esta isla, darn lugar  reproductivas explotaciones,
como hoy ya se hacen con los azufrales de Burauen.

La isla de Bohol  Bojol, esa  la que Cavada llama la hija desheredada
de esta esplndida naturaleza intertropical, comprende una superficie
de 3.250 km., ocupada por 250.000 habitantes.

El calificativo aplicado por Cavada  este territorio pudo ser
de oportunidad en otra poca; hoy Bojol aumenta rpidamente las
explotaciones agrcolas, cosechando en gran cantidad el caf ms
apreciado, cuyo cultivo concluir por invadir una gran parte de los
territorios que se mantienen incultos.

_Masbate._--Prxima  las costas de Luzn; en sus feraces territorios
apacentan las ms famosas ganaderas del Archipilago.

_Mindoro._--Muy extensa, pero tan despoblada, que slo cuenta con unos
67.000 habitantes en los 10.167 km. superficiales que la constituyen.

La riqueza forestal de esta isla es tan grande y variada, que puede
compensar con exceso las dificultades que la roturacin presentara para
el cultivo de sus campos, efectuado por una inteligente explotacin
agrcola.

All abundan las maderas preciosas, representadas por el bano y
sndalo: las de utilidad, como el molave, dungn, ipil y otras,
que aparte su aplicacin en las edificaciones urbanas alcanzaran
gran estima si llegasen  ser empleadas en la construccin de lneas
frreas.

El Ilang-Ilang, ese rbol precioso que en la esencia de su flor, no
slo encierra el ms preciado de los perfumes, sino tambin un elemento
de riqueza, forma en Mindoro bosques extensos donde la codicia del
hombre, ciega por el deseo del lucro, no se contenta con el producto
de la flor, y destruye miles de plantas para obtener de su jugo una
pequesima parte del codiciado lquido; exgua recompensa que pone
de manifiesto _l exceso de avaricia, la falta de sentido prctico_
que se observa en la explotacin de los veneros de riqueza que atesora
el Archipilago.

La despoblacin de esta isla est plenamente justificada.

Los moros necesitaban un punto de apoyo y refugio en el progresivo
desarrollo que hacia el N. del Archipilago daban contnuamente  sus
peridicas excursiones pirticas, y sto lo encontraron sin tener que
vencer grandes resistencias, en las magnficas ensenadas de Mamburao
y Paluan, donde se mantuvieron hasta nuestro siglo.

Los naturales, sujetos  la ms terrible esclavitud, emigraron  las
provincias prximas, quedando reducida la poblacin  los infieles,
que parapetados en lo abrupto de los montes, supieron mantener su
independencia.

_Samar._--La ms prxima  Luzn, de la que slo le separa el estrecho
de San Bernardino. Hace cincuenta aos la isla de Samar estaba
casi despoblada, siendo grande el atraso de su reducido nmero de
habitantes. La asombrosa fertilidad del suelo ha hecho aflur  ella
gran nmero de capitales dedicados exclusivamente  las explotaciones
agrcolas, donde se cosechan con excelentes resultados todos aquellos
productos que, como el caf y tabaco, se prestan ms  la exportacin.

Samar goza de tan excelente salubridad, y sus terrenos admirables
son tan ricos y de topografa tan adecuada para el cultivo, que al
fundarse hace pocos aos una colonia agrcola compuesta de peninsulares
exclusivamente, procedentes del regimiento de Artillera que guarnece
 Manila, fu elegido por unanimidad como punto el ms adecuado y
donde podan esperarse ms brillantes resultados, esperanza que los
hechos han coronado del xito ms completo.

Su extensin superficial es de 12.175 km. y 200.000 prximamente el
nmero de sus habitantes.

En el confn opuesto  Samar y Leyte, y sirviendo de barrera entre
el mar de Mindoro y el de China, se encuentra la isla de la Paragua,
extensa faja terrestre de 420 km. de longitud y que no alcanza  40
km. en su mayor anchura, y  14.000 de extensin superficial. Su
riqueza forestal es enorme, y en la actualidad hay hechas en ella
importantsimas concesiones para la colonizacin de su territorio.

Terminada esta ligersima resea de las ms importantes islas que
componen el grupo central del Archipilago, resta slo esbozar lo que
son y valen aquellas dos grandes islas que la limitan, la una por el
N. y la otra por el S., Luzn y Mindanao.

La isla de Luzn, la que constituye el extremo N. de aquellos
territorios, requerira por s sola un grueso volumen si hubisemos
de dar somera idea de las castas que la pueblan, de su territorio y de
la inmensa riqueza minero-forestal con que la naturaleza le ha dotado.

Cuenta con una extensin superficial de ms de 100.000 kilmetros,
 sea, prximamente, igual  la de la isla de Cuba, y su poblacin
excede de 3.500.000 habitantes. Al N. Cagayn. La Isabela  Ilocos
producen el riqusimo tabaco de su nombre, el ms apreciado del
Archipilago. En el centro Cavite. Pampanga y Batangas bastan por s
solas para desterrar el concepto de holgazanes de que en la pennsula
disfrutan los filipinos; las ms ricas de nuestras provincias no
superan en la maestra de sus cultivos  las que dejamos mencionadas;
prubalo la bondad de los productos, el activo comercio que sostienen,
el bienestar que sus habitantes disfrutan y el rpido aumento de
poblacin que en pocos aos han experimentado.

Ambos Camarines y Albay al S. concluyen de patentizar la inmensa
riqueza de Luzn. El abac, ese preciado filamento que constituye
un privilegio exclusivo de las Filipinas, tiene en estos volcnicos
terrenos el mayor centro de produccin, fomentando la riqueza de
estas provincias hasta hace poco empobrecidas  incultas.

La isla de Mindanao, aunque algo menor en extensin que la de Luzn, no
cede  sta en la fecundidad de sus tierras y bondad de los productos,
si bien con la enorme ventaja que le d su riqueza mineralgica
sobre las dems islas del Archipilago. En el Museo Biblioteca de
Ultramar, que tantas cosas tiles, tantos objetos valiosos para el
estudio y conocimiento de nuestras colonias encierra, y gracias 
la amabilidad de su ilustrado director y distinguido amigo nuestro,
el Sr. D. Francisco Vigil, hemos podido encontrar manuscritos en
los que se d  conocer con toda clase de detalles la existencia de
grandes yacimientos hulleros en la jurisdiccin del pueblo de Naanan,
del segundo distrito de Mindanao (Surigao.) Tanto en ste como en el
de Misamis, se encuentran inmensas porciones de terrenos que atesoran
riquezas aurferas, tanto  ms reproductivas que las de Australia,
cuya existencia ha sido confirmada por los reconocimientos que en
distintas pocas ha practicado el Ingeniero de minas Sr. Centeno.

Los distritos de Cottabato, Zamboanga y Davao, aunque poblados por
la raza fantica  indolente de los malayos mahometanos, producen
abundancia grande de arroz y caf, ambos productos de tan excelente
calidad que pueden competir con los ms acreditados del mundo,
dando origen  un comercio reproductivo, suficiente  subvenir  las
necesidades de aquel pueblo, cuya preferente ocupacin es la guerra.

A pesar de sto, gran porcin de Mindanao se encuentra inculta,
sin que en ella se hayan notado hasta ahora esos signos indelebles
que acusan los progresos de una civilizacin vida de remover las
riquezas de tan esplndidos pases, donde el reino mineral guarda
tesoros incalculables recubiertos de bosques, cerrados hoy por las
frondas de una exuberante vejetacin que se propaga y crece, no al
cuidado de un cultivo inteligente, basado en los adelantos de las
ciencias agronmicas, sino libre y salvaje, fecundada por lluvias y
rocos al amparo de las tibias caricias de aquel clima incomparable.




Mindanao


No es esta isla de aquellos territorios cuyo conocimiento se facilita
y adquiere en las vigilias del estudio. De all, como de todo pas
donde la naturaleza con obstculos casi insuperables, imposibilita
y retarda la accin investigadora de la exploracin cientfica,
cuanto se relata y escribe, est sujeto al criterio particularsimo,
formado por la experiencia sobre el terreno adquirida,  bien por
ideas robustecidas en las noticias de los mismos naturales, cuya
veracidad es siempre problemtica.

Pero no son stos los solos obstculos con que se tropieza en la
apreciacin de todo asunto que  Mindanao se refiera.

En tan remotos pases, donde pareca natural que no existieran otras
aspiraciones que las de una noble emulacin, tras de conseguir el
engrandecimiento nacional, se remueven de contnuo ambiciones ocultas,
manteniendo latentes las luchas sostenidas en pocas pasadas entre
las distintas rdenes monsticas que all ejercen la cura de almas,
sin otro objetivo que el de extender paulatinamente la esfera de
su influencia.

De ah su celoso prurito de acaparar todo principio de autoridad,
procurando la absoluta separacin entre el peninsular y el indgena,
 fin de que su influencia aumente en proporcin  la ignorancia en
que aquellos pases se encuentren, tanto el elemento civil como el
militar, haciendo indispensable su concurso, que por lo que se v es
bien egoista.

Por este slo hecho es fcil deducir que si al ocuparnos de aquel
pas nos ciega un exagerado celo poltico  religioso que  nada til
conduce,  el egoismo del inters se sobrepone  la voz de la razn,
se hace imposible apreciar con espritu sereno el verdadero estado
de la actual situacin de Mindanao y los dificiles problemas que para
su reduccin restan an por resolver.

Si se ha de juzgar con alguna exactitud la clase de enemigos con
que all nos toc combatir desde los primitivos tiempos de nuestra
dominacin en el Archipilago, y cuyos restos, refugiados hoy en
el centro de Mindanao, se aprestan  lucha herica con valor jams
desmentido, es necesario investigar en el terreno de la historia su
procedencia, para venir en conocimiento de que la raza dominadora de
aquellos ricos territorios, la que dirige y alienta por ideal egoista
perfectamente definido,  gran porcin de oborgenes--el del dominio y
defensa de intereses creados con inteligente direccin,--es la rabe,
cuya autoridad de potencia religiosa y cuyos usos y costumbres ha
aceptado.

Aquella misma raza, que al esfuerzo de una civilizacin pujante
reflejara en nuestra Europa los destellos de su ciencia, imponindose
con carcter desptico y fiero  la India, Sumatra, Java y Borneo, y,
por ltimo,  las Filipinas, que fueron la etapa final de la excursin
que por el grande Archipilago Asitico realizara.

Si bien estas gentes no conservan el grado de cultura que en aquellos
tiempos les vali el nombre de raza civilizadora, su incultura no es
tal que pueda llamrseles con justicia salvajes.

Por eso sin pretender que se considere al moro de Mindanao como
individuo de nacin civilizada ni mucho menos, y sin que tampoco
admitamos que disponga de un Ejrcito disciplinado capaz de batirse
en campo abierto y con arreglo  preceptos tcticos al frente de
nuestros soldados, es innegable que su temerario arrojo, auxiliado
por un exaltado fanatismo religioso, que le promete vida eterna de
voluptuosos placeres, hace y har empeada y sangrienta la conquista de
aquellas frtiles comarcas, las cuales, con su vegetacin exuberante,
rodean cual diadema de guirnaldas con flores y valiosos productos
fructificados por sus mismas aguas, aquella inexplorada laguna objeto
hoy de tantos afanes, y que en pocas pasadas la _imprevisin,
la falta de sentido poltico y un mal entendido celo religioso_,
la entreg, tras humillante abandono,  sus poseedores actuales;
gente brbara, por decadencia, pero nunca salvaje, que con admirable
sentido poltico se asimila la poblacin del pas ocupado, creando
as la extraordinaria riqueza agrcola de aquella comarca.

Y mal puede ser tampoco pueblo vagabundo y nmada como se suele
afirmar, el que es cultivador inteligente de productos ricos y
apreciados, y manifiesta gran respeto  la autoridad y acendrado
sentimiento religioso, agrupndose en apretado haz para perder la
vida antes de ceder un palmo del pas natal.

Mustranse disciplinados y valientes  la voz de sus Dattos, que les
dan ejemplo, siquiera sea su tctica por tradicin la emboscada y la
sorpresa, que con valor temerario  infinita cautela ejecutan.

Estn admirablemente armados segn exigen las circunstancias locales,
pues para nada se necesita all el fusil de grande alcance. Y son
numerossimos por virtud de la poderosa federacin Illana, que tienen
formada para todos los casos en que de combatir al espaol se trata.

Los moros de Mindanao, agrupados as y dispuestos  sostener cruenta
lucha contra nuestro Ejrcito, son enemigos terribles que han de
defender su territorio con feroz energa, engredos como estn por
sus pasadas victorias, que la tradicin mantiene vivas, creando un
hroe de cada uno de aquellos mahometanos.

Por eso se explica que al oponer su robusto pecho  las bayonetas
de nuestros soldados, lejos de temer por la vida, hacen esfuerzos
titnicos entre los espasmos de la agona para romper las filas de
aquellos. Y procuran conseguir, ante todo, la muerte de un cristiano,
porque con ella tienen por seguro alcanzar los placeres con que
brindan al creyente las hermosas hures de su soado paraso.





La empeada contienda sostenida desde 1630  1640 entre recoletos
y jesuitas por la posesin material y espiritual del territorio
de Lanao, cuando el mahometismo an no haba extendido por all
su influencia, fu lo que facilit al astuto sultn de Mindanao,
Cachit Corralat, agrandar sus dominios  poca costa con la conquista
poltico-religiosa por l realizada,  la sombra del gran desprestigio
en que el cristianismo cay entre los Malanaos, testigos presenciales
de la enconada lucha que mantena en irreconciliable rivalidad 
jesuitas y recoletos.

Tan vehemente fu el deseo de los Malanaos de acogerse  nuestro
dominio  fin de quedar  cubierto de las asechanzas de los Mindanaos
acaudillados por Corralat, que presididos aqullos por el padre
San Agustn pasaron  Manila en numerosa y escogida representacin,
solicitando de Corcuera el establecimiento de un presidio en la laguna,
 fin de contener las continuas excursiones de los mahometanos.

Negada su pretensin con grave detrimento de nuestro prestigio,
y restituidos los rehenes que en garanta de vasallaje quedaron en
Manila, la hbil poltica del astuto sultn de Mindanao triunf,
aprovechando estos y otros desaciertos de los nuestros. Desde aquella
fecha, los dislates de unos cuantos ambiciosos que traducen su celo
religioso en feroz intransigencia y desmedido afn de mando, priv
 Espaa de una rica provincia y  la religin de un crecido nmero
de adeptos.

El abandono del fuerte de la Sabanilla en la baha Illana, la retirada
de nuestras tropas de Zamboanga, donde un magnfico fuerte qued
encomendado  la lealtad y custodia de los Lutaos, y por ltimo,
la toma por los moros del fuerte de Tandag en 1760, donde fueron
acuchillados los 300 hombres que lo guarnecan, hizo dueos de casi
toda la isla  los mahometanos, alcanzando con sto extraordinario
prestigio sobre los naturales, sometidos en absoluto desde entonces
 su dominio.

La importancia de ste se acrecent con la poblacin y riqueza de
los 100.000 subanos, pobladores del extenso territorio comprendido
entre la baha de Pangil, seno de Sibuguey y puerto Dumanquilas,
baha de Macajalar y Zamboanga, porcin casi inexplorada y de la
que el ingeniero de montes Sr. Vidal y Soler, que remont una gran
parte del ro Dumanquilas, dice ser la ms rica y de ms exuberante
vegetacin en Mindanao.

En el desarrollo de los graves acontecimientos que se suceden
en Mindanao y en previsin de futuras contingencias, deben tener
presente los Gobiernos y la prensa, que viene  ser quien ms ilustra
la opinin, que no es slo en el N. de Africa donde se ofrece un
gran porvenir  los intereses sagrados de la Patria. Tambin en el
extremo Sur de las Filipinas, los ricos terrenos de Mindanao, con su
fertilidad asombrosa y la riqueza de sus productos, brindan ancho campo
 la actividad de nuestra raza y  la expansin comercial de que tan
necesitado est nuestro pas, falto hoy de mercados para sus productos.

La riqueza de Mindanao maravilla  cuantos la conocen
profundamente. Entre Misamis y Surigao y en los terrenos de Iponan,
Pigtao y Puiholugan, pueblos cristianos de la costa N., inmensa
extensin de terrenos aurferos, superiores en riqueza  los de
Australia, ofrecen  la industria minera fabulosas ganancias.

Zamboanga, Lanao y los territorios del seno de Davao, producen, 
pesar de la deficiencia del cultivo, cafs riqusimos que alcanzan
elevada cotizacin.

Los ros Butuan, Grande, Dumanquilas, Cagayan y otros menos
importantes, son excelentes vas, de valor inapreciable para el
desarrollo del trfico comercial. Y si es verdad que la climatologa
insalubre en las selvas vrgenes y fangosos carrizales de los terrenos
bajos ocasionan mortferas emanaciones paldicas, en cambio la gentil
Zamboanga indemniza sobradamente de todas esas desventajas.

Los habitantes de esta encantadora poblacin tienen sangre hispana
y son generosos y hospitalarios. Admrase all una riqusima
floresta que por todas partes brota, convirtiendo aquella comarca
en vergel delicioso que compite en hermosura con los crmenes
granadinos. Zamboanga, donde el Polombato,  semejanza del Darro, baa
 la sultana de Filipinas, interrumpiendo con el suave murmullo de sus
ondas deliciosa y enervante quietud tropical, ofrece con su pursimo
y sano ambiente y con sus cristalinas aguas, que la zarzaparrilla
purifica, savia regeneradora  la sangre anmica del peninsular, que
vive en Jol, Tawi-Tawi y en los destacamentos militares de Mindanao,
siempre prontos  dar su vida por el honor del Ejrcito y por el
engrandecimiento nacional.

Si, como es de esperar, los intereses de la Patria, que en toda poca
y lugar deben estar muy por encima de las conveniencias particulares,
han de merecer la proteccin que su importancia exige, debe tenerse
muy en cuenta que no es slo lucha de conquista por las armas la que
all debe seguirse.

El fanatismo religioso de los mahometanos aconseja que  la ocupacin
militar no siga en Malanao una intransigencia religiosa, que slo
dara por resultado mantener latente el odio de aquellas gentes y
fomentar la despoblacin en poca no lejana de comarcas, ricas hoy
por sus florecientes cultivos y la bondad de sus productos.

Debe evitarse  todo trance que los 300.000 malayo-mahometanos de
Mindanao vayan  engrosar la poblacin de Borneo, como ocurra el
ao 84 en Jol, desde donde, en vapores ingleses, subvencionados
con fondos de aquel Gobierno militar para otros fines, miles y miles
de familias abandonaron sus hogares, para caer en Sandacan bajo el
poder desptico  esclavitud encubierta de las Compaas inglesas
que explotan aquellos territorios.

Para evitar sto, necestase que no sean slo los temperamentos de
fuerza los que se empleen en la conquista de Lanao; es necesario
tambin que se fije la atencin en el problema poltico que envuelve
la sumisin de aquellas gentes, y que, por algn tiempo, debe evitarse
en absoluto la intrusin de las rdenes religiosas en los territorios
recien conquistados. De otro modo, y sin beneficio alguno, ros de
sangre pregonarn  diario que esta terquedad impoltica d funestos
resultados y esteriliza los esfuerzos de aquel sufrido Ejrcito, que
casi olvidado, combate cual pudiera hacerlo en Africa, contra fiero
enemigo que no d cuartel al herido ni al prisionero, y teniendo
adems que vencer los obstculos insuperables que presentan las
intrincadas selvas, bosques impenetrables y el clima insalubre de
aquellas comarcas.

La distancia no debe ser bice que amenge el entusiasmo despertado
con sus hechos por el soldado de Filipinas. Pues tanto all como en
la madre patria, el pecho del espaol filipino, como el del espaol
peninsular, es santuario donde se rinde culto carioso y entusiasta
 la nacin. Por eso sta debe agradecimiento  los vivos y recuerdo
imperecedero para los hroes que en cruenta lucha pierden la vida
en aras del engrandecimiento de la Patria, y procuran extender
el benfico impulso de progreso: _que asi el peninsular como el
filipino, no tengan uno para otro sino motivo de gratitud y mtuo
cario.(Balaguer.)_. [1]




Resea Histrica


La historia de la isla de Mindanao constituye para las armas espaolas
su ms gloriosa pgina desde la ocupacin del Archipilago filipino
por nuestros antepasados.

Esta sintetiza la no interrumpida epopeya que coron de inmarcesibles
lauros al Ejrcito y la Marina, al sostener aquella herica lucha
de siglos contra fiero enemigo, cuyo valor indomable les di si,
justo renombre, pero que tambin fu ocasin  que el honor preclaro
de las armas espaolas alcanzara en la Oceana, por sus hechos,
la misma fama que inmortaliz  los bizarros tercios de Flandes.

Mindanao fu tambin hollada, primero que ninguna otra, en Filipinas,
por las plantas espaolas: y en las orillas del caudaloso Butuan,
celebrse por vez primera el sacrificio de la misa ante las atnitas
miradas de sus incultos moradores, que desde aquella fecha anhelaron
conocer los dogmas del cristianismo que no tardaron en abrazar.

Pero veamos cmo el padre _Juan de la Concepcin_ describe la llegada
 Mindanao de las distintas expediciones, hasta que el insigne Miguel
Lpez de Legazpy consolid la dominacin de Espaa en las Filipinas
 islas de los Luzones, como las llamaban los naturales.

Parti el general de estas islas, que llam de las Velas latinas
 el archipilago de San Lzaro, que es el que conservan, aunque
se les aadi el de las Marianas: naveg 300 leguas con las proas
al Occidente; descubri muchas islas abundantes en mantenimientos,
entenda su lengua un indio que llevaba Magallanes, que fu un total
alivio: lo primero fu el _cabo de San Agustn, punta austral de la
gran isla de Mindanao_: coste la provincia de _Caraga_; entr por el
estrecho de _Siargao_, que le forma la punta _Banajao_ con la isla de
_Leyte_; repar en la _isla de Limasaua_, que est en la boca:  la
novedad de gente y navos acudieron pacficos los naturales, y sabida
su necesidad la socorrieron con un buen refresco; mostrronseles muy
favorables, y les dejaron papeles en gratificacin de sus agasajos;
con ellos adquirieron cdulas reales que honran  su principal con
el magnfico ttulo de Prncipe... Con el buen rendimiento de los
de Limasaua, descansaron y se refocilaron de sus pasadas miserias:
tuvo noticia aqu Magallanes del ro de _Butuan_, cuyo Datto  Rgulo
era ms poderoso: resolvi ir  su boca con las esperanzas de la fama:
correspondi  ellas el Prncipe: envi una embajada con diez hombres
 inquirir qu navos y qu gente? Por su intrprete respondi
Magallanes ser vasallos del grande y poderoso Rey de Castilla: slo
solicitaba paz y el comercio libre: que le suplicaba le abasteciera
de vveres por su precio justo: respondi el Rgulo que no tena
para tanta gente con abundancia: que de lo que hubiese se repartira:
llevaron  bordo cuatro puercos, tres cabras y algn abasto de arroz;
era da de Pascua de Resurreccin (8 de Abril de 1521); mand hacer
el general en tierra una enramada  hizo salirse toda la gente  oir
misa, que se celebr con gran devocin de los asistentes dando gracias
 Dios por tales beneficios; fu sta la primera que se dijo en estas
islas: mand despus elevar una cruz en un alto montecillo;  todo
asistieron los naturales con mucha atencin y ternura, tratando  los
extranjeros afablemente y con docilidad; tom posesin de aquella isla
por la corona de Castilla en nombre de Carlos V, Emperador y su Rey,
adjudicndole estos dominios con solemne acto.





Pero ya se haba visto que al N. de las Molucas haba un grande
archipilago, y no pasaron muchos aos sin que se pensara en
asegurarle  la Corona de Castilla. El Virey de Nueva Espaa
D. Antonio de Mendoza, cumpliendo las rdenes de la Corte, dispuso
una escuadrilla de tres buques al mando de Ruy Lpez Villalobos, que
sali del puerto de Juan Gallego, en las costas del Pacfico, el da
1. de Noviembre de 1542, en direccin  _las islas del poniente_,
con orden expresa de no tocar en las Molucas. Despus de una larga y
penosa navegacin arrib Villalobos, lo mismo que sus dos antecesores,
 la parte oriental de la isla de Mindanao. Por ser su costa puerca
dice Fr. Juan de la Concepcin, la llamaron de los arrecifes:  2
de Febrero surgieron en un puerto de ella que denominaron _Mlaga_,
en altura de siete grados: detuvironse refrescando en ella un mes;
quiso poblar aqu Villalobos, que no lo hizo por haberla experimentado
de intemperie grave; tomse con los acostumbrados actos posesin de
ella por la corona de Castilla: pusieron al lugar determinado para
la fundacin _Csarea Caroli_: por los vientos contrarios y fuerza
de las corrientes fueron forzados la vuelta del Sur: arribaron 
Sarragan: asentaron con los naturales paces, de que se arrepintieron
muy pronto; pusironse en armas, y aunque se les importun  que les
vendiesen bastimentos, no hubo modo de reducirlos: usse primero de
todos aquellos medios que dicta la benevolencia: hizo la fuerza lo
que no pudo el agrado: acometise el pueblo: hicieron resistencia,
pero se dieron  la fuga; no fueron seguidos pensando se reduciran
con el escarmiento; no fu el vencimiento sin costa de sangre: fueron
heridos algunos de los nuestros, de los que murieron seis.

Para socorrer la extremada necesidad en que estaban, le pareci 
Ruy Lpez era conveniente hacerse amigo con el seor de Mindanao,
50 leguas de distancia, isla ms abundante; prepar un navo con
50 hombres  cargo de Bernardo de la Torre; prevnole de rescates y
mercaderas; llegaron  surgir  la boca de un gran rio; era gente
indmita, desabrida por los malos tratamientos de los portugueses;
y as slo hallaron engaos y traiciones; la necesidad les oblig 
los nuestros  aprovecharse de las armas; acometironlos en un elevado
fuertecillo en que, no queriendo rendirse, mataron  los defensores;
dando libertad  mujeres y muchachos volvieron  Sarragan con algn
bastimento. En estas estrecheces convinieron despachar un navo 
Nueva Espaa que diese noticia de lo hasta all operado, solicitando
rdenes y socorros; tambin despacharon una galeota  unas islas
que son las que se llaman Filipinas; despus, y con este nombre,
las marcaron los de esta armada en honor del prncipe heredero de la
Corona..... Quiso Dios que la embarcacin que fuese  las Filipinas
volviese con copia de vveres: habilitados as, resolvieron ir 
aquellas islas, especialmente  la de Abuyo, de que tuvieron noticia
que era la ms abundante; que los naturales lo deseaban y seran
bien recibidos en ella: acomodronse en un navo grande: en dos
bergantines que haban construdo y en otras embarcaciones menores;
sali esta escuadra  la mar, el tiempo les fu tan contrario que
les fu preciso entrar en una baha ensenada de Cesrea; despachse
embarcacin que solicitase vveres: volvi con el mal despacho de que
al tiempo de los rescates les haban asaltado los indios y les haban
muerto 11 hombres, quedando los restantes muy flacos y fatigados:
la escasez era ya tal que slo se racionaban cuatro onzas de arroz,
y esta estrecha economa slo diez das poda entretenerse.

La suerte desgraciada que acompa siempre  Villalobos le produjo
pesadumbre tan intensa, que muri en Ambonia (Malucas) despus de
hecho prisionero por los portugueses.

A pesar del desaliento que infundi en la pennsula el xito
desgraciado de estas expediciones, se orden lo conveniente para
organizar la quinta expedicin  los mares del Poniente. Se organiz
sta por Miguel Lpez de Legazpi, que se encontraba en Nueva Espaa,
con encargo de que le acompaase el sabio marino Urdaneta.

Componan la escuadra cinco buques, tripulados por 400 hombres,
que salieron del puerto de Natividad el da 21 de Noviembre de 1564.

Despus de tocar en Samar y Leyte despach Legazpi una embarcacin
 fin de que buscase vveres en Butuam, regresando  los quince das
con provisiones y la noticia de que los naturales recibiran bien 
los espaoles.

A pesar de las buenas disposiciones del Rgulo de Butuam, Legazpi
hizo rumbo para Ceb, donde quiz pensara vengar el asesinato de los
espaoles que acompaaban  Magallanes, pero vientos contrarios lo
arrojaron  la costa de Dapitn, cuyos habitantes, boholonos en su
mayor parte, agasajaron  los espaoles con abundancia de provisiones
y los proveyeron de prcticos que les guiasen  las islas inmediatas.

En 1578 el Gobernador general Sande,  su vuelta de una expedicin
que hiciera  Borneo, destac al Capitn Rodrguez de Figueroa 
la isla de Mindanao  fin de que la redujese  la obediencia de la
corona de Castilla.

Sus habitantes, amedrentados por el prestigio que nuestras armas
adquirieron en aquellos mares, cedieron  cuantas condiciones les
impusiera Figueroa, formalizando acta de vasallaje que estuvo en
vigor el tiempo que tardaron en zarpar las naves; que el moro nunca
se distingui por la observancia de los pactos que realizara.

Deseando Figueroa dominar en absoluto  Mindanao, solicit y le fu
concedido como encomienda y por dos vidas, todos los terrenos que en
la isla sometiese.

Este caudillo no lleg  disfrutar del beneficio que le fu conferido,
puesto que en el primer desembarco contra los buhayanes muri de un
golpe de _campiln_.

A ste sucedi la Jara en el mando de la expedicin, que por abusos
que cometiera fu relevado por Ronquillo, que ejerci en Manila las
funciones de Maestre de campo. Su segundo, Garca Guerrero, derrot
al Sultn de Mindanao Buhisan y  los 600 auxiliares que le haban
sido facilitados en Tarnate, los cuales murieron casi todos en aquel
sangriento combate.

Estas ventajas fueron mal aprovechadas por Ronquillo que atrado por
la vida regalada que se haca en Manila, propuso y fu aprobado el
abandono del fuerte de Tampacan, quedando slo en Mindanao un pequeo
destacamento en el puerto de la Caldera al O. de Zamboanga (1589).

El desprestigio en que por esta retirada cayeron las armas espaolas
alent  los de Mindanao, que armando una numerosa escuadrilla con
3.000 tripulantes recorrieron las costas de _pintados_, asolando los
pueblos playeros, cuyos moradores huyeron  los montes, de donde se
hizo difcil convencerlos bajasen  sus antiguas viviendas, por haber
propalado una vieja agorera que los espaoles estaban de acuerdo con
los moros para exterminarlos.

En 1602 Bravo de Acua organiz nuevas expediciones contra los Sultanes
de Mindanao, pero el resultado no correspondi  las esperanzas por
la tenaz resistencia de los fuertes que stos tenan, los cuales no
fu posible rendir.

Silonga, Rgulo de Buhayen, solicit paces de Acua, mandando de
embajadores  los principales prisioneros castellanos que en su
excursin hiciera.

En 1609 D. Juan de Silva visit la costa N. de Mindanao  fin de
reprimir las excursiones de los caragas  pintados, fundando el fuerte
de Tandag, donde dej artillera y numerosa guarnicin.

Ejerciendo el cargo de Gobernador general D. Fernando de Silva, el
astuto y valiente Sultn de Mindanao, Corralat, ofreci por medio
de una embajada la libre entrada de los misioneros en sus Estados
y lugar donde ms conviniese para construr fortaleza y pueblo de
cristianos. Desechadas estas proposiciones, pronto se dej sentir en
el resto de la isla la influencia del hombre temido que arranc de
Mindanao el poder  influencia de nuestras armas.

Los caragas que ocupaban las inmediaciones de Tandag se sublevaron
en 1629, y en 1631 dieron muerte  Bautista, castellano de aquella
fortaleza, que fu asesinado, y  continuacin alanceados los pocos
espaoles que le acompaaban. La insurreccin se hizo general, y en
Tandag, Surigao y Baucag fueron asesinados los religiosos. El jefe
del alzamiento Mangobo fu despus indultado  instancia de otros
religiosos que fueron respetados por l.

En esta poca se pone de manifiesto de modo escandaloso las rivalidades
de las distintas rdenes monsticas.

Las no interrumpidas excursiones de Mindanaos y Joloanos  las Visayas,
levant clamoreo general en aquellas islas, haciendo presente la
necesidad de construir un fuerte que contuviese  los mahometanos,
para lo cual contribuiran cada tributo con una ganta de arroz;
contribucin que despus tom el nombre de _donativo de Zamboanga_.

Celosas las dems corporaciones de la preponderancia de los jesuitas,
combatieron tenazmente esta idea; pero el Gobernador general,
comprendiendo su utilidad, comision al Capitn Juan de Chaves, quien
pas  Mindanao con 300 espaoles y 1.000 visayas. En 23 de Junio de
1635 se construy la fortaleza de Zamboanga, dirigida por el padre
jesuita Melchor Vera, quien ya traa los planos extendidos de antemano.

D. Sebastin Hurtado de Corcuera sucedi en el Gobierno de las islas 
D. Juan Cerezo, que ejerca el cargo interinamente. La llegada de este
caudillo coincidi con las excursiones pirticas ms devastadoras hasta
entonces realizadas por los moros en las provincias cristianas. El
esforzado genio del nuevo caudillo y su carcter emprendedor,  que
ayudaba un valor temerario, le sugirieron la idea de conquistar 
Mindanao y Jol,  fin de terminar de una vez con el feroz enemigo
que asolaba las ricas provincias de Visayas y S. de Luzn. A este
efecto organiz una expedicin que se compona de cuatro compaas
de soldados espaoles, tres de marinera y cerca de 2.000 indios de
Pampanga y Visayas.

Esta fuerza sali de Manila el 2 de Febrero de 1637; el 22 lleg
 Zamboanga, donde fu reforzada con tres compaas de espaoles y
algunos naturales que en aquella fecha empezaron ya  distinguirse
por su lealtad y patriotismo: ultimados los preparativos  impaciente
Corcuera, se adelant con cuatro caracoas al ro Grande; tomando,
tras rudo combate, el pueblo de Lamitan, donde resida el temido
Sultn de Mindanao Cachit Corralat.

Este huy despus de la derrota de su ejrcito, cuyo nmero no bajaba
de 2.000 hombres, cayendo en poder de los espaoles ocho caones de
bronce, 27 de pequeo calibre, 100 arcabuces  infinidad de armas
blancas. No contento con sto, Corcuera mand ahorcar 72 moros,
quemar infinidad de pueblos y destruir cuantas embarcaciones apresaron.

Pero no fu ste el hecho ms sangriento y glorioso realizado por el
Ejrcito en Mindanao. Refugiado Corralat en un fuerte inexpugnable,
en el que se hallaba en crecido nmero su gente ms aguerrida y fiera,
es atacado de nuevo por Corcuera, dispuesto a ultimar la empresa
que haba meditado, sin arredrarse por la posicin inexpugnable del
enemigo; 26 muertos y 80 heridos le cost al Ejrcito el primer ataque
sin conseguir ventaja alguna.

Este contratiempo no amengua el valor del soldado, y al siguiente da,
tras terrible asalto, es tomada la fortaleza realizndose para ello
prodigios de valor temerario; en esta jornada modelaron nuestros
soldados con ros de sangre generosa la ms gloriosa pgina que
registra la historia militar de la dominacin espaola en Mindanao.

Despus de penosa marcha por spera pendiente, donde se haca necesario
trepar con el arcabuz colgado y entre los dientes la espada, ancho y
profundo foso corta el paso  las trincheras enemigas; la daga y los
crispados dedos substituyen  la escala al trepar por los escalpes;
numerosos soldados pagan con la vida su arrojo; el Capitn Ugalde
recibe dos balazos; el Mayor Corcuera, acribillado de heridas, hinca la
rodilla en tierra y as contina la defensa de su puesto; el temerario
abanderado Amerquita logra plantar su ensea sobre el parapeto enemigo,
pero cae cubierto de heridas en la cabeza y garganta; Castelo ataca
briosamente por el lado opuesto  los mahometanos, que amedrantados ya,
son derrotados y huyen precipitndose por un derrumbadero, donde muchos
pierden la vida; y cuando un numeroso cuerpo de moros, conducidos por
el mismo Corralat, atacan con furia salvaje, por la espalda,  fin de
proteger a los del fuerte, el Capitn Becerra que cubierto de heridas
se hallaba postrado, se presenta en la lucha sobre los hombros de
dos soldados, arenga  su tropa y acorrala al enemigo con tal coraje,
que Corralat qued herido, salvando la vida en fuga precipitada.

Esta victoria, aunque cost sensibles prdidas, elev en alto grado
nuestro prestigio, aparte del rescate de infinidad de cautivos y el
cuantioso botn que se recogiera.

La fama del triunfo repercuti  las islas ms lejanas, y desde Jol
doscientas familias solicitaron y obtuvieron establecerse en Zamboanga,
donde fundaron el pueblo de _Magay_.

No fu suficiente castigo el que queda relatado para que depusieran su
actitud belicosa los Mindanaos, ni tampoco para hacerles desistir de
sus expediciones pirateras; lo que sabido por Almonte  la vuelta
de las Molucas se entr por la Sabanilla (baha Illana) en 1639
con tropas escogidas sacadas de Molucas y escogido contingente de
espaoles  indios, mas los auxilios que les prestaban los de Sibuguey.

Despus de penosas operaciones, por lo fangoso del terreno de Buhayen,
la fortaleza de Moncay, Rgulo del pas, que era el que provocara
la campaa, sufri estrecho cerco hasta que los defensores de ella,
comprendiendo que era intil la defensa, la incendiaron y abandonaron
 media noche; para sto atacaron con furia nuestras lneas  fin de
escapar y facilitar la huda de sus familias. Tan porfiado y sangriento
fu el combate entre los moros y los manobos aliados defensores de
aquel punto, que el campo qued cubierto de cadveres y gran nmero
de combatientes perecieron en los pantanos.

Por aquellas fechas nuestras armas realizaron hechos gloriosos en
la costa N., por ms que el resultado en definitiva no resultase
satisfactorio.

Los recoletos, establecidos de antiguo en aquella parte, proseguan con
xito sus trabajos, extendiendo su influencia  pesar de la oposicin
que encontraban en los naturales, sugestionados por el astuto Corralat.

Hacia el ao 1624 el padre San Agustn, hombre valeroso y emprendedor
que ejerca el curato de Cagayan, levant el fuerte de Linao para
poder rechazar los contnuos ataques de Corralat, que ambicionaba
posesionarse de la costa N. ayudado por los Malanaos  quienes se
haba impuesto.

En una de las algaradas de stos, el padre San Agustn, irritado por
los daos causados  sus feligreses, los persigue derrotndolos en
sus mismos pueblos, que fueron saqueados y destrudos; siendo aquella
la primera vez que los espaoles llegaran hasta la laguna.

A ruegos de los jesuitas, que crean tener mejor derecho que los
recoletos al territorio de Lanao, el Gobernador general comision al
Capitn Atienza para que pasase  la laguna y la tuviese por Espaa,
empresa que este valeroso Capitn realiz cumplidamente, conquistando
y destruyendo cuanto se opuso  sus designios, Atienza di la cura de
almas  los recoletos por la eficaz ayuda que prestaron  la empresa.

Las intrigas que entre los mismos naturales se pusieron en juego por
ambos bandos, motiv entre aquellos grande desprestigio de cuanto
fuese patrocinado por el nombre espaol; as es que en la expedicin
de Pedro Fernndez del Ro, y posteriormente la de Bermdez de Castro,
fueron suficientes para evitar que los malanaos levantados en armas
nos hicieran abandonar en definitiva su territorio.

Si en Malanao nuestros asuntos no andaban muy prsperos, por desgracia
no era tampoco muy satisfactorio el aspecto de la lucha no interrumpida
que sostenamos contra Corralat, el que al frente de sus aguerridas
tropas mermaba contnuamente, unas veces por la astucia y otras por
su valor, nuestra influencia y podero en Mindanao.

En esta poca el valeroso Marmolejo, que marchaba con refuerzos al
fuerte de Buhayen, ret al Sultn de Mindanao, el cual, si bien no
acept el combate personal  que ste le citaba, esper con ms de 200
embarcaciones  la nica que montaba Marmolejo. Tras tremenda lucha,
en la que los moros iniciaron varias veces la retirada, y cuando
no quedaba un solo hombre til en el champn, Marmolejo fu hecho
prisionero por Corralat; admirado este caudillo del valor temerario
del castellano, le concedi la vida y la libertad sin exigirle rescate;
liberalidad que contrasta con la orden de Corcuera para que _Marmolejo
fuese inmediatamente decapitado en Zamboanga_.

En 1646 los holandeses intentaron la ocupacin de Zamboanga, y vista
la imposibilidad de sto, el puerto de la Caldera, pero de ambas
partes fueron rechazados con grandes prdidas.

En 19 de Enero del 1659 Esteibar, que recorra las aguas de la
Sabanilla con dos caracoas, ataca y rinde un gran navo holands
que protega  una escuadrilla de mahometanos. A continuacin,
y aprovechando el entusiasmo que este hecho produjo en su gente,
carg sobre Buhayen, obteniendo completa victoria, sin conseguir que
el temido Corralat admitiese combate.

La medida ms impoltica que registra la historia de Mindanao se
realiz en 1663, al efectuar el abandono de la fortaleza de Zamboanga
bajo la presin de miedo que en el nimo del Gobernador general
produjo la amenaza del pirata chino Kue-Snig.

Engredo ste, por haber arrebatado  los holandeses la Formosa,
exigi parias  los _espaoles del reino de Filipinas bajo pena
de exterminio_.

Manrique de Lara, arredrado ante el peligro, orden la retirada de las
fuerzas que guarnecan las provincias ms remotas de la capital, medida
funestsima que di origen a nuevas y ms devastadoras incursiones
de los piratas en las provincias cristianas, que con sto sufrieron
gravsimos daos.

Desde el abandono de Zamboanga disminuy grandemente la importancia
de los pueblos cristianos, que  costa de tantos sacrificios haban
conseguido formar los jesuitas, y ante la inminencia de perder el
fruto de tan rudos trabajos y de tanta sangre que haba sto costado,
la Compaa recurri  la Corona, obteniendo Real Cdula, que ordenaba
la ocupacin del antiguo fuerte,  fin de poder atender  la reprensin
de la piratera.

Fueron necesarias dos nuevas Cdulas Reales y que el Gobernador
general desatendiese el parecer de la Junta de autoridades para que
los jesuitas viesen conseguidos sus deseos en 1718, medida que en
aquella ocasin era la que demandaba la seguridad del pas y exiga
el decoro nacional.

Zamboanga se mantuvo aunque con mucha dificultad; concludo de
reedificar el fuerte, 5.000 moros le pusieron estrecho sitio,
faltando poco para que cayera en su poder, librndolo de tamao
desastre su gobernador Amorrea, que fuerte de nimo supo vencer los
muchos contratiempos que acarreaban la falta de vveres y bastimentos.

En 1726 se concluy un tratado de paz entre nuestro Gobierno y los
sultanes de Jol y Mindanao, el cual fu ratificado por el Rey al
cabo de algunos aos.

En 1744 las reiteradas protestas de amistad de aqullos y  instancias
de los jesuitas, el Rey Felipe V les dirigi afectuosas cartas
reconocindoles su soberana, puesto que al de Mindanao llamaba Rey de
Tamontaca por nombrarse as el pueblo que aqul habitaba, _exhortando
 ambos  que admitieran misioneros en sus estados y abrazasen la
religin catlica, permitiendo asimismo que se construyeran iglesias_;
proposiciones que sirvieron de pretexto al de Tamontaca para pedirnos
bastimentos de guerra, pero esquivando la admisin de misioneros
para as evitarse el odio de sus sbditos; y en verdad que revel
en aquel caso el mahometano, mejor sentido que los padres, porque
si no haban de hacer proslitos, como de ello estaban persuadidos,
no tena objeto alguno su estancia en la corte de Tamontaca,  menos
que all pensaran dedicarse  ms lucrativas ocupaciones.

En esta poca el podero de los mahometanos llegaba  su mayor apogeo
en Mindanao: nos haban arrojado de la Sabanilla, del ro Grande y
de Tamontaca; el abandono de Lanao les haba hecho dueos de aquellos
ricos territorios, de los que extraan grandes riquezas en productos
de su frtil suelo, y entre las razas montesas,  quienes hicieron
creer que nos haban exterminado, hacan proslitos y reclutaban
gente de guerra.

Tambin en aquellas fechas ayudaba  acrecentar el podero de
los moros, las especiales condiciones sociolgicas de los mseros
habitantes de los pueblos cristianos.

La tributacin que estaba obligado  satisfacer el indio sbdito de
Espaa era enorme y onerosa: contribucin  la Hacienda; prestacin
personal; diezmo y santorun  la iglesia, mas las _contribuciones
extraordinarias para las atenciones de guerra_, arrebataban al pobre
cultivador el total beneficio obtenido en sus industrias. A ms de
sto, la aplicacin de justicia que se verificaba entre aqullos
como si fuese ya pueblo educado en los progresos de pas civilizado;
redundaba slo en desprestigio del principio de autoridad, porque
la tramitacin lenta no daba en los casos oportunos lugar  la
ejemplaridad de un pronto castigo.

El disgusto de los indios al observar que ramos impotentes para
contrarrestar  los mahometanos, los usos y costumbres del moro que
tanto se asemejaba  las suyas, y los ofrecimientos de stos, que en
aquella poca desplegaban polica sagaz  inteligente para atraerse
al indio, determin una grande emigracin  las islas del S. con la
consiguiente despoblacin de las provincias cristianas.

Ms de un _alcalde_ justific esta despoblacin con supuestas
invasiones pirticas, pero lo que no admita duda, es que crecido
nmero de cautivos, despus de rescatados, volvan de nuevo al lugar
de su cautiverio.

Porque debe tenerse muy en cuenta, que la esclavitud que el mahometano
impone en Filipinas no es la desptica de la raza blanca sobre la
negra; es slo una especie de obligacin en la que el esclavo, si
bien obedece ciegamente  su dueo y para l trabaja y por l muere,
tiene la compensacin de que constituye una parte de la familia,
disfrutando en ella de todos los beneficios de la mancomunidad, y en
los asuntos de inters general toma parte alternando con el ciudadano
libre:  veces con sus mismos seores.

Desde que el Sultn Cachit Corralat con su astucia  indomable
valor consiguiera en definitiva ventajas sobre nuestro Ejrcito,
los Mindanaos, que no podrn apreciar las causas internacionales que
obligaron  desamparar su territorio, y creyendo que sto era resultado
de su esfuerzo, cobraron nuevos alientos, pudiendo decirse, que desde
entonces fu permanente en aquellos mares el estado de guerra.

Si alguna vez los moros se consideraban debilitados para continuar
la lucha,  si se vean en grave aprieto, era para ellos socorrido
recurso el de solicitar paces, que se guardaban bien de cumplir una
vez repuestos y que se consideraban con fuerzas para emprender nuevas
degradaciones en los pueblos cristianos.

En 1749 se retir la guarnicin del fuerte de Tamontaca, encargado
de proteger  los misioneros que all se encontraban.

A poco, los moros pusieron estrecho cerco  Iligan, importante presidio
de la baha de Misamis, que sin el aliento del padre Ducos, encargado
de su defensa, hubiese cado en poder del enemigo. Aumentados hasta
3.000, los moros atacaron  los pueblos de la jurisdiccin de Misamis,
pero los monteses de Tagoloan, Cagayn de Misamis y Lubungan, reunidos
ante el peligro, los arrojan del territorio con grandes prdidas.

La provincia de Caraga fu desvastada por los piratas llegando 
saquear  Surigao, que era la capital; Butuan tampoco se libr de
esta plaga asoladora, quedando desiertos sus pueblos ms importantes.

En medio de tanto desastre se destaca el hecho herico de Esteban de
Figueroa, que mandaba la galera Santiago. Cercado este buque el 2 de
Octubre de 1753 por 33 embarcaciones de Mindanaos Illanos, se bate con
valor temerario, hasta el momento en que persuadido Figueroa de que
la victoria era imposible por haber el enemigo invadido la galera,
di fuego al paol de plvora destruyendo as las naves piratas,
al mismo tiempo que perdan la vida los 52 bizarros marinos que
tripulaban la Santiago. Y no fu aqul el ltimo ni tampoco el ms
sangriento desastre de aquella poca calamitosa que distingui  los
ltimos aos del pasado siglo.

El fuerte de Tandag, baluarte el ms seguro y cabecera de los dominios
de la costa N., fu sitiado por mar y tierra en 1754 por todas las
fuerzas que pudo reunir el Sultn de Tamontaca, cuyo nmero pasaba
de 3.000 hombres  infinidad de embarcaciones. La guarnicin del
castillo se compona de una compaa espaola y otra pampanga, que
en junto sumaban 300 hombres.

Cuando transcurridos dos meses del sitio, el hambre haba diezmado 
la guarnicin, una maana lluviosa, en la que se apagaban las mechas
de caones y arcabuces, los moros toman al asalto el baluarte,
barriendo desde aquel punto los almacenes y sala de armas donde
se haban refugiado los defensores. Conoce el castellano que no es
posible prolongar la defensa, y dando muerte  su esposa se arroja
sobre la morisma hasta caer acribillado de heridas, perdiendo la vida
como asimismo toda la guarnicin; pues los moros, irritados por las
enormes prdidas sufridas en el ltimo ataque, prefirieron el placer
de su venganza al valor que en la esclavitud hubieran representado
aquellos infelices.

Sin la actividad incansable del padre Ducos, los moros se hubieran
enseoreado de toda la isla: pero ste, ayudado de Afreasio, Capitn
entendido y valiente, derrot  los moros en Panguil, Misamis, Ynitao
y otros puntos de la jurisdiccin de Ylgan, causando al enemigo una
prdida de ms de 300 embarcaciones y muerte de 2.000 mahometanos,
sin contar los cautivos que fueron libertados.

Esto amengu mucho los nimos de la morisma y  no ser porque la
ocupacin de Manila por los ingleses oblig al abandono de la activa
campaa emprendida, difcilmente hubieran podido los mahometanos
reanudar las sangrientas correras que distinguieron los primeros
aos del presente siglo, en las que puede decirse que consiguieron la
destruccin total de las provincias de Surgao y Misamis, desamparadas
por completo por el Gobierno general del Archipilago.

La preponderancia de los Mindanaos fu en aumento hasta el ao 1846
en que la aplicacin del vapor  los buques de guerra inici era
de tranquilidad para los infelices indios de nuestras provincias,
marcando de modo infalible la ruina del poder pirtico de los
malayo-mahometanos.

Establecidos los pequeos caoneros de vapor, las embarcaciones
piratas perdieron todas las ventajas que por su ligereza y poco calado
para navegar en bajos y arrecifes les haba dado hasta entonces
gran superioridad sobre nuestras fuerzas martimas encargadas de
su persecucin.

Mndez Nez, Malcampo, Barciztegui, Apodaca, Madrazo, Ramos Izquierdo
y otros bravos marinos que dieran  la patria das de gloria, son
los encargados de mandar estas dbiles embarcaciones, cuyos acerados
cascos, dirigidos por manos expertas, dieran el golpe de gracia  la
fiera chusma que durante tres siglos nos disputara el dominio de las
Filipinas. Ya no fueron los estrechos canales guarida para el pirata
en caso de peligro, ni el ro desconocido refugio seguro como antes
ocurriera;  los mayores elementos acompaaron hombres de mayor bravura
y heroismo; expediciones de miles de piratas y numerosas embarcaciones
de gran porte son destrudas por uno slo de estos pequeos barcos,
cuya dotacin no exceda de 40 hombres; pero el desastre no arredra
 aquellos fanticos, y  una escuadrilla reemplaza otra, ganosos de
renovar sus pasadas correras, que tan fructferas les fueran.

Deseoso de asestar el golpe de gracia  los piratas de Mindanao,
valido de la superioridad de nuestras fuerzas martimas, el Gobernador
de Zamboanga resuelve la ocupacin del delta del ro Grande, centro
del podero mahometano en aquella isla. El valor sereno del vencedor
del Callao, jefe de las fuerzas de mar, y el heroismo de Malcampo,
lanzndose al asalto de la cotta de Pangalungan desde el bauprs de
la _Constancia_, seguido de una compaa de desembarco, reverdecieron
las glorias tradicionales de la marina, llevando el terror  nuestros
enemigos, convencidos ya de su impotente inferioridad.

A la ocupacin de Tumbao sigue la de Tavirn y otros puntos
secundarios, que aseguraron de una vez y por completo la dominacin
de aquella parte de Mindanao.

Este fu el primer plan meditado que desde tiempos remotos se
concibiera y fuese puesto en prctica con singular energa para
obtener la sumisin completa de la isla.

Para facilitar la ejecucin de este proyecto se cre en 1860 el
Gobierno general de Mindanao, dividiendo el territorio en seis
distritos y dando amplias atribuciones al Gobernador general.

En 1876 la toma y ocupacin de Jol por Malcampo concluy con el ms
firme baluarte de la piratera, cuyos benficos efectos se dejaron
sentir en Mindanao, por ser ste el punto de donde reciban armas,
municiones y cuanto necesitaban para sostener una resistencia tan
prolongada como intil: la hora de su destruccin haba sonado, y
ellos, fatalistas por temperamento y por religin, si por fanatismo
no se entregan, el convencimiento de su impotencia los ha conducido 
un extremo que tiene dos soluciones nicas y cuyo desenlace debemos
acelerar:  el exterminio por la guerra, que  ms de ser inhumano
y antipatritico nos costara mucha sangre y dinero,  la atraccin
por medio de una bien entendida tolerancia poltico-religiosa: en
este caso se necesita que en algunos puntos se trueque los fuertes en
mezquitas, y la consignacin cuantiosa de atraccin y espionaje no
se formalice en parte con haberes de astutos y prfidos renegados,
sino con la asignacin fija sealada  sus panditas, puesto que
rota la unidad poltica aquellas gentes no conservan otro lazo ni
reconocen otra solidaridad que la religiosa, y sta es en ellos fuerte
 indestructible si no con la vida.

Del 70 al 73 nuestras armas vuelven  sufrir nuevos desastres en
Mindanao. Careaga se v obligado  reembarcar en Bohayan, y una fuerte
columna que sali de Cottabato para someter  los indmitos habitantes
de Talayan, es completamente derrotada por Utto y sus parciales,
hacindose necesario por sto el abandono de Bonga y otros puntos
avanzados del ro Grande.

En el ao 1883 el General Jovellar, que ocupaba el mando superior
del Archipilago, estudia con detenimiento los graves problemas que
envolva la ocupacin de Mindanao. El resultado de la informacin hecha
por este distinguido General, fu disponer un aumento considerable
en la consignacin que para los gastos de esta isla se inclua en el
presupuesto, y venir en conocimiento de que el sistema de pasividad
que se vena observando en Mindanao era el menos  propsito para
adelantar en la importante empresa de su gradual ocupacin y dominio;
que lejos de eso, no haciendo nada en el terreno material, entenda
que se haba perdido y se sigui perdiendo su autoridad moral, lo
que merced al sistema de contemporizacin ganaban en confianza de
su propia fuerza y poder las razas no sometidas, y era de parecer
que se deba iniciar un perodo de actividad sin comprometerse en
grandes y costosas operaciones.

El que as piensa y obra es digno del aplauso de sus conciudadanos;
el que torpe y abandonado por ambicin derrama sangre intilmente
contra los consejos de la experiencia, y por desidia, ya demostrada
en pocas anteriores, compromete el prestigio del Ejrcito y la vida
de sus subordinados, no slo no se hace digno de recompensa, sino que
debe, como censura de sus hechos, ser relevado de puestos que exigen
ms desinters y mayor conocimiento de las prcticas militares; que
si el Gobierno puede ser desorientado en un momento por efecto de
su mismo patriotismo, ganoso del engrandecimiento nacional, la masa
grande y annima que se llama pas deba mantenerse alerta, haciendo
repercutir en el sagrado  inviolable eco del periodismo sus recelos
y censuras para desenmascarar ante esos mismos Gobiernos  aquellos
hechos cuya correccin y desinters sean dudosos y no satisfagan
las aspiraciones unnimes de aqullos que todo deben sacrificarlo al
prestigio de la patria.

En 1886 Terreros domin el curso medio del ro Grande, sometiendo al
temido Datto Utto, ocupando y estableciendo los destacamentos de Bacat,
Cudaranga, Lion y Pirmide.

Iniciada esta era de conquista, Weyler en 1891 d ms vigoroso
impulso  la reduccin de Mindanao, estableciendo los destacamentos
de Bars, Parang-Parang y Malabang en la baha Illana, dificultando
las comunicaciones de sta con Lanao. Balatacn, Tangog y Liagn en
Panguil; y penetrando por la costa N. hacia la laguna, estableci la
Comandancia militar de Momungan en el trayecto que media desde Iligan
 Lanao.

Por ltimo, este General dispuso la arriesgadsima operacin de
destrur la ranchera de Marahuy, en las mismas orillas de la laguna,
operacin que se realiz en todas sus partes con el ms brillante
xito.

En el ao ltimo reandanse de nuevo las operaciones con el objetivo
de realizar de una vez la ocupacin efectiva de la laguna de Lanao. En
10 de Octubre, 25 de Noviembre, 15 de Diciembre ltimos y 2 de Marzo
del actual, el Coronel D. Nicols del Toro consigue la ocupacin de
Pantar tras brillantes triunfos, en los que los moros dejaron sobre
el campo de batalla ms de 80 muertos.

El 2 y 3 de Junio los moros atacan los convoyes, trabndose sangrientos
combates; el mismo da 3 se sostuvo otro combate en las inmediaciones
de Cabasaran.

El da 9 el Teniente Coronel O'Dena, que mandaba dos compaas del
7, fu atacado camino de la laguna de Cabangan, impidiendo con su
conocimiento del arte de la guerra una sorpresa, al par que consegua
el ms sealado triunfo que se registra en esta campaa.

Y si  poco nuestros soldados son diezmados por haber sido mandados
 trabajos sin el debido resguardo, el 24 de Julio, cumpleaos de la
Augusta Seora que hoy rige los destinos del pas, fu celebrado con
brillante victoria, en la que los Malanaos han dejado 200 hombres en
el lugar de la lucha.

Esto prueba lo que al principio dejamos dicho; el valor de nuestros
soldados ser suficiente para destruir todo obstculo que se le oponga
hasta conseguir queden por Espaa los territorios de Lanao; pero en
cambio, lo que no podr evitar, lo que es imposible se consiga ni aun
con la punta de las bayonetas, es que aquellas gentes, fanticas por
sus creencias religiosas, admitan sin sangrienta protesta la ingerencia
de extraos en sus usos y costumbres, y ms que nada que se trate de
ejercer presin alguna en lo que respecta  las creencias religiosas.



Descripcin Geogrfica.


Esta grande y privilegiada isla, la segunda en extensin del
Archipilago filipino, se encuentra situada entre los 5 36' y 9
40' latitud N. y 125 30' y 130 de longitud oriental del meridiano
de Madrid.

Los mares que la baan son el Pacfico al E.; por el N. y O. los de
Mindoro y Visayas, y al Sur el mar de Jol  de Celebes.

Su extensin no est precisada con exactitud, pero puede calcularse
sin grande error en unos 94.000 kilmetros cuadrados.



Hidrografa.



Costas.


De D. Camilo de Arana y otros autores, tomamos algunos de los
siguientes datos:

_La costa S. de Mindanao_, comprendida entre Zamboanga y Pollok,
presenta tres entradas notables, tales como el seno de Sibuguey,
el de Dumanquilas y la gran baha  golfo de Illana; todas tres se
hallan rodeadas de montes que forman la gran cordillera central que
corre la isla de E.  O.; las ramificaciones de esta cordillera se
dirigen, la principal hacia Zamboanga y las otras menores que bajan
 formar las tierras, comprenden el seno de Dumanquilas separando el
seno de Sibuguey del golfo  baha Illana.

Esta baha se halla separada de la de Pangil en el ngulo SO. de la
baha Iligan, que se abre en la costa N. de Mindanao por un istmo de
unas 15 millas de ancho, que en otro tiempo ha servido de paso de una 
otra costa y que parece no presenta grandes dificultades el efectuarlo.

_Seno de Sibuguey._--Desde la salida NE. del canal de Sacol, la costa
de Mindanao corre 53 millas al NNE., y recurvando despus avanza unas
30 millas hacia el S. formando el espacioso seno de Sibuguey, que por
la parte SE. termina en la isla Olutanga. Las costas de este seno se
hallan bordeadas de varias islas y las puntas de pequeos arrecifes;
pero en la parte SE. stos se extienden cerca de 7 millas hacia el
medio del seno.

_El grupo de Panubigan_, formado por 15 pequeas islas y varios
islotes, se extiende  lo largo de la costa de Mindanao, entre la punta
de la isla Pits, inmediata  la visita Bolon, y la punta Coroan que
dista 6 millas al N. de la primera.

Estas islas son frondosas, limpias y acantiladas en su mayor nmero;
forman entre s y con el pequeo bajo fondo  playa de la costa,
estrechos canales de 5, 11 y 15 metros de profundidad; las islas
Bacungan y Paton, que son las ms exteriores, se destacan 2 millas de
la costa y estn unidas por un corto arrecife, como tambin acontece
al conjunto de islotes llamados Arcillas, que se hallan pegados al
cerro Panubigan; al S. de este cerro desagua el riachuelo Maalat. La
isla Palmabrava, la ms N. del grupo, est rodeada de un bajo fondo
que se extiende 1/4 milla al NO., que v casi  unirse con el que
despide la costa; esta isla forma con la restinga de la punta Coroan
un limpio y pequeo ancladero de 12 metros de fondo.

_Puerto Banga._--Es un pequeo, limpio y abrigado puerto, que se
extiende unas 2 1/2 millas de NE.  SO., con un ancho mximo en la
mitad de su longitud de una milla. Un islote, que se halla entre
las puntas que forman la boca del puerto, la divide en dos canales
profundos de 1 1/2 cable de ancho; el canal del E. est limitado
por los cantiles del arrecife que la punta E. de la boca despide al
SO. con 2 1/4 cables de extensin, y el que el islote de la entrada
proyecta 3 cables hacia el S. En este canal se sondan 23  25 metros,
fondo que v disminuyendo progresivamente hasta sondar 3,3 metros en el
interior del puerto. Sus costas son acantiladas y el mejor fondeadero
se halla entre 18 y 16 metros  media distancia entre la punta E. de
la boca y un islote que est al N. y sobre la costa del puerto.

_Isla Olutanga._--Es muy baja; se halla cubierta de mangles y
rodeada de arrecifes de piedra, cuyo veril peligroso acabamos de
describir. Forma con la tierra firme de Mindanao un canalizo angosto
y de bastante fondo, por el que pueden pasar falas y pequeos
caoneros, y dos pequeos y abrigados fondeaderos; por medio del
expresado canalizo puede pasarse del seno de Sibuguey  su inmediato
al E. de Dumanquilas.

_Seno de Dumanquilas._--Se halla comprendido entre la extremidad
S. de la isla Olutanga y la punta Flechas  Baganian, que demora
33 millas al E. 10 N. de la anterior; profundiza 25 millas al N.,
formando la ensenada de Dumanquilas, propiamente dicha, en el centro;
 su parte O. las llamadas Tantanang y Tumalung, y al E. la de Maligay;
todas ellas son abrigadas y de braceaje cmodo para cualquier clase de
buque, aunque encierran varios islotes y pequeos bajos, acantilados
en general.

Los montes Tres Reyes y el Kaladis  Lapiranan, terminacin de una
de las estribaciones hacia el S. de la cordillera principal que de
E.  O. corre la isla de Mindanao, dominan la costa occidental del
seno de Dumanquilas.

_Senos de Tantanang y de Tumalung._--Se forman entre la costa NO. de
la isla Olutanga y la tierra firme de Mindanao; su entrada, abierta
al SE., se halla comprendida entre los puntos Lapat y Taguisin,
distante 5 1/2 millas entre s.

El _seno de Tumalung_ es una entrada que profundiza 3 1/2 millas para
el S. en la isla Olutanga, de cmodo braceaje y resguardado de todo
tiempo, que comunica al N. con el seno de Tantanang y al O. con el seno
de Sbuguey, por el sucio canalizo que separa la Olutanga de Mindanao.

_Seno y puerto de Dumanquilas._--La baha  seno de Dumanquilas
abierto al S., tiene su entrada comprendida entre la punta Lapat, que
como queda dicho despide bajo fondo que avanza 2 millas hacia el E.,
y la punta Dumanquilas, que es limpia y de proximidades hondables:
con un ancho de 12 millas entre las expresadas puntas, profundiza 16
millas hacia el N., y estrechando  media distancia forma despus un
abrigado puerto de buen braceaje y tenedero entre las pequeas islas
y diferentes ensenadas que encierra, pues se sondan de 30  15 metros
en toda la baha y 9 metros muy cerca de sus costas.

_Seno de Maligay-Banganga._--Se abre inmediatamente al E. de la
limpia y escarpada punta de Dumanquilas; tiene 5 millas de ancho en
su entrada y profundiza otro tanto hacia el NE. pero el bajo fondo y
arrecife que de las costas de esta parte se extiende hacia el SO.,
con fondo variable sobre el de 6,8  3,3 metros en su extremo,
reducen la mitad prximamente la extensin del seno.

_Baha Illana._--Es un pequeo golfo que profundiza unas 27 millas al
N. en la costa S. de Mindanao, comprendido entre la punta de Flechas
y la punta de Tapian, distantes 40 millas entre s.

A su parte NO. encierra las sucias ensenadas de Dinas y Pagadin,
y en la del SE. se halla el puerto de Pollok y desagua el ro Grande
de Mindanao. Se halla separado de la baha de Iligan, que se forma
en la costa N. de la isla, por un istmo de unas 13 millas de ancho.

_El fondeadero de Bars_, en el seno de igual nombre, se halla formado
por la isla Ibus y la costa; esta ltima es limpia hasta el ro, que
desagua frente  la isla, y cuya barra destaca bancos de arena. Est
abrigado de todos vientos, excepto de los del tercer cuadrante; la
sonda en el fondeadero es de 18 metros, arena y conchuela. La parte
N. de la isla Ibus despide arrecifes de piedra que salen 2 cables para
fuera. La poblacin mora se halla diseminada bajo el cocal que hay en
la orilla derecha del ro. Su Datto mantiene frecuentes comunicaciones
con la gente de Lanao. Si hubiese que hacer aguada  ir  tierra,
se deber efectuar con precaucin.

_Puerto de Pollok._--Situado al E. de la gran baha  golfo de Illana,
se halla comprendido entre la punta Mariga-bat (piedra colorada)
al S. y la punta Panga (quijada) al N., distantes 4 millas entre
s. Profundiza 5 millas al E., formando en la costa N. los senos de
Quidamak y Sugut, y en la del S. otro ms espacioso que encierra al
E. el fondeadero del establecimiento de Pollok y  su parte O. el de
Paran-Parang. Este puerto es abrigado, limpio, de mucho braceaje, y
aunque abierto al O. le protege la isla Bongo, que se halla delante
de la entrada. Rodea  toda su costa un arrecife madreprico muy
acantilado, que en la del N. sale muy poco hacia fuera, pero que en
la del S. avanza 2 y 3 cables, llegando  extenderse en la del E.,
al S. del seno de Sugut, una milla larga hacia el SO. hasta llegar 
marcar la punta O. de este seno al N. 2 O. y la punta Lalayanga al
E. 16 S.

La entrada en este puerto no ofrece dificultad alguna; sin embargo,
la marca ms notable que puede servir de gua es un montecillo
aislado que se v en el fondo de la ensenada comprendida entre la
punta Lalayanga y la de Mariga-bat.

_Seno de Parang-Parang._--El seno SE. del puerto se llama
Parang-Parang; al S. del cogonal grande que en l se v, desemboca
el ro del mismo nombre, que tiene muy poco fondo, apenas se puede
entrar con bote; su agua es muy buena y abundante; despus de varios
saltos se une con el ro Simoay, al principio del curso de ste y
antes de pasar por las lagunas de Balob. Al N. de la desembocadura
del ro hay una pequea poblacin de moros, que son amigos; no as
los ms internados y de Balob, que son malos.

_Baha de Sarangan._--Se halla situada  11 millas al N. de la
extremidad meridional de Mindanao; profundiza segn la carta unas 15
millas al N., y su entrada, comprendida entre la punta Bulaluan al O. y
la punta Lumban (incierto), tiene 7 millas de ancho. Es una baha muy
acantilada y de mucho braceaje, y para fondear en los senos que forman
sus costas es preciso hacerlo muy cerca de tierra y amarrarse  ella,
pues  poco que garre el ancla se cae repentinamente  mucho fondo.

Un arrecife madreprico que se extiende cerca de una milla hacia fuera
rodea la punta Bululuan y corre bordeando las costas O. y N. de la
baha, formando entradas  los fondeaderos que hay en ellas.

Toda la costa O. es muy rida y el cogon mismo es muy raqutico; est
formada de grandes llanuras que se extienden al NO. y N. cubiertas
de esa yerba donde abundan los venados.

El monte volcnico Matutung (quemado), que demora  unas 9 millas al
N. 1/4 NE. del pueblo de Mluk, y est en el ngulo NO. de la baha,
es muy elevado y se v  mucha distancia.

_La punta S. de Mindanao_, cabo Sarangani  punta Tinaca, est
formada de tierra alta y montaosa, que puede verse  12 leguas
prximamente. La costa O., que desde Sumban corre prximamente al
SSE. hasta la punta Tucapanga, forma pequeos senos y es limpia,
excepto en la mediana del frontn llamado Siepblut (punta Talayan),
donde el arrecife sale para fuera cerca de una milla.

_Islas Sarangan._--Estas islas, en nmero de dos y un islote,
se hallan  6 millas de la punta S. de Mindanao. Demoran entre s
NE. SO., y las separa un profundo freu de 1 3/4 milla de ancho que
queda reducido  un canal de unos 8 cables por el arrecife que despide
la costa E. de la isla occidental  Balot; la isla oriental se llama
Sarangan. Los naturales las distinguen con el nombre de Balot-maril
(isla grande)  la mayor  del O. y con el de Balot-parid (isla
pequea)  la menor  del E.

El paso que estas islas forman con la costa de Mindanao es profundo,
limpio y expedito.

_Isla Balot grande._--Es la ms elevada y ms cultivada de las dos,
y est habitada por unas 1.500 almas entre _Sanguiles_ y _Vilanes_;
prximamente en su centro se eleva un volcn que  veces echa humo,
cuyo crter tiene 130 metros de altura sobre el mar; visto del NO.,
ste aparece entre dos picos. En el extremo SO. de la isla hay otro
monte tambin volcnico ms pequeo, y en el SE. una colina de 330
metros de altura. Las costas N. y E. se hallan bordeadas de un arrecife
que en algunas sale ms de una milla para fuera; en las del S. y
O. se halla tan pegado  tierra, que puede decirse que son limpias.

Las puntas Lajan, Ala y la que sigue, son bajas, de mangle y
piedras. Al S. de la ltima hay un islote bajo llamado Mauru, por
dentro de la cual puede pasar un bote de media marea en adelante.

_Seno de Duvao._--Se halla situado en la extremidad oriental de la
costa meridional de Mindanao; en su entrada, formada por la punta
Calin al O. y el cabo de San Agustn al E., tiene 30 millas de ancho
y profundiza ms de 60 millas para el N., reducindose  7 millas de
ancho en el fondo, donde desagua el ro Hijo.

Comprenden este seno, al O. la cordillera de los montes de Apo, que
corren paralelamente  la costa, en cuya parte central se levanta
dominando el gran volcn del mismo nombre, tal vez el ms elevado de
la isla, que slo  grandes intervalos d ligeras seales de actividad,
y al E. la extremidad de la gran cordillera que desde las inmediaciones
de Sinigao se dirige hacia el S. y termina en el cabo de San Agustn.

Las costas del seno son en general elevadas, limpias y acantiladas,
y en la parte N. se hallan las islas Samal y Talicut.

La costa O., desde la punta Calin corre prximamente 36 millas al
NNO. hasta el puerto de Malalag, y de aqu 26 millas al NNE. hasta
el pueblo y ro de Davao  de Vergara. Parece que la ensenada de
Casilaran despide a regular distancia arrecifes de piedra y arena,
y que el puerto que se forma  su parte S. E. es abrigado y capaz
para buques de algn porte.

Todo este trozo de costa es limpio y de mucha profundidad hasta muy
cerca de tierra.

_Cabo San Agustn._--Rebasadas hacia el E. las islas de Sarangan,
y ya sobre el meridiano de Caburan, se avistan con tiempos claros al
NE. 1/4 E. dos montes bajos y muy semejantes que figuran islotes y
son las tierras que determinan el cabo de San Agustn.

_Baha de Pujada._--Esta hermosa baha es de los primeros puertos
de la isla de Mindanao. Tiene unas 10 millas en su mayor largo del
SE. al NO., y como 5 en el meridiano ms ancho, que es el que pasa
por la visita de Mati.

Las costas son montaosas en toda su parte S., y hacia el N., donde
hay tambin una cordillera que es la ms elevada, se extienden
largas planicies y amenos valles, surcados de ricas aguas entre
las lomas que forman aquellas tierras. Son inmejorables para toda
produccin; los bosques, en su mayor parte de rboles de canela,
abundan tambin en las clases de maderas ms recomendables para
lujo y construccin. Producen la mejor clase de almciga y cera,
quizs de toda la isla, y en sus playas,  ms de exquisitos peces,
se encuentra la tortuga de carey y alguna concha. Est, en fin, dicha
baha, por sus inmejorables condiciones, llamada  figurar entre los
primeros puertos del Archipilago.

Pueblan sus tierras diferentes razas de infieles, que son tagacaolos,
mandayas y algunos moros. Todos, aunque no sometidos, son pacficos,
y cambian los productos que recogen en los montes donde viven por
efectos diversos para sus trajes y adornos.

Delante del fondeadero (ensenada de Caraga) hay un barranco como
de 45 metros, el cual ha de franquearse para ir  la poblacin, que
est  cubierto de los rayos solares por extensos plantos de cocos,
los cuales marcan su situacin desde la mar. Hay una mala escalinata
hecha con troncos de rboles para facilitar la ascensin  dicho
pueblo; y del tercio bajo de este barranco dirige sus aguas al mar,
baando los primeros escalones de aquella rara maroma, un manantial
con buen agua aunque algo escasa. En l y dentro del ro  muy corta
distancia de la barra, puede hacerse aguada.

_La ensenada de Bislig_ se halla comprendida entre la punta Tagtaba
al S. y la de Maslic al N.; el islote Masaburon, que est en medio
de la entrada, protege  la ensenada y divide aqulla en dos canales;
el islote despide hacia el E. y O. bajos que se extienden 5 cables. En
la mediana del Canal del Sur hay dos bajos de piedra, tan acantilados
que muy cerca de ellos se sondan 117 y 84 metros de fondo; pasados
stos sigue la costa S. de la ensenada muy limpia; la costa N., al
contrario, es muy sucia y no debe atracarse  menos de 6 cables. En
el fondo de la ensenada y  la orilla derecha de un pequeo ro,
se encuentran el puerto y pueblo y Comandancia militar de Bislig;
ste, con sus visitas anejas, componen un total de 4.300 almas.

El fondeadero se encuentra frente al pueblo por 6  7 metros, arena
y fango, y est completamente abrigado de todos vientos.

La costa, de la ensenada de Bislig hasta la de Liangan, que se halla
 unas 11 millas ms al N., es muy sucia, bordeada de bajos de arena
que descubren, cuya aproximacin es peligrosa; en este trozo de costa
se encuentran algunos fondeaderos, pero todos ellos arriesgados de
tomar y en costa abierta al Ocano Pacfico.

La extremidad N. de la costa de Mindanao se halla formada por la
terminacin de la extensa cordillera que corre la costa oriental de la
isla en toda su longitud de N.  S. Esta punta es de mediana altura,
de piedra obscura, limpia y acantilada; forma con la extremidad S. de
la isla Panaon el estrecho  paso de Surigao.

_La costa_, en general, se dirige desde las tierras de Madilao hasta
la boca del ro Butuan, que desagua en el fondo y  la parte E. de
la ensenada del mismo nombre, formada por las vertientes occidentales
de los montes Urdaneta, de 1892 metros de altura, y las del grupo de
montaas que demora  25 millas al NNO. de aqul,  unas 3 millas de
la costa, grupo compuesto del monte Agudo, de 1.003 metros, del monte
Satlite, de 995 metros, con el monte Tendido por estribacin hacia
el N. A unas 6 millas al SO. 1/4 O. prximamente, se v otra montaa
terminando en doble pico. Todo este trozo de costa es bastante regular,
con alguna inflexin al E., limpia y acantilada, con playas de arena
intermediadas de frontones de piedra. A 13 millas al S. de la punta
Madilao se encuentra, sobre terreno elevado, la visita de Malimon,
y  7 millas al N. de la boca del ro Butuan se halla el ro y visita
de Tibay. Falta reconocer detalladamente esta porcin de costa.

_Baha de Butuan._--Es una espaciosa ensenada abierta al N. de 21
millas de ancho entre la costa que acabamos de describir y la punta
Divata, que la limita al O., profundizando en forma rectangular cerca
de 11 millas; en el ngulo del E. desemboca el ro Butuan, y en el del
O. se encuentran la visita Nasipit y el pequeo ro de igual nombre
separados por una costa baja de 13 millas de extensin en el fondo
de la baha cubierta de manglares y bajos fondos poco salientes. De
Nasipit  la punta Divata, la costa sigue 8 millas al NNO. cercada
de arrecife que sale 1/2 milla para fuera con 8  10 metros de fondo
arena en su cantil.

_Punta Divata._--Extremidad occidental de la extensa baha de Butuan,
es baja de arena y est rodeada por el arrecife que, arrancando en
Nasipit, termina 3 millas al S. de esta punta.

_Punta Sipaca._--Demora 16 millas al O. 1/4 SO. de la punta Divata;
se reconoce fcilmente por hallarse formada por un cerro cnico
de bastante altura y poco arbolado y por el baluarte  atalaya que
tiene encima.

_La costa_ comprendida entre las puntas Divata y Sipaca est formada
de playas de arena, alternadas con otras de manglares y de frontones
de piedra, con restingos poco salientes. Se encuentran buenas aguadas
y pocos fondeaderos.

_Fondeadero de Catarman._--Lo forma un playaje y un manchn de arena
de una milla prximamente de extensin, comprendido entre dos puntas
bajas que se hallan en el mismo meridiano; la del N. tiene encima un
fuertecillo arruinado y la del S. algunos cocales.

El pueblo de Catarman se halla en la parte N. de la playa.

Barajando la costa desde Catarman para el N. y E. se encuentran
varias puntas no muy limpias hasta el pueblo de Mambajao. En el
ro que desagua cerca del pueblo pueden entrar lanchas  pleamar y
abrigarse de los vientos del tercer cuadrante.

_Baha de Macajalar._--Es un extenso seno abierto al NO., comprendido
entre la punta Gorda y la punta Salauang, que dista 16 1/2 millas al
O. 15 S. de la primera; profundiza 12 1/2 millas al SE. y en el fondo
desemboca el ro Cagayan. La costa oriental de esta baha es ms alta
y acantilada que la occidental y se halla formada de playas de arena
separadas por un frontn bajo y plano, que es lo ms saliente de la
costa de la baha y cerca del cual desaguan dos riachuelos.

Inmediatamente al S. de punta Gorda y al N. del pueblo de Hassaan
se abre una ensenada llamada de Cabulig, en la que puede fondearse
quedando bien abrigado de las dos monzones, pero es preciso hacerlo
muy cerca de tierra para poder coger de 20  25 metros de fondo arena
fangosa. La visita de Cabulig ofrece algunos recursos; adems, sobre
la misma se encuentran las aldeas de Tuan y Agasan.

La costa occidental est formada de playas de arena, es limpia y
bastante acantilada, pues nicamente la punta Malugn despide una
restinga que sale 7 cables para fuera; en ella se encuentran los
fondeaderos de Opol y de Alubugit. El centro  interior de la baha,
aunque muy hondables, no estn sondados.

_Baha de Illigan._--Es otro brazo de mar, de figura rectangular,
abierto exactamente al N., que profundiza en la costa ms de 20 millas,
cuya entrada, limitada al E. por las tierras de punta Panaon, y al
O. por las de punta Bombn, tiene ms de 32 millas de ancho. En su
ngulo SO. se abre el puerto de Misamis, que en forma de canal se
interna en esta direccin ms de 15 millas. Las tierras que limitan
esta baha, acantilada y limpia, al E. y al O., son estribaciones
de la gran cordillera que en direccin de E.  O. atraviesa en gran
parte la isla de Mindanao.

Toda esta parte de costa es muy acantilada  corta distancia, limpia
y formada de puntas poco salientes, con playas de arena y frontones
de piedra.

La costa del fondo de la baha forma dos ensenadas separadas por
la punta Binuni, que se halla prximamente en el punto medio de
su longitud.

_Baha de Panguil._--Se encuentra en el ngulo SO. de la baha de
Illigan, se interna en esta direccin 10 millas en forma de un ancho
canal, y termina en una espaciosa drsena circular de 5 millas de
dimetro, casi completamente obstruda por su poco fondo. Su abra,
delante de la boca, se halla comprendida entre la punta Tab al O. y
Biani al E. Las tierras de la costa occidental las forman las faldas
orientales del monte Malidang, de 2.610 metros de altura sobre el mar,
y el menos elevado, que se halla 3 millas al SSE. de l. Sobre su
costa oriental, al S. del puerto de Misamis, se elevan tres montes,
culminando el de 705 metros de altura, que dominan toda la costa
E. de esta baha.

_El fondeadero de Misamis_ se halla cerca de la entrada sobre la costa
O., comprendido entre la punta del Fuerte al N. y la punta Pulut,
terminacin de la falda E. de la colina Bucayn, que se encuentra
una milla al SO. del fuerte. Es un fondeadero muy cerrado y abrigado
de todo viento y mar para toda clase de buques, los que pueden estar
atracados y con plancha  tierra enfrente de la poblacin vieja en
8 metros de fondo arena.

_Seno de Dapitan._--Se halla comprendido entre la punta Tagolo al
N. y la de Sicayac al S.; tiene 2 1/2 millas de ancho en su entrada y
profundiza 2 millas al SE.; se halla abrigado de todos vientos, excepto
los del tercer cuadrante, y tiene muy buen braceaje, encontrndose
de 30  32 metros arena y piedra en la mediana de la entrada, y 8 
10 metros arena en el fondeadero, que se halla delante del pueblo de
Dapitan. Entre este pueblo y la punta Tagolo hay otro puerto llamado
Talaguilong.

_El seno de Sindangan_ se halla limitado al E. por la punta Danigan
y al O. por la punta Banigan; tiene 17 millas de extensin, es muy
acantilado y de mucho braceaje, y profundiza unas 5 millas en la costa.

_Puerto de Santa Mara._--Este abrigadsimo puerto, propio para
toda clase de buques, se encuentra inmediatamente al S. de la punta
Balangonan. Se halla abierto al NO. y profundiza cerca de una milla en
la direccin opuesta, formando en el interior dos pequeas drsenas,
con 23  20 metros de fondo fangoso y 16 metros casi tocando 
la costa, en las que puede resguardarse cualquier buque del mayor
_vaguio_.

Las costas del puerto se hallan rodeadas de un pequeo arrecife
acantilado, que en las puntas de la entrada de la drsena pequea 
del O. salen prximamente un cable para el N.; el canal suele estar
sealado por las valizas que ponen los naturales en las extremidades
de estas restingas.

El ancho de la boca es de 2 cables con ms de 66 metros de fondo,
sondndose de 26  28 metros en medio del puerto, y poco menos
atracados  los cantiles de la costa.

Las tierras que rodean el puerto son poco elevadas y cubiertas de
bosque virgen; entre las maderas de construccin de que abundan sus
montes se halla la teca.

La aguada puede hacerse en un riachuelo que hay  la parte E. del
puerto.

_El puerto Caldera_ es pequeo y slo puede contener cuatro  cinco
buques que no calen ms de 1'9 metros. El canal de la boca slo tiene
67 metros de ancho y 3'6 metros de agua  bajamar, y hay que pasarlo
 la espa. El fondeadero est  la parte SO. del puerto, pues todas
las dems orillas son muy bajas, y es de temer que vaya cegndose
este refugio  causa de los corrales de pesca que constantemente
existen dentro y en la boca del puerto.

Las grandes llanuras que se extienden detrs de este puertecillo
estn regadas por diferentes riachuelos.




Ros.


Debido  la gran extensin y abundancia de aguas de este pas, sus
ros son caudalosos, y navegables varios de ellos en una gran parte de
su curso. Las grandes llanuras que cruzan algunos de stos permiten
que en sus orillas se formen infinidad de esteros  canales que,
internndose en distintas direcciones, sirven de excelentes vas de
comunicacin, facilitando la exportacin de los productos.

El ro ms importante de la isla, tanto por el caudal de aguas que
arrastra como por la longitud de su curso, es el _Butuan_.

Tiene su nacimiento prximo al seno de Davao, marcha de S. 
N. atravesando casi toda la isla hasta desembocar en la ensenada de
su nombre.

Su curso es de 378 kilmetros.

Este ro es navegable en una larga extensin, pero los grandes troncos
que arrastra en las pocas de lluvias hace su navegacin muy peligrosa.

_El Pulangui,  ro Grande de Mindanao,_ sigue al anterior por el
caudal de aguas y por la extensin  curso por l recorrido.

La cuenca del ro mencionado es inmensamente rica y est admirablemente
dispuesta para el desarrollo de la agricultura, tanto por la variedad
y abundancia de sus productos como por las facilidades que para la
exportacin ofrece el que sus aguas sean navegables en todo su curso;
sto contribuye principalmente  que se considere  esta parte de
Mindanao como de las ms ricas y apropiadas para la colonizacin;
por ms que hay que tener muy presente que, debido  circunstancias
que no mencionamos por ser ajenas  la ndole de este trabajo, se
ha exagerado de un modo fabuloso la importancia que bajo el punto de
vista comercial tienen en la actualidad sus producciones, alejndose
mucho de lo que verdaderamente es hoy aquel territorio.

En general, las orillas del ro Grande presentan llanos, excepto en
muy contados puntos, donde se levantan collados, lomas y pequeas
colinas, tales como las de Nuluig y Cudaranga, donde situaron los
moros una formidable _cotta_ el ao 86; Cabalucan, Boayan y Cabaenygan,
cubiertas todas ellas de espeso arbolado y circundadas de manglares y
terrenos pantanosos que los moros procuran aumentar para que les sirvan
de obstculos  defensas naturales  los fuertes en ellas situados.

Una gran parte de los terrenos inmediatos  sus orillas se encuentran
ocupados por grandes carrizales formados por plantas que aunque afines
son de distinta especie (las hay juncceas, gramneas y cyperceas),
pero todas ellas muy parecidas, por lo que se les d un slo nombre
comn.

Los cogonales  carrizales, segn la situacin del terreno, adquieren
ms  menos desarrollo y segn ste tiene distintas aplicaciones. El
cogn bajo y de poco cuerpo es bueno como pasto y el alto  carrizal
slo se emplea en las localidades donde escasea la _nipa_, para suplir
 sta en la techumbre de las viviendas; esta clase llega  adquirir
una altura tal que cubre  los jinetes, y dificulta de tal modo el
paso que puede conceptuarse como un verdadero tormento el tener que
atravesar un cogonal en las horas del sol.

Habiendo visitado personalmente una gran parte de los terrenos baados
por el ro Grande, hemos podido observar, como ya se desprende de la
relacin de un viaje por dicho ro que refiere el ingeniero Sr. Vidal
en la _Memoria sobre el ramo de montes_, que sus tierras con ser buenas
y an de la mejor calidad, hoy no pasa su cultivo del arroz, maz y
azcar, y sto en cantidad que poco ha de exceder  las necesidades
de sus 80.000 habitantes, consistiendo la principal riqueza, como
artculo de exportacin, en el producto de los magnficos cocales,
que se extienden formando bosques inmensos en sus orillas y que slo
contando con grandes elementos para la roturacin y saneamiento
de las grandes extensiones ocupadas por carrizales, desecacin de
pantanosas llanuras y destruccin de la enorme plaga de langosta que
pesa sobre ellas, cuyos efectos destructores hemos podido apreciar
personalmente en el ao 86, se podra dar cima, con probabilidades
de xito,  cualquiera empresa colonizadora que se proyecte; de otro
modo, all no se puede hacer nada, la colonizacin individual en esas
condiciones slo servira para que tuviramos en aquellos terrenos y en
contacto con los moros una representacin raqutica y pobre de nuestro
modo de ser y adelantos que slo redundaran en nuestro desprestigio.

La extensin de la cuenca del Pulangui ser de unos 12.000 kilmetros
cuadrados, y su mayor anchura es de unos 50 kilmetros.

El curso de este ro puede dividirse en tres regiones, con arreglo
tanto  su situacin hidrogrfica como  la influencia que ejercemos
sobre los habitantes de los territorios por l baados.


    1. Aquella en que nuestra dominacin es ms efectiva,  sea
    desde Tumbao hasta su desage en el mar por los dos brazos en
    que en dicho punto se bifurca, que comprende un trayecto de 16
     20 millas.
    2. Desde Tumbao hasta los ltimos puntos militares establecidos en
    sus orillas, en cuya parte, que comprende unas 20 millas, nuestra
    dominacin slo es nominal, sin que por ahora pueda contarse con
    aquellos territorios para empresa colonizadora de ninguna especie,
    por la resistencia que  ello opondran sus habitantes.
    3. Desde estos puntos militares hasta las lagunas, territorios
    tan poco conocidos que puede asegurarse que todo cuanto se haya
    dicho acerca de ellos, son slo hiptesis fundadas en ligeros
    conocimientos, insuficientes todos ellos para que puedan servir de
    base al estudiar proyectos de colonizacin de alguna importancia.


El calado de este ro vara mucho en cada poca y por la influencia
ejercida segn la cantidad de aguas que en l viertan las lagunas,
pudiendo citar como ejemplo, el hecho que el seor Vidal cita en su
_Memoria sobre el ramo de montes_, de haber visitado dicho ro en
un trayecto de 163 kilmetros, embarcado en un caonero de guerra,
cuyo calado medio era de seis pis.

Nuestra dominacin en el ro Grande no pasaba antes de la campaa del
General Terreros, terminada en principios del 87, del destacamento
 fuerte de Tumbao, punto donde el ro se divide en dos brazos,
que son los que forman la isla de Cottabato.

Posteriormente  la fecha citada, los moros han prestado vasallaje
de modo efectivo; y para asegurar el completo dominio sobre ellos,
se han construdo nuevos fuertes, emplazados algunos de ellos, como
el de Bacat, en los mismos terrenos de Utto, en el punto donde un
gran estero vierte sus aguas en el ro.

Despus de los dos ros mencionados hay otra infinidad de ellos,
navegables en gran parte, pero por lo general de muy corto curso y
poco conocidos hasta el da.

En el distrito de Zamboanga se encuentra el Nahuan, que baja de los
montes de Polombato, y surte de agua  la capital y algunos de sus
pueblos inmediatos. El Sinonog desciende de las montaas de Cabigan;
en este mismo punto nace el Dumaln.

El Dumanquilas, en el puerto del mismo nombre. El de San Ramn,
que pasa por la colonia de su nombre, y otra infinidad de ellos
que por su poco curso y rpida pendiente se hacen muy temibles en
sus avenidas, las que causan bastantes daos. Otros, como el Cauit,
Tumbaboso, Mahasen, Caragasan, que encauzados en los esteros son muy
tiles para la agricultura.

En la provincia  distrito de Misamis se cuentan ms de 18 ros;
mencionaremos slo el Agusan, que sirve de desage  la laguna de
Malanao con un curso de 40 kilmetros; el Cagayan, ste se divide en
dos brazos que toman direcciones opuestas, al E. el uno y al O. el
otro; y el Iligan, el Lubungan, Tingle, Polo y Palaven al SO. de
Dapitan.

En el distrito do Surigao desagua el Butuan ya mencionado, que nace
en el terreno de Davao en la proximidad a la costa S. de la isla;
los dems del distrito no tienen importancia, pues la configuracin
topogrfica del terreno hace que todos mueran, con muy poco curso,
en el Butuan  en las playas del Pacfico.

En la costa E. hay algunos que llevan sus aguas al Pacfico. El
Tandag, Tuanga, Mandog, Bislig, Tago y Botel son los ms caudalosos,
pero slo navegables para embarcaciones menores (estos ltimos estn
comprendidos en la comandancia militar de Bislig).

Los ros de Cottabato son muchos  importantes; se encuentran muy poco
explorados. Del Pulangui  ro Grande ya hemos hablado en otro lugar.

En la baha Illana desaguan el Baras, Maisin, Cucamalat, Simuad,
Sugut, Matabul, Amplajan y Tubunse.

De los seis ros del distrito de Davao, tres son importantes: el Davao,
de ancho cauce y caudaloso, es navegable para embarcaciones de poco
calado. El Tagn y el Hijo tienen bastante caudal de agua, y el ltimo
aseguran se comunica con el Butuan, lo que de ser cierto facilitara
las comunicaciones entre las costas S. y N. Menos importantes son el
Quinacot, Santug y Sumulog, que desaguan en el seno de Davao.




Lagunas.


Las de Mindanao son muy numerosas y algunas de relativa importancia
por lo muy poblados que estn los terrenos inmediatos, y lo valioso
de los productos que en los mismos se cosechan.

_Malanao_, entre Misamis y la baha Illana, es muy extensa y poblada,
cosechando en sus inmediaciones gran cantidad de palais y de excelente
caf. Su extensin es de 14 millas de E.  O. y 6 de N.  S. Es muy
profunda y contiene varias islas. Sus habitantes son mahometanos.

Al objeto de poder ilustrar la opinin con noticias ciertas de esta
laguna, copiamos las siguientes notas de un viaje  Lanao realizado
por D. Antonio Martel y Gayangos, que acompaaba al Gobernador de
Cottabato D. Jos Urbano (publicado en el _Boletn de la Sociedad
Geogrfica de Madrid_).

Despus de una gran bichara se le dijo al Sultn que saldra un
caonero para la baha Illana y se traera al Datto Amirol nuevamente
nombrado; el Sultn no slo escribi varias cartas para los Sultanes
y Dattos de aquella parte, sino que dispuso fuera una embarcacin
de su propiedad engalanada para recibir al Datto Amirol, y en ella
varios Dattos principales de su ranchera;  las cinco y media de la
maana salimos en el caonero dirigindonos  Malaban, cerca de Baras,
llevando  remolque la vinta del Sultn con los Dattos, que tocaban el
agua; llegamos  Malabang, y una de las primeras cosas que divisamos
la bandera espaola izada en el antiguo fuerte espaol, gloria de
nuestros antepasados; la alegra rebosaba en nuestros semblantes
como espaoles, al considerar que hace muchos aos dominbamos la
mayor parte de esta isla; pero al recordar sto sentamos el que
hoy no estuvisemos enteramente posesionados de ella; sin embargo,
nuestra bandera ondeaba en la cumbre ms alta. Al NE. de Balulao
est el fuerte  que nos referimos, del tiempo de Corcuera; esta
fortaleza est muy bien conservada, la parte que mira al ro debi
ser rectangular; figura que tiene lo que queda en pi; la cortina
est entera con sus ngulos en buen estado; tiene cuatro caoneras;
la del S. slo tiene dos y una la del N.; la cortina entera tendr 30
brazas de largo y las otras debern tener unas 40; est edificada en
un terreno pendiente, y  su pi salen muchos y buenos manantiales de
un agua muy buena, que con otros forman el ro Tabuc; por el NO. tiene
nueve brazas de altura la muralla y siete la cortina.

El Datto Ilian vive temporadas en este fuerte, en donde hay varias
casas, pero su residencia es Ganasi, principal pueblo de la laguna
de Lanao.

Saliendo de Malabang, camino de la laguna, se encuentran las
siguientes poblaciones y ros: el Mato, que lleva como medio metro
de agua; pueblo de Kalatamen, en el que no hay casas, sino camarines
para descansar los que vienen con caf y arroz de la laguna; pueblo
de Mananayo, que tiene un ro como el Mato; pueblo Duicaraba, tiene
ro; pueblo Calananan, pueblo Purec, ro Minundas, con agua hasta la
cintura; pueblo Danugay, tiene ro, y pueblo de Ganasi, residencia del
Datto Ilian, hoy Datto Amirol de Mindanao, tiene su cotta situada  la
orilla de la laguna de Lanao; Ganasi, por consiguiente, est al S. de
la laguna; Taraca est al E.; es su sultana grande, cuyo Sultn se
llama Masisu; la laguna es sumamente profunda y tiene puertos con
tres  cinco brazas de agua, tiene esta laguna unas ocho leguas con
seis islas, la mayor llamada Nuza con ms de 500 casas, est en medio
de la laguna y es alta y plana por arriba. Toda la laguna se halla
rodeada de pueblos; siguiendo por la derecha de Ganasi, se encuentra
Bato con 4.000 almas, y as sucesivamente hasta ms de 70 pueblos;
desemboca la laguna por una caada del ro Iligan; estas noticias,
adquiridas  fuerza de aos y de paciencia, han sido ahora confirmadas,
por consiguiente; es de lo ms poblado que se conoce. Llamamos
particularmente la atencin de nuestras dignas y celosas autoridades
para que con ocasin del nombramiento del nuevo Datto Amirol, paso
grandsimo que hemos dado para nuestro porvenir, se estudie la manera
de nombrar una comisin que pacficamente explore esos caminos y esa
laguna, la ms rica de cuantas hay en el Archipilago filipino, pues
aunque no ha entrado la civilizacin en ella, produce para exportar
ms de 15.000 picos de arroz y ms de 14.000 de caf, y contiene en su
contorno ms de 100.000 almas. Deseamos que no se pierda esta ocasin,
y que cual la mira principal de Mindanao, procuremos ver sus frutos,
y con una poltica conciliadora, ver los medios de posesionarse algn
da de la isla de Nuza.

Siguiendo nuestra excursin, diremos que salimos de Malaban con
el Datto Amirol, una de sus mujeres, algunas doncellas y unos 30
principales moros de su ranchera; fondeamos en Lalabuan, saltando
 tierra y recibindonos el Sultn Adil con muestras de aprecio,
habiendo izado la bandera espaola en lo alto de su casa, y nos
ha jurado que desea intimar con los espaoles, y as se lo hemos
tambin prometido, hacindole presente que los espaoles desean la
buena amistad con todos y el adelanto de estos pueblos.

Salimos de Lalabuan llegando  Polloc, donde Amirol ha desembarcado
y seguir despus para Cottabato.

Segn el General Parrado, esta laguna tiene 460 kilmetros de
superficie.

Liguasin; al SO. de la anterior desemboca en el ro Grande y se
comunica por varios ros y esteros con la de Buloan. Se le suponen
11 millas de N.  S. y 8 de E.  O., es poco profunda y navegable.

Buloan; al SO. de la anterior y al S. de la de Maguindanao, sus aguas
van al ro Grande, pasando antes por la de Liguasin, es muy abundante
en pesca, profunda y navegable. Su extensin es de 11 millas de N. 
S. y 7 de E.  O.

Sapongan, en el extremo NE. de la isla, provincia de Surigao, est
 bastante altura sobre el nivel del mar, profunda y abundante en
pesca, desemboca por el ro Tubay al E. de la ensenada de Butuan,
tiene 8 millas de N.  S. y 4 de E.  O.

El lago Linao en el interior, prximo al seno de Davao, en el curso
del ro Butuan, siendo muy poco conocido. La laguna de Buguey al
SO. de Zamboanga entre una escabrosa sierra, desemboca por un ro
muy caudaloso en el puerto de Dumanquilas.

Aparte de las lagunas mencionadas hay otras muchas menos importantes,
que, por no tener noticias concretas de su posicin, nos abstenemos
de citarlas.




Orografa


Cuatro son las principales cordilleras de Mindanao, segn los autores
que se han ocupado de estudiar el Archipilago filipino.

La primera, y quiz la ms importante, corre de E.  O., desde la punta
Cauit  los elevados montes Rangaya, prximos  la baha Illana
(se encuentra cortada en su curso por la gran cuenca del ro Butuan).

La segunda corre de N.  S., desde la sierra de Surigao hasta el
monte Catalan, terminando en el cabo San Agustn.

Se encuentra interrumpida como la anterior por la cuenca de Butuan.

La tercera arranca de punta Divata dirigindose al SE., inclinndose
despus al O. hasta terminar en la baha de Sarangani.

La cuarta y ltima es muy volcnica, empieza en el Apo y en direccin
NO. sigue  morir en el istmo do Misamis.




Montes.


_Misamis._--Los montes de esta provincia arrancan de punta Maralag,
al NO., cerca de la costa, marchan hacia el E. hasta internarse en
el distrito de Davao, cambian despus de direccin al N., terminando
cerca de punta Dipata, en Surigao. A esta cordillera pertenecen los
montes Rancaya, los ms elevados de la isla, que sirven de divisoria
entro Misamis y Cottabato. De stos arranca un ramal en direccin al
O. formando la escabrosa sierra de la Comandancia de Dapitan.

_Zamboanga._--El extenso territorio de esta provincia es muy poco
conocido fuera de las inmediaciones de la capital, lo que imposibilita
el estudio de sus extensos montes.

La ms explorada es la cordillera Polombato, que se extiende en
direccin EO., sigue por el territorio de Sibuguey volviendo al O. y
se interna en Misamis y Cottabato. En su curso forma las sierras de
Santa Mara, Punubigan, Silengan y sierra de Sibuguey, entre el seno
de este nombre y el puerto de Dumanquilas en la costa SE. del distrito.

_Cottabato._--Este distrito, sumamente llano, tiene pocas montaas
 pesar de su mucha extensin.

La principal cordillera tiene su origen en los montes de Craan,
prximos  punta Bacud, se extiende formando un semicrculo hasta
terminar en la ensenada de Linao.

En la parte N. se encuentran las estribaciones de los elevados Rancaya,
donde se encuentra el monte y volcn Macaturin,  unos 40 kilmetros
del puerto de Pollok. En el centro del distrito est la tierra de Blik,
recortada  independiente de las dems.

_Davao._--Sumamente montuoso y cubierto de espesa vegetacin que
imposibilita las comunicaciones, hace que se encuentre poco explorado.

Los montes ms principales y conocidos son el Apo, cuya elevada cima
se presenta siempre coronada de blanco penacho; limita el distrito
con el de Cottabato.

El Pulpunga al O. y el volcnico Butulan que terminan en punta
Panguitan, que forma el extremo S. de la isla; la sierra y monte
Catalan al NO. del seno que d nombre al distrito; esta sierra sirve
de divisoria con la Comandancia de Bislig.

_Bislig._--Fuera de los terrenos prximos  la costa, que son algo
llanos, esta Comandancia est formada de una serie de montes que
se desvan de la cordillera que corre de N.  S. desde Surigao al
monte Catalan.

Desde el monte Catalan parte una sierra, que dirigindose al
O. separa esta Comandancia y sirve de lmite  los distritos de Davao
y Surigao. Otra de menos altura se dirige al S. para puerto Balete
y termina en el cabo San Agustn.

_Surigao._--Los montes de este distrito se extienden desde punta
Dipata en direccin SE. hasta Talacogon, prximo al Butuan, variando
al NE. hasta la visita de Tuiabigan en la costa Oriental, marchando
hacia los montes Subonga en la costa occidental y concluyendo en
punta Banajan al NO. del distrito. Sus montes principales son Canuan,
Binuanton y Conmat.





Meteorologa.



Clima.


La proximidad de la isla de Mindanao  la zona trrida origina el
que en algunas estaciones se dejen sentir fuertes calores, mitigados
por las brisas del mar y la humedad natural del pas, que hacen se
disfrute de una perpetua primavera.

El termmetro oscila de ordinario entre los 18 y 26 grados Reamur.

Las estaciones son tres. Fra y algo hmeda la primera, se inicia en
Noviembre con la monzon NE.

La segunda, calurosa y seca, empieza en Marzo. La mayor intensidad
del calor se deja sentir en Abril y Mayo; desde esta fecha se inicia
la tercera con una gran humedad, debido  las lluvias que se suceden
con cortas interrupciones; stas son muy copiosas y  veces motivan
grandes inundaciones.

En general, el clima de Mindanao como el de todo Filipinas, al
contrario de lo que en Espaa se cree, es muy sano y agradable, lo
que se demuestra fcilmente observando lo escaso de la mortandad que
all sufren los europeos.

Sobre este particular, dice el Sr. Scheidnagel, que tanto y tan
acertado tiene escrito acerca del Archipilago filipino:





Las monzones determinan y fijan con exactitud las alteraciones de la
atmsfera, asegurando el tiempo propio de viajar  navegar sin peligro
por aquellos mares, as como el de los _vaguios_  temporales, que
tienen lugar siempre en los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre;
y las fuertes tormentas y tronadas en Abril, Mayo y Junio.

La brisa del mar y la poderosa vegetacin de los dilatados bosques,
as como la manera de construr las viviendas, contribuye notablemente
 disminur los efectos del calor intenso de los rayos solares.

Se supone la existencia como enfermedad endmica y comn al pas de
la disentera, y sto no es as; pues lo que realmente sucede es que
la juventud acepta all en general costumbres que en Espaa seran
doblemente perjudiciales y de resultados mucho ms rpidos. Lo diremos
con franqueza: las copitas de coac, el abuso continuado de alcoholes,
el desarreglo de las comidas y la aficin  los _amancebamientos
de cierto gnero_, son siempre la causa principal de la prdida del
estmago y su enfriamiento.





En aquel clima, casi igual, se desconoce la terrible enfermedad de
la _tisis_, enemiga funesta de la juventud; apenas se tiene idea de
las _pulmonas_ ni _catarros_, y no se habla nunca de los nervios.

No quiere decir sto que la salud est all asegurada; y es indudable
la necesidad de observar buen rgimen higinico, sobre todo para
combatir las humedades y para no aspirar las frecuentes evaporaciones
de la tierra que se verifican inmediatamente despus de llover.



Vientos.


Las noticias de los vientos dominantes se refieren al Archipilago
en general, por no haberse hecho observaciones especiales en Mindanao.

Las corrientes que se observan son dos. Una con direccin NE., y la
otra al SE. con una velocidad media anual de 3,1.

La monzon del SO. se empieza  sentir en Junio, quedando fija para
Julio, siendo floja aunque muy constante; en Octubre empieza  decaer,
establecindose la NE., cuya poca de mayor fuerza es Diciembre y
Enero. Sigue una poca de vientos variables del NO. NE., y algunas
veces cambia al E., disminuyendo en Marzo con fuertes terrales.

La resistencia que las monzones del SO. oponen  los del NE. causan
grandes trastornos atmosfricos, de los cuales resultan furiosos
huracanes (Vaguios  Tifones), que con increible fuerza arrastran
todo cuanto encuentran  su paso.

El viento que determina estos vaguios se revuelve en un espacio
circular, recorriendo repetidas veces todos los rumbos; sus movimientos
son tres: rotacin, traslacin y oscilacin.

La velocidad del movimiento de rotacin suele ser de ms de 100 millas,
aumentndose con la proximidad al eje.

La aventajada situacin en que se encuentra la isla de Mindanao la
coloca fuera de la accin destructora de los vaguios, que slo ejercen
su influencia en una pequea parte de la costa Norte.




Electricidad.


Los fenmenos emanados del fludo elctrico son entre los de
la naturaleza los que con mayor intensidad se desarrollan en el
Archipilago filipino.

Probado como est, que en las regiones equinociales las tempestades
elctricas son muy frecuentes, y dada la vegetacin exuberante de
aquel pas cubierto de dilatados bosques, se comprender la violencia
con que se desencadena en l el terrible fenmeno.

Sus gigantescos rboles, que se elevan majestuosos  prodigiosas
alturas, sirven de poderoso agente de atraccin en las infinitas
convulsiones del fludo elctrico, haciendo de reforos conductores
 pararrayos naturales que devuelven la corriente elctrica  su
depsito comn.

Todos los aos empiezan hacia el mes de Mayo  sentirse los efectos
de las conmociones elctricas.

En esta poca el cielo se cubre de parduzcas nubes, que luchando entre
s, efecto de sus encontrados fludos, se desgarran con ensordecedor
estruendo y continuado relampaguear, sembrando el terror en los
habitantes, que  veces perecen  los efectos mortferos del rayo.

Siempre que se trate de la explotacin de terrenos vrgenes,
es absolutamente indispensable preservar las edificaciones de los
accidentes elctricos; slo de este modo se podr evitar su destructor
efecto, que en Filipinas ocasiona todos los aos un crecido nmero
de vctimas.




Terremotos.


La heterognea estructura de la isla de Mindanao demuestra los grandes
sacudimientos que de modo imperecedero han quedado impresos en su
suelo, recordando an sus habitantes con terror el efecto de las
terribles erupciones volcnicas.

En estos ltimos tiempos parece que los elementos que determinan
estas sacudidas de la corteza terrestre han entrado en un perodo de
relativa inaccin.

Desde 1870 en Surigao y 1871 en Cottabato, la isla de Mindanao no se ha
vuelto  conmover  los impulsos de este terrible fenmeno geolgico,
que transforma el aspecto topogrfico de los pases  los imponentes
esfuerzos de la naturaleza.

Volvern en lo sucesivo  ocurrir tales hechos sesmicos?

Quien sabe: los terremotos son producidos por los vapores y gases
desarrollados bajo las capas subterrneas, que al encontrar obstculos
 su salida ponen en juego su fuerza expansiva y destruyen cuanto 
su paso encuentran.

Pero este desahogo de la naturaleza, de efectos desastrossimos
al exterior, puede precaverse por virtud  los seismgrafos y
seismmetros, que al anunciar la tensin de los vapores interiores,
los pequeos movimientos que stos producen, precursores de otros ms
importantes, indican la mayor intensidad de tales fenmenos sesmicos
en un plazo breve, y por lo tanto la posibilidad de nuevos y ms
intensos terremotos y los medios de precaverse de ellos.

Se han adoptado por el Ministerio de Ultramar en Mindanao tales
precauciones?




Volcanes.


Al ocuparse el Sr. Ingeniero Inspector de minas en el Archipilago,
Sr. Centeno, de los volcanes de la isla de Mindanao, d un luminoso
informe que por su valor cientfico copiamos:

En la isla de Mindanao aparecen tambin como en la de Luzn, los dos
sistemas perfectamente definidos, corriendo el que nos ocupa ahora por
la parte occidental de la isla,  lo largo de la cordillera Illana,
cuyas faldas occidentales forman la costa de la baha del mismo nombre,
en donde hemos recogido gran cantidad de rocas volcnicas (traguitas,
folonitas, etc.), procedentes, sin duda, del gran volcn Macaturin
en la misma cordillera, que ha tenido pocas da prodigiosa actividad
en el siglo pasado, lanzando enormes bloques de conglomerados de
diversas rocas gneas, como las que hoy se ven en el puerto de Pollok,
distante 7 leguas del volcn. Es presumible que siguiendo la lnea
determinada por los volcanes Canlan en la isla de Negros y Macaturin
en Mindanao, se encuentren en el interior de sta abundantes indicios
volcnicos que corroboren la continuacin de la gran lnea que venimos
sealando; pero nada puede afirmarse todava con seguridad, porque
las noticias que del interior de Mindanao se tienen son tan vagas 
inciertas, que ni aun pueden servir para aventurar una opinin. Por
nuestra parte hemos recorrido el ro Grande hasta Matincauana, distante
166,50 kilmetros de su desembocadura, y hemos podido observar muchas
colinas cnicas, como las de Cottabato, que nos ha animado  sostener
nuestra opinin.

Las cordilleras de Sagut y Apo son las que determinan la regin
volcnica de la isla. En sus estribaciones se encuentran numerosas
rocas que por su constitucin demuestran la procedencia volcnica;
el carcter de los habitantes por una parte y la aspereza del terreno
por otra, han impedido reconocer los focos en actividad que existen
en la cordillera de Sagut para poder apreciar la afinidad que existe
entre las rocas encontradas y las que proceden de dichos focos.

Por la parte de Cottabato el terreno demuestra con claros indicios el
levantamiento gradual que en l se est operando, y es probable haya
dado lugar  la formacin de una gran parte del Delta del ro Grande
de Mindanao. Entre esta regin y Davao hay tambin claros indicios
de haber existido volcanes activos, aparte del majestuoso Apo, que
se encuentra prximo  Davao, y  unos 113 kilmetros de Cottabato.

Reconocido este volcn en 1880 por el Gobernador de Davao Sr. Rajal,
calcula su altura en 3.130 metros.

En el distrito de Buhayen, al NO. de Zamboanga existe otro volcn
que no ha tenido erupcin alguna desde 1640.

En la isla de Camiguim, situada en la costa N., que pertenece al
distrito de Misamis, existe otro, cuya primera erupcin fu en 1871.

Existen varios ms insignificantes, pero de los cuales no se tienen
ms noticias que las comunicadas por los naturales, que aparte del poco
crdito que se les pueda dar, resultan muy inciertas y contradictorias.




Mineraloga


No obstante lo poco explorado que se encuentra el subsuelo de Mindanao,
merece el mayor inters la inmensa riqueza mineralgica que, segn
todos los indicios, encierra en su seno.

A pesar de existir grandes yacimientos hulleros en Surigao y Sebuguey,
y una extraordinaria abundancia de azufre en las inmediaciones de los
numerosos volcanes de Mindanao, la mayor riqueza mineralgica de esta
isla reside en la vastsima extensin de sus terrenos aurferos.

Colocada la isla de Mindanao en la gran faja  zona determinada por
California y Australia, se halla dotada por la naturaleza de la misma
riqueza aurfera que distingue  los mencionados pases.

Los abundantes criaderos del codiciado metal se encuentran en la
parte N., en los terrenos comprendidos por las provincias de Misamis
y Surigao.

En la primera de las provincias citadas, el oro se presenta
ordinariamente en terreno de aluvin y en cuarzo aurfero muy rico
y abundante.

Los puntos de mayor produccin en esta provincia son Pighoulugan,
cerca del ro Cagayan, Iponan y Pigtao, habindose encontrado en
los lavaderos que tienen los naturales en estos ltimos pueblos,
pepitas que pesaban de 75  115 gramos.

En la provincia de Surigao los terrenos aurferos comprenden la mayor
parte de su superficie.

Para poder dar una completa idea de la inmensa cantidad de oro que
atesoran los terrenos de esta provincia, citaremos el informe emitido,
al tratar de este particular, por el ingeniero inspector del ramo de
minas D. Jos Centeno.

Dice dicho seor: Las explotaciones ms notables que se han llevado 
cabo en Surigao, son las de los montes Caninon, Binutong y Cansostral,
 una jornada del pueblo. El terreno de estos montes lo constituyen las
pizarras talcosas, muy alteradas y la serpentina. En las primeras se
encuentran filones calizos y cuarzosos desde media  tres pulgadas,
en las cuales, especialmente en los calizos, se v el oro mezclado
con piritas de hierro y cobre, galena y blenda, observndose en ellas
la notable circunstancia de que los ms metalizados siguen siempre
la direccin EO., al paso que las ms pobres y las completamente
estriles siguen otras diferentes. Las labores que hasta ahora se han
ejecutado en ellas son todas muy superficiales por la abundancia de
aguas que  ellas afluyen, y se ignora, por lo tanto, la ley que en
profundidad siguen. Slo ha podido observarse que en algunos puntos
suelen presentarse partes sin vestigio alguno de mineral, seguidas de
otras de gran riqueza, como si en su formacin se hubiesen establecido
varios centros de cristalizacin. En uno de los filones de Caninoro
se han encontrado algunas de estas concentraciones, que han producido
en una longitud de dos palmos hasta 80 taeles de oro. [2]

No podemos calcular la produccin anual de oro en este distrito
por falta de datos. Una parte se emplea en joyera en la localidad y
provincias inmediatas, y del resto hacen un pequeo comercio multitud
de chinos y mestizos, sin dejar rastro alguno que pueda dar idea ni
aun aproximada de su importancia.

Adems de la gran exportacin que se hace de este metal, los naturales
se valen de l para suplir la moneda en sus juegos y transacciones,
teniendo tal aficin  esta lucrativa industria que es muy corriente
verlos trasladar sus pueblos  donde encuentran lavaderos que den
abundante rendimiento.

En el distrito de Surigao, al NE. de la gran isla que nos ocupa,
se han descubierto recientemente afloramientos de carbn  poca
distancia de la costa.

En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas tiles, tantos
objetos valiosos para el estudio y conocimiento de nuestras colonias
encierra, principalmente en lo que respecta al Archipilago filipino,
existe un manuscrito que por lo importante copiaremos  la letra. Dice
as:

Memoria del criadero de hulla en el segundo distrito de Mindanao,
al SE. del pueblo de Naanan y unas 7 leguas del barrio de Manticao,
jurisdiccin de dicho pueblo, lugar del criadero. Se encuentra ste
en un cerro situado al S. del ro llamado Diquiran,  una altura
de 20 metros, donde aparece una beta de carbn, cuya direccin es
de E.  O. con una inclinacin de N.  S. de 25, encontrndose
otra ascendiendo en la misma direccin, cuya clase es superior  la
primera, en una inclinacin de 50, siendo su altura sobre el nivel
del ro Diquiran de unos 40 metros. Camino: en tiempo de secos se
puede recorrer el trayecto que media entre el barrio de Manticao y
la montaa llamada Balagonon,  caballo, cuyo trayecto medir unas 2
leguas por el lecho del ro llamado Naauan; en la estacin de aguas
se puede hacer este camino en carabao. La montaa Balagonon tendr
una legua de camino muy pendiente, encontrndose como  la mitad de
su ascensin un caballete, centro de precipicios muy imponentes por
su profundidad, siendo su descenso por el O. algo ms suave, pero no
obstante es muy peligroso para caballo.

Despus de descender la montaa indicada se encuentra el ro Diquiran
y hay que marchar por el mismo, contra su corriente y con rumbo al
E. una milla, y despus hay que dejar ste y tomar un arroyo con rumbo
al S., y  2 millas se encuentra el cerro y criadero antes dicho.

El tiempo empleado en recorrer el trayecto indicado, al paso acelerado
del indio, es de cuatro horas.

El expositor del carbn, D. Leopoldo Ferrer. Se desea tener acciones
para la explotacin.

A este documento, que se encuentra en el estante 2, tabla 5.,
nm. 1.844, acompaa un plano del criadero que se cita.




Fauna.


Pocos son los estudios hechos hasta ahora en Mindanao de tan importante
ramo de la ciencia; casi todo lo escrito sobre este particular
se refiere  noticias inciertas, sin que pueda hacerse un estudio
completo nterin no se exploren los extensos valles que baan los
ros Butuan y Grande de Mindanao y la abrupta cordillera de Rangaya,
en cuyos territorios indudablemente habitan animales cuya existencia
es hasta el da desconocida,  al menos slo se tiene como hipottica.

La fauna de estas islas, como en el resto del Archipilago filipino,
resulta pobre en parangn con las de otros pases vecinos que, sin ser
de mayor extensin ni de mejores condiciones climatolgicas, cuentan
con un infinito nmero de variedades desconocidas en este Archipilago.




Mamferos.


_Monos_ (changos  machines en Filipinas) muy numerosos y variados;
los machines son muy corpulentos y fieros; en 1882 hemos visto en
la isla de Bongao  varios marineros indios que salan por el bosque
sin armamento, volver al destacamento huyendo de la acometida de una
bandada de machines; se supone pertenecen  la familia del orangutn.

Los hay ms pequeos, de piel blanca y brillante, negros, de pelo
muy lanudo y cara inteligente y otras variedades que se diferencian
en muy poco de las ya mencionadas.

Estos animales se reunen en grandes bandadas, armando tales griteras
que se hace insoportable su vecindad.

El indio los persigue con encarnizamiento por los grandes destrozos
que hacen en los sembrados; cuando la hembra est criando, lleva
siempre al hijuelo agarrado en forma de faja en la regin abdominal;
si se coge la madre, se aprieta el pequen de tal modo  ella que
cuesta trabajo separarle.

_El caguag._--Especie de mono alado, que puede considerarse como
murcilago de gran tamao; su vuelo es corto; es bastante apreciado
por su piel, cubierta de pelo sedoso de muy variados colores.

_Paniques._--Murcilagos de gran tamao, muy abundante en las islas;
hay una variedad que hace sus correras durante el da; son de carne
fina, apreciadsima por el indio.

Los carniceros carnvoros estn poco representados en Mindanao,
lo mismo que en el resto del Archipilago. Slo se encuentra el Miro
(Paradoxius) y el Galoug, que causan mucho dao en las plantaciones de
caf; este ltimo est dotado de una pequea bolsa, de donde segrega
una materia semejante al almizcle.

_Los roedores_ son muy escasos, no tanto en variedades como en nmero,
lo cual no ocurre en todo el Archipilago, pues en las Calamianes
hay aos que destruyen las cosechas, pasando de unas  otras islas
en grandes bandadas.

Tambin existe una variedad de muy poco tamao, y que al perseguirlo
arroja un agudo chirrido: es comn en todo el Archipilago.

_Tagua  ardilla._--Existen varias especies: la ms notable es la
ardilla voladora, de cola parda y gris, con motas blancas; se sirve
de la piel que le sobresale en los costados para dar su vuelo  salto.

Tampoco son muchas las variedades de paquidermos. El caballo importado
de Espaa existe en gran nmero, pero de poca alzada;  pesar de sto,
es de excelentes cualidades por su fuerza y resistencia, y tan duro
de casco que no necesita herradura.

El _jabal_ muy abundante.

El _puerco-ciervo_, que slo existe en Mindanao, muy fcil de cazar
por su poca resistencia en la carrera.

El _cerdo comn_ abundantsimo en todo Filipinas, donde presta un
oficio  que debieran poner coto las autoridades.

En Zamboanga repugna verlos recorrer las calles cubiertos de
inmundicias, haciendo las veces de vertederos cloacales.

Los rumiantes tienen mejor representacin que los paquidermos, siendo
mayores sus variedades y de ms til aplicacin.

La raza vacuna se divide en dos ramas de muy distinta procedencia: la
una, originaria de la Pennsula, conserva sus caracteres distintivos,
hasta la bravura, aunque en menos escala, como se ha probado en
las numerosas corridas celebradas en Manila. La otra variedad es la
indiana, con joroba y cuernos retorcidos. Todas son de mucha utilidad
y de carnes muy sabrosas.

Los _carneros_ y cabras existen, aunque en muy reducido nmero; donde
hay mayor cantidad de estas ltimas es en las rancheras de los moros,
que cran la cabra como objeto de veneracin.

El _carabao_ (bfalo), animal muy corpulento y el que mayores servicios
presta en el pas, es de color negro parduzco con el pelo muy escaso,
est armado de grandes astas en forma de media luna que siguen la
direccin del frontal del animal. Su gran fuerza y resistencia le hace
muy apreciable para las faenas agrcolas. Como anfibio que es, gusta
en extremo revolcarse en el fango  estar metido en el agua. Su nico
alimento es el pasto. Cuando son pequeos les taladran la ternilla
de las fosas nasales, pasndoles un cordel que hace luego el oficio
de riendas para guiar el animal.

Cuando se encuentra en estado salvaje en el monte es fiero y temible
por su extremada ferocidad.

El carabao se emplea para vadear los ros, y de este modo librarse
de las asechanzas de los terribles saurios. Para efectuarlo, el indio
monta sobre el lomo, y con una mano recoge la cola levantndola; con
sto evita que el animal se zambulla en el agua y consigue poderlo
guiar mejor.

El _ciervo_ abunda mucho en las islas; sirve de exquisito alimento 
los naturales, que hacen de su carne una especie de conserva salada
 al humo,  la que dan el nombre de _tapa_.

En las aguas de Mindanao abunda el dugong, mamfero del orden de los
cetceos, cuya carne es muy apreciada por los indgenas.




Aves.


Como en los mamferos, Filipinas presenta ms escasas variedades
ornitolgicas que los pases inmediatos;  pesar de sto hay familias
esplndidamente representadas, tanto por su variedad como por la
hermosura de su brillante plumaje.

Las aves domsticas se encuentran en condiciones muy semejantes  las
de Europa. Abundan las _gallinas, patos_ y _palomas_, que, aunque de
menor tamao, son de carne muy exquisita.

El _pavo_ se halla domstico en Zamboanga, y se asegura que en Mindanao
los hay en gran nmero en estado silvestre.

El _pato_ se utiliza, no slo por su carne, sino por los huevos que,
cocidos, son uno de los manjares que mas agradan al indio; los vende en
las galleras, pintados de colores, donde hacen gran consumo de ellos.

Las aves de rapia son muy numerosas.

_Aguilas._--Las hay de muy extraordinaria magnitud, de color grs,
y las alas y cola muy obscuras.

El _lauing_, parecido al guila, de gran tamao y fuerza.

El _buho_, de mucho tamao y hermoso plumaje.

Las trepadoras estn representadas por una numerosa variedad de
papagayos, cotorras, carpinteros y otras; la ms notable es el loro
llamado de siete colores, en el que sobresale el encarnado; es pequeo,
pero de hermoso aspecto por la firmeza y brillantez de su plumaje.

La _catala_, especie de guacamayo, de plumaje blanco y muy rara vez
con pintas amarillas: las hay de dos clases, pequeas como una paloma
y de tamao igual  una gallina; stas suelen tener el penacho amarillo
y encarnado; son muy fciles de domesticar.

_Tucn_  _carpintero_: tiene el pico muy agudo y resistente y de l
se vale para abrir el nido en el tronco de los rboles, y por el ruido
que produce semejante al martillo ha recibido el nombre de carpintero.

El _barbudo, sabucot_ y otros, parecidos  los cuclillos, que nunca
abandonan los bosques.

Las _gallinceas_ son abundantsimas y estn representadas por inmenso
nmero de variedades.

La ms notable es el tabon, que vive siempre prximo  las playas donde
deposita sus huevos para la procreacin; sto lo ejecuta de un modo muy
original. Empieza por escarvar en la arena un hoyo bastante profundo,
donde va depositando los huevos; cuando tiene hecha la postura,
valindose de las alas y andando para atrs, vuelve la arena  su
posicin primitiva, hasta formar un montn muy parecido  los que se
encuentran en las carreteras para conservar la grava. Cuando el pollo
sale del huevo, atrado por el canto de la madre, se vuelve con las
patas hacia arriba y empieza a escarbar hasta salir de su encierro.

En estos animales todo es particular y raro; con ser su tamao mucho
menor que una gallina, los huevos, que son exquisitos, tienen ms
volumen que los de una pava.

Los _labuyos_  _gallos silvestres_, de menor tamao que los
domsticos, son muy numerosos y abundan en los bosques.

_Palomas._--La llamada curucuru, con la cabeza color prpura.

El _gura_  _pichn coronado_ y el _batobato dongon_, de mucho tamao
y variado plumaje.

La de _pualada_, que recibe este nombre por la mancha roja que
ostenta en el pecho, y las de orejn y de anteojos.

El _balor_, muy semejante  la torcaz de Espaa.

La _trtola, bato-bato munti_ y otras, todas de muy variados colores,
desde el blanco ceniciento al negro; son de carne blanca, muy agradable
al paladar.

El _calao_, del orden de los _pseres_, es uno de los animales ms
raros que se encuentran en Mindanao. De gran tamao  inofensivo;
tiene un canto muy montono, y cuando se reunen varios arman un
ruido infernal.

Estn provistos de un enorme pico que les sube hasta el crneo,
afectando la forma de capacete, resultando desproporcionado con el
cuerpo, que no ser mucho mayor que una gallina. Su vuelo resulta corto
y pesado, no obstante la abundancia de su hermoso plumaje rojo y gris.

Las _nades_ abundan de muy diferentes tamaos, encontrndose desde el
pato real, negro y blanco con cabeza roja, hasta el pequeo y chilln,
que habita en los manglares.

El _martn pescador_ y _martn cazador_, que se alimentan de peces
 insectos.

La _garza_ vive siempre en los ros, pantanos, y en la playa son muy
numerosas y de largas patas y cuello prolongado: presentan el ms
raro aspecto cuando se las v posadas tranquilamente sobre el lomo
del carabao mientras ste est pastando.

Los _palmpedos_ abundan extraordinariamente en Mindanao, donde la
mucha humedad de su suelo se presta de modo admirable al sistema de
vida de estas aves; entre sus numerosas especies citaremos el _culisi_,
la _aurega_, el _pato de monte_ y el _pelcano_, ave de gran tamao
y hermoso aspecto por su blanco plumaje y majestuosos movimientos:
gusta de las orillas de los ros, por ms que lo mismo busca el
alimento en agua dulce que en la salada.

En Zamboanga se ven muy hermosos ejemplares.

Existen otras muchas clases de aves que por su utilidad hemos de
mencionar.

La _golondrina_ (aleyon salangane), de muy poco tamao y de cuyo nido
gelatinoso extraen los chinos un delicioso manjar. El nido lo fabrican
en cavernas  otros sitios libres del paso del hombre; pero el indio,
aguijoneado por el inters, lo busca en los sitios donde ya supone que
existen, descolgndose  veces de grandes alturas en los acantilados
de las costas, suspendidos de delgadas cuerdas de bejuco.

La _codorniz_, aunque algo ms pequea que la de Espaa, abunda en
los sitios donde hay sementeras de arroz.

_La maya._--Especie de pequeo gorrin, que como el anterior, abunda
de un modo fabuloso; se reunen en grandes bandadas, y vistas de lejos,
por su pequeez, ms parecen insectos que aves.

Otros, sin ser de utilidad inmediata, podran ser objeto de un activo
comercio por la hermosura de su plumaje, que indududablemente tendra
aceptacin en el comercio para la aplicacin del adorno de sombreros.

El _chupaflor_ es sumamente pequeo, de variados colores y pico negro
muy largo; se mantiene del jugo de las flores.

_Pjaro mosca, pipis_ y _motacillas_, diminutos pajarillos de variados
y brillantes colores; abundan mucho en todo el pas.

Los _azucareros_, notables por la extraordinaria belleza de su plumaje
que vara entre rojo, prpura y los distintos matices del verde y
azul sobre el fondo obscuro aterciopelado de la pluma pequea que le
cubre el cuerpo.




Reptiles


Especie numerossima y prodigiosamente variada.

Entre stas hay algunas que reportan al hombre gran utilidad.

El _carey_, del orden de los quelonios; tortuga de gran tamao,
apreciada por lo valioso del espaldar que lo cubre; ste es
transparente, de color amarillo, jaspeado de otros ms obscuros;
su magnitud es grande, pues  veces tiene ms de medio metro de
largo. Hacen las posturas de sus huevos en la arena de la playa,
ocasin que aprovechan los naturales para poderlos coger con suma
facilidad, volcndolos con las patas hacia arriba. A la vez se
aprovechan de los huevos, que son un rico manjar.

Los _saurios_ son abundantsimos, tanto en el mar como en los ros,
esteros y lagunas.

El _caimn_, terrible animal que llega  alcanzar un tamao gigantesco
(5  6 metros de largo y hasta medio de ancho), causa infinidad de
vctimas entre los indios.

Es de aspecto repugnante y de una ferocidad extremada, teniendo
especial predileccin por los perros,  los que acecha en el momento
que los siente prximos.

Algunos indios cazan el caimn en su propio elemento: para sto se
arrojan al agua armados de un fuerte bolo y de un trozo de madera
dura afilado por los dos extremos.

Cuando estn cerca del caimn y abre ste la boca para engullirle,
el cazador introduce el brazo armado con el palo, cuidando de que los
extremos afilados se apoyen cada uno en una mandbula, impidiendo de
este modo que pueda cerrarla, y en esta forma le hacen morir ahogado.

Estos animales seran muy numerosos,  no ser porque el padre encuentra
en los hijos un apetitoso manjar que consume con frecuencia,  pesar
de los cuidados de la madre.

_Chacn_, pequeo lagarto inofensivo que slo gusta de los lugares
habitados: tienen un canto extrao, pues consiste en repetir su nombre
de un modo montono y acompasado; sus uas son finas y agudas y de
ellas se valen para andar por la pared, el techo y cualquier otro
sitio por plano que sea.

Para desterrarlos de un punto donde se hagan molestos no hay cosa
mejor que el humo del tabaco, con el que se asfixian y mueren.

_Iguana_, lagarto grande verdoso que abunda en los ros: es inofensivo,
excepto una variedad del ro Grande, que es tan terrible como el
caimn.

_Dragn volador_, lagarto pequeo que tiene adherida  la espalda dos
alas membranosas, de las que se vale para dar cortos vuelos. Se dice
ser venenosa su mordedura.

_Sagita_, muy parecido al anterior: hay quien cree que es una pequea
culebra que, provista tambin de alas, vuela cortos trechos. Tambin
se dice ser venenosa su mordedura.

_Dahon-palay_ (hoja de arroz), nombre aplicado por el parecido que
tiene con la hoja de esta planta, entre la cual se cra. Es de poco
ms de un palmo de longitud, de cabeza triangular achatada y cubierta
toda ella de menudas escamas. La picadura, si no se acude  tiempo
 cauterizarla, acarrea una fuerte calentura que termina con la muerte.

_Alunolang_ y _San Diego_, muy parecidas  la serpiente negra del
Indostn. Su veneno es tan activo que causa la muerte casi inmediata
 la picadura.

El gnero _Pithon_ es muy numeroso en Mindanao.

_Laua_ (boas.--Son de colosal tamao, viven en terrenos pantanosos,
en cavernas profundas y enroscadas  los rboles, desde donde acechan
el paso de cualquier animal en el que puedan hacer presa. Algunas
alcanzan 20 varas de longitud y hasta media de dimetro.

_Naja_  _serpiente de anteojos_; pequea  inofensiva, le viene
este nombre porque su cuello est cubierto de un dibujo parecido 
unos anteojos.

_Bobas_, completamente inofensivas, habitan en poblados y su longitud
nunca excede de 3  4 varas.

Los _bactracios_ estn representados con profusin en todo el pas;
se multiplican de un modo prodigioso; as es que en el momento que
las lluvias forman la ms pequea charca, surge un nmero infinito de
ranas que ni de da ni de noche descansan en su montono sonsonete,
haciendo insoportable su vecindad.




Peces.


Numeroso es este grupo de los vertebrados en las aguas de Filipinas;
la gran mayora son de las mismas especies de los conocidos en el
Atlntico, con las variaciones consiguientes al clima y constitucin
del fondo del mar en que viven, elementos que es indudable concurren
de un modo directo  las variaciones que en ellos se observan.

El _Holocentrum_.--De hermosos colores, rojo, dorado y plateado.

_Mesoprion_.--Especie de besugo de gran tamao.

_Ambassis_, parecido al boquern; el indio lo sala y prepara como
las anchoas.

_Salmonete_, es muy abundante y exquisito al paladar.

_Cofre_.--Su piel dura y huesosa opone una gran resistencia; es muy
parecido al lenguado.

_Rompe candados_.--Muy semejante  la pescadilla, ms alargado que
sta, pero su carne blanca y suave le d una gran semejanza.

_Taraquito_, igual al bonito de Espaa.

_Atn_, abunda en aquellos mares, por ms que no sabemos el nombre
con que lo distinguen en Filipinas.

_Mugil_, de regular tamao y sabrosa carne. La propiedad que tienen
estos animales de acudir al resplandor del fuego la aprovechan los
filipinos para pescarlos sin gran trabajo: encienden hogueras en las
vintas y en la playa, y cuando acuden los clavan con el arpn. Otras
veces emplean una red con bolsas donde caen los peces al saltar.

En Mindanao encienden en la playa hogueras  forman hachas con maderas
resinosas, con lo que lo atraen  la orilla y entonces el pescador
le clava el arpn y lo recoge.

_El volador_, pescado que no excede nunca de una tercia: debido al gran
desarrollo de sus aletas se eleva sobre las aguas y vuela un largo
trecho. Algunas aves aficionadas  su carne lo espan y lo cogen al
dar el vuelo; otras veces se elevan tanto que vienen  caer en las
cubiertas de los barcos. Nosotros hemos tenido ocasin de examinar
algunos de stos en el viaje  Filipinas, pues en los das de viento
eran muchos los que caan  cubierta.

_Tiburn_.--Este sanguinario animal, que vive  costa de sus
congneres, es abundantsimo en los mares del Archipilago. Los indios
lo comen cuando es pequeo, y si es de gran tamao aprovechan las
aletas y cola que son objeto de comercio para exportarlo  China,
donde sacan de ellas una gelatina muy apreciada como alimento.

_Tintorera_.--Tambin abunda mucho; sacan de ella los mismos beneficios
que del tiburn.

_Pez sierra_ y _Raya_.--De gran tamao, del que se sacan bastones
muy apreciados, y  los que el indio atribuye extraas virtudes.

_Bogoon_.--Pececito que no pasa de un decmetro de largo; se coge en
cantidades fabulosas, y despus de salado y envasado en tinajas es
objeto de un importante trfico.

Por ltimo, mencionaremos el curioso dalag, con el cual acontecen
fenmenos que demuestran la extraordinaria vitalidad de este animal.

Al secarse algunos pantanos y arroyos donde stos habitan se quedan
aletargados en el fondo, y cuando al cabo de algunos meses vuelven
las aguas, el dalag recobra la vida, volviendo  su anterior estado.

Algunas veces el indio no tiene necesidad de pescarlo; como se produce
abundantemente en las sementeras de arroz, donde hay una capa fangosa
en vez de agua, en la que el pescado circula con dificultad, mata 
palos los que necesita para sus comidas.

Su carne, aunque inspida, es blanca y constituye un manjar agradable
y sano.

Cuando el indio quiere dotar  sus sementeras de este pescado, hecha
la _semilla_, como ellos dicen, que consiste en soltar vivos en el
fango unos cuantos de stos, y desde entonces sabe que no le faltar
dalag en el momento en que llueva.

Las sardinas abundan extraordinariamente en todo el S. del
Archipilago.

En resumen: es tal la abundancia de pescado en las aguas filipinas,
que all la industria de conserva, tan prspera en las costas gallegas,
encontrara una segura prosperidad, dada la abundancia y baratura de
la primera materia y su excelente calidad.




Anillados.


Este, que es uno de los cuatro grandes grupos  tipos en que los
zologos dividen al reino animal, vertebrados, anillados, moluscos
y zofitos, abunda mucho en las islas Filipinas.

Los anillados, asimismo denominados, articulados y entomozoarios,
se subdividen en nueve clases: insectos, miripodos, arcnidos,
crustceos, anlidos, helmintos, turbilarios, cestides y rotalarios.

La fauna entomolgica,  sea la clase de los insectos, cuenta con
una representacin brillantsima en el Archipilago, existiendo en
l especies correspondientes  los diez rdenes en que se dividen:
colepteros, ortpteros, neurpteros, himenpteros, cepidpteros,
hempteros, dpteros, reppteros, parsitos y tesameros.

Entre los colepteros, orden el ms numeroso de la clase de los
insectos, son dignos de mencin como habitantes de las islas,
las familias escaralecidos, malacodirindos y cerambicidos, cuyas
especies ms notables son los llamados escarabajos y los luciolos 
lampiridos, vulgarmente conocidos bajo el nombre de gusanos de luz,
que con su vivsima fosforescencia convierten  los bosques durante
la noche en fantsticas irradiaciones de luces esplendentes de colores
caprichossimos y diversos.

El orden de los ortpteros encierra terribles enemigos para el
agricultor filipino, que, como los porfienlidos  tijiritos, causan
grandes daos en huertas y jardines; los blatidos, corredores 
cucarachas, por dems abundantes, hasta constitur una plaga verdadera
que puebla de huspedes incmodos las casas y los buques; los mntidos,
fsnudos, locstidos  saltamontes, grilidos y agrididos, voraces por
dems, singularmente los ltimos, una de cuyas ms dainas especies,
la llamada langosta, ocasiona algunos estragos en los campos filipinos.

En la provincia de Manila existe un pjaro llamado Martn, propio
de la regin ndica, el cual causa daos de consideracin entre las
langostas, toda vez que de ellas exclusivamente se alimenta. Por lo
tanto conceptuamos importante que por el Ministerio de Ultramar se
adoptasen aquellas medidas necesarias para que esta agridfaga avecilla
se extendiese por la isla de Mindanao, donde el voraz agridido destruye
instantneamente leguas y leguas de frondossimas plantaciones.

Al orden de los heurpteros pertenece el Termes Monocerus, denominado
tambin Anay  hormiga blanca, que es un insecto notable, en cuya parte
alta lleva tres ojuelos, hallndose armado de dursimos dientes en
forma de tenazas, con los cuales destruye en pocos instantes maderas,
ropas, papeles, libros, etc. La nica madera que no ataca es el molave
por su amargor y dureza extremada.

Las costumbres del Anay, terrible insecto para el indio filipino,
son en extremo curiosas y dignas de ser conocidas por el colono
peninsular, contra cuyos horrorosos estragos ha de adoptar gran nmero
de precauciones. El Anay habita en sitios hmedos, construyendo
con arcilla viviendas del tamao de un hombre, tan duras y tan
fuertes que un carabao puede pasar por encima de ellas sin que sean
destrudas. Interiormente se componen estas habitaciones de celdillas
separadas por tabiques, donde las hembras, llamadas por los indios
_Reina de las hormigas_, deposita los 80.000 huevecillos que como
resultado de la cpula arroja al exterior. Aunque el Anay destruye
todas las maderas, excepto unas cuantas por su amargor y dureza,
la que con ms placer destruye es la del pinabete.

De los Himmopleros, las familias ms conocidas en Filipinas son
los Heterognidos  hormigas y apidos  abejas. Las hormigas
constituyen huspedes incmodos y molestos en las casas y dainos
para la agricultura, y las abejas proporcionan  los salvajes y 
los indgenas grandes ganancias con la cera y la miel que producen
en los bosques, en cuyos rboles viven.

Entre los lepidpteros  mariposas notables por sus matizadsimos
colores, se encuentra el gusano de la seda, que aunque podra ser
susceptible de grande y provechosa explotacin, no lo es  causa de
que los vaguios y tormentas no lo dejan vivir.

De los Hempteros se conocen en Filipinas sobre 550 especies, entre las
cuales se encuentran las chinches y cigarras, as como los pulgridos,
notables por ostentar vivos colores, llevando sobre las alas manchas
en forma de ojos como los que se ven en la cola del pavo real.

Los ms numerosos de todos los insectos filipinos son los dpteros,
rippteros, parsitos y tisameros, los cuales constituyen enemigos
temibles para el hombre, mamferos y aves. Entre los dpteros,
el gnero Lucilia, que es una especie de mosca, puede ocasionar la
muerte de las personas que sorprenda durmiendo con slo depositar en
la boca y narices sus huevos, de los que se originan despus larvas que
engendran perturbaciones orgnicas en extremo peligrossimas. Pero como
la obra sublime de la naturaleza se halla basada en el equilibrio,
existen en aquellas regiones insulares dos familias de insectos
dpteros, los asilidos y los impidos, que vienen  ser para todos
los insectos dainos lo que los milanos y gavilanes entre las aves,
puesto que con su punta-aguijn chupan la sangre de las mariposas y
larvas de que se alimentan.

Los miripodos  mil pis, llamados as porque el cuerpo de estos
animales es ptero, prolongado y dividido en considerable nmero de
segmentos, en cada uno de las cuales llevan un par de patas cuando
menos, viniendo  ser 24  ms el total de estos miembros. Entre los
miripodos filipinos merecen mencin los escolopendras  cien pies,
algunas de cuyas especies son eminentemente venenosas.

De los arsienidos encontramos en Filipinas gran variedad de escorpiones
 alacranes venenosos y de araas tejedoras.

Los crustceos cuentan en las islas infinitas especies, que como los
cangrejos, las langostas, los langostinos y otras, viven en el mar,
en los ros y en las lagunas, y constituyen un riqusimo y abundante
alimento para los indios, aficionados en extremo  todo gnero de
mariscos.

De las dems clases del grupo de los anillados, slo habitan en los
mares y ros filipinos la de los anilidos, cuyos rdenes, tubrculos,
dorsifranquios y abranquios, encierran entre otras especies las
lombrices de tierra y las sanguijuelas, que abundan en todos los
lagos y riachuelos de tan riqusimo Archipilago.




Moluscos.


Importantsimo es este grupo en Mindanao, no slo por lo numeroso de
sus especies, sino porque constituye la pesca de ellos una industria
productiva y susceptible cada da de asombroso desarrollo.

Los moluscos  malacozoarios se dividen en seis clases: afalpodos,
pterpodos, gasterpodos, acfalos, tunicarios  braquipodos y
carrpodos  briozoarios.

Aunque todava no se hallan por completo exploradas las islas
Filipinas, su fauna malacolgica cuenta en la actualidad con 2.500
especies de moluscos marinos y 586 terrestres y fluvitiles, motivando
tal abundancia la clebre frase de Kiseluz, consignada en su _Manual
de Conchiologa_, de que las islas Filipinas son el _paraso de
los moluscos_.

Entre los cefalpodos hay especies de sus rdenes dibranquiales y
tetrabranquiales, que como el pulpo, calamar, la jibia y el nautilus,
viven en aquellos mares.

Los gneros ms notables de los pterpodos son los llamados Clio,
Puenmodermon, Hyaloca y Limacina, abundantes en el Archipilago.

Pero los gosterpodos, con sus nueve rdenes, pulmonados,
undibranquios, imfirobranquios, tectibranquios, pectinbranquios,
tubulibranquios, gentibranquios, ciclobranquios y heterpodos,
constituyen la clase de los moluscos ms numerosa de Filipinas y un
manantial inagotable de variada y suculenta alimentacin,  la par que
conchas caprichossimas por sus colores matizados y originales formas.

Los lamelibranquios, braquipodos, rdenes nicos de la clase de los
acfalos, tambin cuentan con numerossimas especies en Filipinas.

Los lamelibranquios aparecen representados en los mares filipinos
por multitud de especies, siendo entre stas las ms notables
el tridacuagigas  taclovo, cuyos valvus alcanzan hasta un metro
de longitud, no bajando su peso de 100 kilogramos, y sirven, una
vez extrada de ellos su exquisita y alimenticia carne, de pilas
bautismales para las iglesias; la placuna, placenta, que vive en
el cieno,  la entrada de los ros, sin adherirse  parte alguna,
y cuyas vulvos, reducidas  lminas de dos pulgadas en cuadro planas
y transparentes, emplanse en las ventanas y miradores de Filipinas
en vez de cristales, toda vez que ofrecen sobre stos la ventaja
de amortiguar la pureza del sol, consintiendo el paso de una luz
bastante clara. Pero sobre todas las especies, la de nulibranquios
y aun de acfalos filipinos en general, hay que colocar la _avicula
Margaritifera_  madreperla, cuyo molusco est sujeto  una enfermedad
especial que produce esas concreciones de tanto valor en joyera,
conocidas bajo el nombre de perlas. La pesca de estas conchas
reporta grandes beneficios en Jol y en la Paragua, pero sobre todo
en Mindanao, donde los indios dedicados  la extraccin de tales
conchas obtienen de su trabajo sumas cuantiosas.

De los fumicarios y briozoarios, animales ms comnmente llamados
moluscoides, concense las especies del gnero ascidia, que para
defenderse arrojan chorros de agua, y los del pirozoma, que  veces
despiden una luz muy brillante, correspondiente  la primera clase,
y las de los gneros flusta, retipora y milleposa, comprendidas entre
los briozoarios.




Zofitos.


Son llamados zofitos  animales plantas unos organismos sencillos que
indudablemente constituyen el paso entre los reinos vegetal y animal,
y que se hallan divididos en cinco clases: Equinodermos, Acalifos,
Plipos, Infusorios y Espongiarios.

Las estrellas y los erizos de mar y la holothuria  balate, objeto esta
ltima de considerable comercio en Mindanao, Jol, Visayas y en las
islas Carolinas y Palaos, corresponden  la clase de los equinodermos,
fraccionada en tres rdenes; los estelridos, equinidos y holothuridos.

Los holothuridos, sumamente apreciados por los chinos, por suponer
que es un poderoso afrodisiaco, constituyen para ellos un manjar
exquisito, llegando  pagarse las especies stichopus y bodohschin,
abundantes en Filipinas,  elevadsimo precio.

Los acalifos, llamados ortigas de mar, abundan mucho en aquellos mares,
y entre los plipos se cuentan los anmonas de mar, las madrporas y
los corales, que llegan  constitur en los mares filipinos numerosos
arrecifes sumamente peligrosos para la navegacin, cuyos arrecifes
dan lugar con el tiempo  nuevas islas, como son la mayor parte de
las llamadas Carolinas y Palaos. Tanto las madrporas como los corales
son habitaciones, viviendas, fabricadas con el misterioso esfuerzo de
millares de millones de pequeos plipos, que ensean lo que pueden
aunados esos dos elementos primordiales, base del soberbio edificio
de la naturaleza, la asociacin y el trabajo.

Los infusorios tambin abundan mucho en las aguas de Filipinas,
y de los Espongiarios encontramos la esponja y la canastilla de
Venus (Euplictilla espaciosa), nicamente propia de Filipinas, cuyo
zofito se coge mucho en Ceb y parece ms bien un vegetal martimo
que una especie de espongiario, que un animal el que ms se acerca
 las plantas, la que ha debido segregarse de la escala filolgica
recientemente, como resultado de la admirable facultad transformatriz
inherente  todas las formas organizadoras.




Flora.


La flora de Mindanao, como la de todo pas tropical, ofrece un aspecto
sorprendente, realzado con la exuberancia de vida que le presta la
vegetacin portentosa, propia de los frtiles y ricos territorios
que la sustentan.

All se encuentran bosques inmensos poblados de rboles gigantescos;
parajes grandiosos  cuya vista se extasa el pensamiento del hombre
civilizado, poco habituado  la contemplacin de la naturaleza
adornada con sus galas primitivas, mostrando en admirable desorden
las ms apreciadas maderas, revueltas con otras plantas de frutos
riqusimos que, como el caf, cacao, canela y algodn, se ofrecen al
hombre emprendedor en remuneracin esplndida de sus afanes.

Las maderas, las fibras leosas, esas cantidades inmensas de carbono y
de otros elementos qumicos que las fuerzas vegetativas van acumulando
para que sirvan de armazn al vegetal, son asimismo de aplicacin
utilsima para la industria.

Puede decirse que las maderas constituyen un artculo de los ms
necesarios para el hombre.

La isla de Mindanao, cuyas maderas son tan excelentes como lo
demuestran los apuntes que acerca de sus clases, peso especfico,
resistencia, etc., siguen  estas consideraciones, pudieran muy bien
ser objeto de una gran explotacin de esta especie: elementos tienen
para ello.

Las florestas y las selvas filipinas son como las minas y el suelo
mismo del Archipilago: manantiales inacabables de riquezas que con
el mudo, pero elocuente lenguaje de los hechos, llaman continuamente
 aquellos pases  capitales y brazos que exploten los tesoros que
con tan prdiga mano ha derrochado all la naturaleza.

Ya es hora, pues, que las riquezas espaolas sean explotadas en
provecho de los intereses nacionales, y que por la incuria de unos
y la desidia de otros no seamos juguete de la ambicin extranjera.

Para que estas noticias puedan ser consultadas con mayor facilidad
mencionaremos por orden alfabtico todas aquellas maderas y dems
productos que sean de ms valor  de til aplicacin.

_Acle._--Primera magnitud. De madera rojo obscura, muy buena para
entablados, edificios y embarcaciones, es muy abundante.

_Achuete._--Para las comidas en substitucin del pimiento (la semilla)
y tambin se usa como tinte.

_Alintatao._--Muy parecida al nogal; tiene aplicacin para muebles
de lujo.

_Alcanfor._--Se han encontrado algunos ejemplares (canelo).

_Almciga._--Abundantsimo en Surigao y Misamis.

_Amuguis._--Rojo claro, suele tener manchas plomizas; su tablazn es
excelente para edificios y embarcaciones; al labrarla despide un olor
muy desagradable, siendo poco apreciada por lo mucho que le ataca
el anay.

_Anagap._--De gran magnitud; su madera es amarilla clara; textura
fina y rompe en astilla larga. Es poco apreciada en construccin civil.

_Antpolo._--De primera magnitud; abunda en todo el Archipilago;
de color amarillento y manchas blanquecinas; su textura es estoposa,
y no tiene otra aplicacin que para tablazn y embarcaciones menores.

_Anubin._--De segunda magnitud; madera amarillenta parduzca, es muy
apreciada en el pas para los pis derechos de las casas.

_Apiton Balao._--De primera magnitud. Su madera, de color ceniciento
verdoso con manchas claras, destila resinas muy olorosas que se
emplean en ebanistera. (Muy abundante en Mindoro).

_Bacao._--La infusin se emplea para preservar las redes de la
putrefaccin.

_Bancat._--De primera magnitud. Su madera es amarilla, oro verdoso
y muy resistente para edificios, muebles y barcos; muy abundante en
Mindanao y Mindoro.

_Balete._--En medicina se aplica para la curacin de heridas.

_Balibago._--Se emplea en la fabricacin de papel, y con sus filamentos
se tejen cuerdas muy resistentes.

_Bolonquita._--Madera rojiza con vetas negras, muy apreciada.

_Balao._--De primera magnitud; produce una gamo-resina que lleva su
nombre, muy olorosa y aplicable al barnizado de muebles. Su madera es
de color amarillo claro  ceniciento verdoso, y  veces es de tintes
rojizos, manchado de amarillo; su textura es mediana y muy variable;
es usada en construccin civil y para la fabricacin de canoas.

_Bamalagui._--De primera magnitud. La madera es apreciada en
construccin civil por sus buenas cualidades de elasticidad y
resistencia; es de color blanco sonrosado con manchas cenicientas,
y  veces de un rojo claro muy igual; su madera es slida y resistente.

_Baticulin._--Madera blanca amarillenta, muy floja y porosa; se labra
con facilidad y adquiere buen pulimento.

_Betis_ (_azaola betis_.)--Es de primera magnitud, y su madera
apreciadsima en construccin naval, no tiene rival para quillas. Es
de color rojo variable, de textura slida y poros poco visibles.

_Banaba._--Hay dos variedades, de la misma especie ambas. Es rbol
de mediana magnitud y alcanza de 10  12 metros de altura. Es muy
apreciada por su dureza y ser incorruptible bajo del agua.

_Bejuco._--Uno de los vegetales ms tiles y de ms general aplicacin
en el Archipilago. Se emplea entero y partido para cuerdas y en el
amarre  sujecin de cuanto pueda ser necesario, sin que en ningn caso
deje de ser utilsima su aplicacin. Su longitud es extraordinaria,
pasando ordinariamente de 100 metros. Hecho fibras muy finas y
perfectamente limpias de la substancia interior, se fabrican tejidos
de gran finura, y exportado  Europa se emplea para el tejido de
asientos de rejilla.

_Calamausauay._--Primera magnitud, y madera muy apreciada, de color
blanco sonrosado hasta el rojo subido, textura slida.

_Cauayang._--Esta caa del gnero bambusa, que alcanza  veces hasta
uno y medio y dos decmetros de dimetro, tiene en Filipinas muchas
aplicaciones. Enteras constituyen el armazn y pis derechos de las
casas ordinarias del indio, para formar balsas, en las que se hace el
trfico por los ros, acueductos, vasijas de todas clases, cestas,
muebles, aparatos de pesca, puentes, armas, cuerdas, y hechas tiras
tejen unos tabiques que en el pas son irreemplazables.

En resumen, que esta planta,  semejanza del cocotero, la nipa y el
bejuco, constituye un don inapreciable en los pases tropicales.

_Calantas  cedro._--De primer orden. De color rojo carne, ladrillo y
amoratado, y  veces sonrosado; textura grosera y poros muy marcados;
su olor es muy agradable. De inmejorable calidad; se emplea para los
cajones de tabaco.

_Canela  calugac._--La hay en abundancia en Sibuguey y Lanao
(inmediaciones de la laguna), abunda en los montes, y su jugo tiene
propiedades medicinales.

_Calumpong._--De primera magnitud, madera poco apreciada que slo se
emplea en tablazn.

_Culong-manoc._--De mediana magnitud. Su madera, que es de buenas
cualidades, se emplea en construccin civil y ebanistera. Su color
es variable, del blanco sonrosado  rojo de ladrillo.

_Camagn._--De segunda magnitud, muy parecido al bano; su madera es
negra, con vetas rojas  blancas, adquiere buen pulimento, se emplea
en bastones y muebles de lujo.

_Camayugan._--D excelentes resultados en la construccin. De grandes
dimensiones; color variable de rojo claro, violado y rojo encendido
y tostado, de textura compacta, y en algunos se nota un olor fuerte
y agradable de viviendas.

_Caf y cacao._--Abunda y se d de excelente calidad.

_Cabo negro._--Sumamente til por la hilada que de l se extrae;
es artculo de exportacin.

_Clavero._

_Calumpit._--De segundo orden. Madera de color amarillento sucio,
textura floja con poros pequeos. Muy  propsito para trabajos
de adorno y con la corteza se hace un tinte especial para teir
el algodn.

_Camuning._--De tercera magnitud; color amarillo con vetas ondeadas
y manchas parduzcas; textura compacta y gran dureza y resistencia;
adquiere buen pulimento y tiene aplicacin para ebanistera. Muy
parecido al camagn.

_Dita._--Substituye  la quina para la curacin de fiebres.

_Dinglas._--De primera magnitud; color rojo parduzco, textura fina
y poros de mediano tamao, siendo muy refractario al _anay_.

_Dungol._--De madera rojiza amoratada, textura slida, fibras
comprimidas y poros poco visibles; tiene un olor particular que
recuerda al del cuero curtido; muy difcil de labrar, es muy
abundante. rbol de gran magnitud.

_Damal._--Madera sumamente blanda, aunque resiste; se emplea para
tornear.

_Ebano._--De color negro, madera apreciadsima para muebles de lujo
y fabricacin de carbn de plvora (difiere del camagn en que no
tiene vetas blancas ni amarillas).

_Guijo._--De primera magnitud, muy abundante, de madera rojiza. Se
emplea en construccin y para carruajes; en Mindanao alcanza
dimensiones colosales.

_Ilang-ilang._--Arbol de madera blanca sin aplicacin alguna, pero
sus flores, de las que se extrae la clebre esencia de su nombre,
lo hacen sumamente apreciado. Abunda en Butuan.

_Ipil._--De primera magnitud, gran tamao y dureza; su madera es
rojiza y de aprecio (muy  propsito para exportarla  Europa, donde
sera de aplicacin en las vas frreas).

_Lauan._--De gran tamao, segrega una resina que se emplea en Visayas y
Mindanao en substitucin del incienso. Su madera es muy poco estimada
en construccin, no teniendo otra aplicacin que la construccin
de pancos.

_Lanete_, segundo orden, madera fina, blanca de hueso  ceniza;
se construyen sillas iguales  las de Vitoria. Muy apreciada para
construccin de muebles.

_Malatapay._--Para construccin de muebles: de tercer orden.

_Malarujat._--De grandes dimensiones, madera amarillenta, vetas
y visos morados; d buena tablazn y se usa en construccin y en
muebles ordinarios.

_Malatumbaga._--De grandes dimensiones, madera color rojo carne 
ladrillo, de textura compacta y de fcil labra; se saca buena tablazn
que se emplea en cajones.

_Mayapis._--De gran magnitud, madera rojiza con vetas plomizas, es
blanda y poco resistente, slo se emplea para cajones y construccin
de pancos; cortada su madera se vuelve negra, es muy apreciada en la
ebanistera para muebles finos.

_Malabonga._--De segundo orden, muy abundante; pero poco apreciada
por ser muy atacada por el _anay_.

_Mangachapuy._--De primera magnitud, de color blanco y colorado. Se
encuentra en todo el Archipilago y se usa en la construccin de
edificios y embarcaciones.

_Manungal._--Llamado rbol de la quina; con su madera se hacen copas
que dan al lquido que contenga un sabor amargo muy pronunciado,
que surte los mismos efectos que la quina.

_Mangasinoro._--Muy grande y abundante; pero su madera no tiene
resistencia para el empleo en construccin.

_Molave._--Alcanza hasta 20 metros de altura y un dimetro en el
tronco de 0,60. Madera de gran valor y la ms apreciada en el pas,
su consistencia y duracin es casi eterna. Resiste debajo del agua,
sin que desmerezcan sus buenas cualidades.

De gran magnitud, de color amarillento verdoso  pardo, es la mejor
madera para pis derechos en la construccin de edificios, por ser
impenetrable al anay.

_Narra._--De primera magnitud. Muy apreciada y de color encarnado,
parecida  la caoba; la variedad blanca es ms inferior; sus grandes
dimensiones permiten sacar tablas para soleras que miden de 15  20
metros, siendo susceptible de adquirir un hermoso pulimento.

_Nato._--De primer orden; madera blanca sonrosada con manchas rojizas
muy finas y muy abundante en Mindoro, muy apreciada como madera de
sierra en construccin civil  naval.

_Nipa._

_Pagatpat._--De segundo orden. Crece en las orillas del mar, en
los ros, y sobre todo, en el mangle; su madera es muy dura, pero
esponjosa y de poco peso, y se emplea en las obras hidrulicas.

_Palo Mara._--Arbol que adquiere gigantescas proporciones: es muy
apreciado, porque adems de su til aplicacin para arboladuras,
se extrae de l aceite, brea y un excelente blsamo para curar las
heridas.

_Palma brava._--Se usa en edificios, estacadas y canales, es de muy
bonito veteado para los bastones.

_Sampaloc  tamarindo._--Adems de su fruta, de la que se extrae un
cido para refrescos, se utilizan las races en ebanistera.

_Santol._--Alcanza hasta 12 metros de altura. D una fruta muy
apreciada del indgena; su madera es fuerte y de bastante duracin.

_Sibucao._--Madera rojiza anaranjada. Sumamente apreciada por la
materia colorante que segrega el tronco; su parecido al campeche, pero
muy superior  l; se hace mucha exportacin de esta substancia. Los
indios emplean la madera para clavazn de barcos.

_Tangile._--De primer orden y madera roja tostada. Por la magnitud
de su tronco lo emplean los naturales en la construccin de canoas.

_Teca._--Arbol de gran magnitud, de madera incorruptible, por lo que
despus del molave es la ms apreciada, es poco conocida en Filipinas,
y en Mindanao y Jol es donde principalmente abunda.

_Tndalo._--De gran magnitud, de madera rojiza al cortarla y negra
con la accin del tiempo, es apreciada en ebanistera.

_Yacal._--Muy apreciada, es celebrada la corpulencia de su tronco,
que llega  alcanzar 20 metros y cerca de uno de dimetro; es la
mejor madera para embarcaciones del pas.

_Tabigui._-- El fruto de este rbol d buenos resultados en la curacin
de humores sifilticos. Su madera es tintrea.


    Tabla comprensiva de las condiciones de las maderas reseadas.


    Nombres.            Elasticidad. Peso         Resistencia.
                                     Especfico.
                        Carga.

    Acle                0'004-5'751  0'709       40'594
    Amuquis             0'005        0'538       23'924
    Anagap              0'006        0'486       23'465
    Antipolo            0'007        0'595       34'235
    Anubin             0'005        0'593       25'765
    Apiton              0'005        0'615       21'624
    Banaba              0'0035       0'776       29'820
    Bancal              0'005        0'521       31'804
    Bansalagui          0'002        0'676       58'087
    Baticulin           0'005        0'500       21'394
    Batitinan
    Balao               0'0037       0'393       31'545
    Betis               0'0026       0'719       31'718
    Bolonguita          0'003        0'789       34'967
    Clamasanay          0'0037       0'643       38'533
    Calantas (cedro)    0'0075       0'563       21'222
    Calumpong           0'0046       0'765       34'679
    Calumpit            0'0044       0'666       22'692
    Camagon             0'0022       1'155       40'028
    Camayuan            0'0032       0'788       35'341
    Camunig
    Cubi                0'0034       0'581       41'237
    Culing-manoc        0'002        0'773       46'699
    Dinglas
    Dungon              0'003        0'833       35'140
    Ebano               0'0022       1'153       40'028
    Guij               0'0035       0'685       49'746
    Ipil                0'0024       0'7 5       44'658
    Lanete              0'0068       0'495       26'829
    Lanutan             0'002        0'784       32'667
    Lanan
    Macasin             0'0052       0'683       28'526
    Malahonga
    Malacaduis          0'0028       0' 80       24'845
    Maralujat           0'0046       0'641       27'375
    Malatalang          0'004        0'662       31'286
    Malatapoy
    Malatumbaga
    Mangachapuy         0'003        0'766       33'127
    Mangasinoro
    Marang              0'0048       0'465       20'704
    Mayapis             0'004        0'511       26'915
    Molave              0'0035       0'819       41'552
    Narra               0'0037       0'634       41'529
    Idem blanca         0'0037       0'615       36'347
    Nato                0'003        0'379       31'286
    Pagatpat            0'0014       0'898       63'263
    Palo-Mara          0'004        0'7 3       36'334
    Palo-nopuy          0'0035       0'571       25'368
    Panguisan           0'0028       0'745       35'127
    Pasac               0'0035       0'785       27'145
    Santol              0'0032       0'470       26'312
    Supa
    Tangile             0'004        0'603       29'676
    Tndalo             0'0034       0'809       39'539
    Yacal               0'0032       0'925       54'981


La familia de los gramneas se encuentra representada por ms de 4.000
especies; entre stas las ms importantes son: el palais (arroz), maz,
caa de azcar y el bamb, que toma consistencia leosa adquiriendo una
gran resistencia que, unida  su extraordinaria magnitud, proporciona
al indio excelente material para construr sus viviendas, puentes y
otras infinitas aplicaciones.

Otras, en cambio, son sumamente perjudiciales como el cogon,
que ocupando grandes extensiones de terreno sin producir ningn
beneficio, sirven slo para que la langosta, encontrando en los
cogonales excelentes semilleros, se propague de un modo fabuloso.

Los helechos son muy numerosos en el pas; slo encontramos que
tenga una positiva utilidad el llamado Nito, con el cual teje el
indio petacas, sombreros, salacos y otra infinidad de objetos.

Como final mencionaremos todas aquellas plantas que por sus productos
 aplicacin sean de alguna utilidad.

Se extrae aceite de una fruta parecida  una pequea aceituna que
llaman los naturales Lumban y del Linga, cuya semilla es muy
parecida  la del lino.

Sacan filamentos para tejidos del Magu  Pia y para cordelaje del
Abac y otros menos importantes.

Substituyen el jabn: el gogo, bansicalay, papaya y otros.

Como plantas alimenticias, aparte del palais, camote y ubi, que
sirven de alimento en todas las islas del Archipilago, lo mismo
que el pltano, cuya riqusima fruta constituye uno de los artculos
ms importantes en la alimentacin de los naturales, la manga, pia
(anana), mangostan, que slo se produce en Mindanao y Jol, chicos,
ate, santol, lanzon, guayaba y el naranjo y limonero, que han sido
importados de Espaa.

Existen tambin infinidad de plantas medicinales cuya eficacia la
consideramos en su mayora muy dudosa.

Abundan las flores, que  la belleza unen la embriagadora fragancia
de su perfume. Entre stas se distinguen el ilang-ilang, la sampaguita
y la azucena.

Como se v, la riqueza forestal en Mindanao es extraordinariamente
variada, por ms que aqu slo mencionamos aquellos productos ms
importantes y alejndonos de las clasificaciones botnicas  fin de
que resulte algo extractado nuestro trabajo.



Razas que Pueblan la Isla.


La poblacin indgena de Mindanao puede dividirse en los grupos
siguientes:

Los aborgenes  primitivos habitantes de la isla llamados _aetas_,
negritos  mamanuas, sumamente refractarios  la civilizacin,
habitan en el interior de los montes haciendo una vida errante y
retrada de todo trato social con los pueblos vecinos. Se encuentran
en algunos montes de Surigao y Butuan, corrindose hacia el S. hasta
las inmediaciones del seno de Davao. Ocupan las mrgenes de la laguna
de Sapongan y las islas del N.

_Malayo-mahometanos_. [3]--Los malayo-mahometanos, que dominan en toda
la parte S. de Mindanao, extendindose hasta las grandes lagunas del
centro y en muy pequeo nmero en algunos puntos de la costa N.

Difcil sera hacer un verdadero estudio de la raza mahometana de
Filipinas. Constituda por la mezcla constante entre la raza rabe
invasora y las diferentes tribus del pas, su constitucin es un
conjunto abigarrado, en el que han desaparecido casi por completo
los caracteres etnolgicos de los primeros invasores.

El idioma se encuentra en caso anlogo. Los panditas  sacerdotes
se transmiten de unos  otros el conocimiento del idioma rabe, el
que necesitan para sus prcticas religiosas; pero la masa total de la
poblacin habla mezcla confusa de visaya y rabe con palabras tomadas
en cada punto de los pobladores que existan cuando el mahometano
conquistase el territorio, constituyendo un idioma dificilsimo de
entender por la algaraba consiguiente  la intercalacin de palabras
de distintos dialectos, segn la localidad del que lo habla.

El moro ocenico es en general de regular corpulencia, estatura
mediana, de color cobrizo amarillo, propio de la raza malaya; ojos
obscuros y rasgados, cejas pobres, nariz roma y labios delgados, por
ms que el uso del _bullo_ no permita apreciar esta circunstancia;
la cara resulta enjuta de carnes aunque ancha por lo saliente de
los pmulos. Los panditas y otros jefes se dejan crecer el bigote,
pero fuera de estos casos el moro se arranca los pocos pelos que
constituyen su barba. La cabeza se la suelen afeitar, pero una vez
casados todos se dejan el pelo largo. Su pecho es robusto, de torax
desarrollado,  propsito para las rudas faenas que soportan en el
mar y en particular en la pesca de la perla.

El traje, aunque vara segn la localidad, guarda relacin en los
detalles generales.

En Mindanao los hombres usan camisa partida, pantaln ancho y pauelo
en la cabeza arrollado en forma de turbante; las mujeres visten de
blanco, llevando una especie de saya que llega poco ms abajo de
la rodilla.

Por influencia del clima, como ocurre al indio, el moro es aptico
y abandonado; reservado y suspicaz, pocas veces d  entender sus
pensamientos, que oculta hasta en lo ms insignificante y balad.

Celosos de su nobleza, que fundan en largusimos abolengos, son
extremadamente orgullosos. Les gusta relatar los hechos de sus
antecesores y las distinciones ganadas por stos en la guerra, cuya
historia se repiten unos  otros durante las largas horas de sus
reuniones amigables, llamadas _Vicharas_.

Su ilustracin es escassima y reside en determinados individuos;
pocos saben leer y menos escribir,  excepcin de los dignatarios,
que slo por este concepto monopolizan los puestos y poco  nada
hay escrito sobre su lengua, que viene  ser, como ya hemos dicho,
una mezcolanza de la rabe con muchas palabras chinas, malayas,
tagalas y visayas.

El moro, enemigo taimado y audaz, no perdona nunca medio alguno
para causarnos el mayor mal posible; protegidos por la obscuridad
han cado sobre pueblos inermes, ocasionando innumerables vctimas,
haciendo centenares de cautivos; encastillados y defendidos por los
bajos y arrecifes que circundan sus islas, estn siempre listos para
sorprender las embarcaciones que por all se aventuran, cautivando
 sus tripulantes y haciendo buena presa de los cargamentos.

El moro fu siempre un hombre terrible en la guerra, y lo mismo en
Mindanao como en Jol; el nmero de su fuerzas no es conocido, porque
all donde hay un moro hay un guerrero; v siempre armado con lanza,
_cris_  _campilan_, armas que nunca abandona, que son compaeras
inseparables suyas, y que maneja con una rara habilidad; acostumbrado,
como el indio, al clima en que vive y  las fatigas de su azarosa
vida poco necesita para cubrir sus atenciones; bstale un puado de
arroz, las frutas que el bosque le brinda, la pesca que abunda en sus
playas y el agua de sus pantanos. Cuando se pone en marcha no atiende
sino  sus armas, duerme  campo raso, come lo que encuentra  mano,
siendo esta propiedad tan inherente de su vida que para l, el mal
alimento no constituye quebranto alguno.

Dotado de grande astucia, nunca se presenta en el llano en caso de
guerra, prefiere lo intrincado de sus bosques, lo inaccesible de sus
playas, donde se defiende con esa terquedad que le es comn y con
ese fanatismo peculiar al mahometano.

Atento primeramente  la seguridad de la familia, elige para situar
sus poblaciones los puntos pantanosos de la playa, en la que vive con
toda comodidad s, pero rodeado siempre de precauciones, importndole
poco la vecindad de las aguas, que para el moro, criado en ellas,
la cosa ms natural y ms sencilla es el paso  nado de cualquier
ro por ancho y caudaloso que ste sea.

Sita sus fortalezas llamadas _Cottas_ en los puntos culminantes que
por su posicin dominan el pueblo donde se avecina. Estos fuertes
los constituyen una doble estacada rellena de tierra y piedras, que
forma un macizo de 6  8 metros de espesor y 8  10 de altura. All
parapetados esperan, con la calma que d la impunidad, hasta
descargar sus armas  boca de jarro sobre el enemigo, resguardados
en los _manglares_ que por lo regular rodean sus cottas,  impiden
la entrada en ellas de no ir provisto de gua.

Fabrican sus armas,  las que dan buen temple, siendo en algunas
el trabajo muy esmerado. Estas consisten, generalmente, en una hoja
acerada de formas variadas y de 40  60 centmetros de longitud, que
por medio de una espiga montan en un puo de madera, sujetndole al
arranque de la hoja con una virola trincada con hilo metlico, que sube
en forma de adorno hasta el pomo. Este suele tener la forma de doble
pico de loro. Las vainas las hacen tambin de madera, en dos piezas 
lo largo, sujetas con abrazaderas de bejuco  de latn. Para el asta
de sus lanzas suelen emplear la madera del _Guijo_  el _Palasan_,
especie de bejuco, grueso y consistente.

Usan armas de fuego, siendo stas fusil y can, de antiguos sistemas,
desechos del Ejrcito, por ms que tengan algunas de retrocarga y
de repeticin. Tambin emplean un pequeo can llamado _lantaca_,
de uno  cuatro centmetros de calibre. La mayor parte de estas piezas
proceden de las embarcaciones que en sus antiguas correras apresaron,
si bien las lantacas son fundidas en el pas, donde de muy antiguo
las fabricaban.

La manera de combatir el moro es por dems original; cubierto con su
rodela, armado de cris  campilan, se presenta al enemigo, al que
aturde  desorienta con sus innumerables saltos y sus penetrantes
gritos; ya  su altura casi, amaga un ataque; ya con increible
ligereza, colocado  10 pasos, parece limitado  la defensa, y de
pronto, lanzndose sobre el adversario, le d golpe mortal.

El campilan, arma que usa con preferencia, mantiene en el puo una
especie de cola formada por mechones de cerda, y en su danza guerrera
vuelve rpidamente la hoja, presentando  la vista del enemigo, para
aturdirle, aquel largo penacho que se agita, con cuya operacin llama
la atencin del enemigo, le aturde y cuando le encuentra descubierto
le ataca con increible rapidez.

Tienen una habilidad especial para arrojar las flechas y la lanza
desde la altura de sus parapetos, atravesando distancias grandes con
certera puntera.

Los llamados _Juramentados_ son entre ellos los ms temibles;
estos fanticos hacen voto de morir matando, creyendo as conseguir
irremisiblemente el Paraso. Las ms de las veces son condenados 
muerte, que de este modo intentan redimir su vida, si despus de dar
muerte  algn soldado consiguen escapar llevando el armamento del
muerto. En estos casos no hay para ellos obstculo alguno, pues ciegos
en su furor todo lo salvan con tal de conseguir sus designios. Se
han visto casos de presentarse tres de estos fanticos, despus de
sorprender los centinelas de un cuerpo de guardia, y aprovechndose
de la negligencia del soldado indio acuchillar toda la guardia antes
de que sta pudiera tomar las armas.

En la campaa de 1876, dos de estos desgraciados pretendieron volar
el polvorn del fuerte de AfonsoXII (Jol), y atravesando el recinto
de los primeros centinelas lograron pasar el pueblo, no obstante la
exquisita vigilancia de los nuestros, llegando hasta arrojar por
encima de la estacada una especie de pucheros pequeos llenos de
plvora y provistos de su mecha, que hubieran causado grave trastorno
 no equivocar el punto del ataque.

Por lo descrito puede deducirse con cunto conocimiento y precauciones
debe llevarse la guerra  estas gentes, donde es enemigo hasta
el clima, que ocasiona las terribles calenturas paldicas que han
diezmado siempre nuestras expediciones.





En la campaa de Jol en 1876, llevada  cabo por el General Malcampo,
la mayora de las bajas ocurrieron en los mangles, donde quedaron
encenagados hombres y pertrechos.

Los moros de Mindanao son recelosos, hipcritas, y como todos los de
su especie, fanticos por sus creencias. Constitudos en gobierno,
obedecen directamente  los Dattos, los cuales, para su sostenimiento,
cobran de todos sus subditos, ya sean  no moros, una contribucin
llamada _Pagdatto_, que consiste en un jabol, un bolo y veinte gantas
de palay por cada matrimonio. Los Dattos dependen de un Sultn, Jefe
superior de la isla, que  su vez gobierna sobre los mandarines y
otros tantos Radjas, formando una confederacin que comprende todas
las tribus  sus rancheras. En cada una existen las siguientes
autoridades: el _Tuang_ (Gobernadorcillo), el _Cuano_ (Teniente de
justicia), el _Lamudia, Nacuda y Timuay_ (Jueces 1., 2. y 3.),
el _Gangalia_ (alguacil), el _Baguadato_ (Principal  _cabeza_)
y _Maraddiadinda_ (Primognito de id.)

Los Dattos suelen distinguirse de la gente del pueblo en el mayor
adorno de sus vestidos, en los que usan botones dorados, y en la
costumbre de llevar siempre el pauelo en la mano y seguirle algn
esclavo con la caja del bullo.

Su jerarqua religiosa se compone de los llamados _Sarip y Pandita_,
sacerdotes que celebran las ceremonias de sus ritos en el _Langa_
(mezquita  camarn.) En el Sambayang (tiempo de Pascua), que dura
unos siete das, est prohibido  todos los creyentes probar alimento
alguno, y slo soportan este riguroso ayuno, merced  una ligersima
colacin que toman  media noche, hora en que creen dormido  su Dios;
pasado este tiempo se purifican todos con un bao general, y celebran
la fiesta con grandes comilonas, en las que figuran preferentemente
unas sopas condimentadas con aceite de coco, llamadas _Ponian_ y
_Sindo_. Les est prohibido asimismo comer carne de cerdo y el uso
de bebidas espirituosas.

Para los casamientos han tomado ceremonias de los primitivos
habitantes, si bien, estando admitida la poligamia, toman todas
las mujeres que pueden mantener. Si el pretendiente pertenece  la
categora de _Bacungtao_ (hombre de pr), tiene que regalar  la
novia de uno  seis esclavos por va de declaracin, y durante el
tiempo de las relaciones, arroz, buyos, tuba, etc.; si el casamiento
no se lleva  cabo puede el novio reclamar lo entregado, siempre que
la culpa sea de ella, en cuyo caso recibe, adems, un esclavo.

La costumbre que tienen para efectuar sus enlaces es verdaderamente
especial. Cuando forman el proyecto de buscar esposa, mandan 
uno de sus amigos de ms representacin  casa de la novia para
solicitarla del padre  pariente, el cual, odo el parecer de la
pretendida y siendo favorable, contesta desde luego que puede ir el
novio por ella. En su vista ste se dirige  la Mezquita y llama
al Iman, en cuya compaa reza las oraciones marcadas, y luego
despus ambos marchan  casa de la doncella, ante la que se paran,
preguntando el pretendiente desde fuera si puede entrar. El padre,
que sale  la ventana, contesta afirmativamente, y en el momento de
intentar el pretendiente abrir la puerta, salen todos los parientes
de la doncella y se arrojan sobre l, simulando un ataque en el que
ellos le amenazan y l se defiende, arrojndolos los objetos que para
regalo lleva uno de sus esclavos  servidores en un gran bolsn que
contiene los presentes de la novia. Despus de este paso, y cuando
el campo se ha despejado, sube el novio la escalera de la casa,
entrando con el Iman en la habitacin donde se encuentra la seora
de sus pensamientos muelle  indolentemente tendida en un cogn;
presntale l sus respetos; su acompaante, hacindola levantar, la
coge por la cabeza dndola dos vueltas  la derecha, y, finalmente,
asiendo la mano del novio, la coloca sobre la frente de la novia,
la que inmediatamente se cubre el rostro en seal de rubor. Retrase
luego el Iman, dejndolos solos. El novio prueba  besar y abrazar  la
novia, defendindose sta  mordiscos y araazos; logra l cogerla;
ella chilla y huye, y as se estn una hora larga, corriendo el
uno en pos del otro entre las risas de ella y los juramentos de l,
hasta que el padre penetra en la habitacin, manifestando que puede
darse por satisfecho de la pureza de su hija, y entonces el novio
deja la casa para ordenar los preparativos de la boda, que empieza
aquella misma noche y dura otras dos ms, con grandes comidas, bromas y
jaleo de los convidados. El aspecto de esta fiesta es interesantsimo
en la ltima noche, despus de la cena, hora en que se ultiman las
ceremonias del enlace. La novia, en poder de sus madrinas, cambia el
traje de su vida honesta por el que le lleva su seor, y mientras
tanto,  los acordes de una msica y el canto de los concurrentes,
cuyo comps llevan todos colocados en cuclillas, golpeando el _sahig_
(tejido de caas del piso) con unos baquetones de madera, dos  tres
doncellas ejecutan el baile conocido por el _Paujalay_, que amenizan ya
con dulces y provocativos balanceos, en los cuales ora tocan el suelo,
ora se yerguen risueas, dejando adivinar en sus ligeros trajes todo
el incentivo de sus encantos,  ya, en fin, con ademanes nerviosos,
en cuyo espectculo arrebatador  indescriptible se pasan las horas
sin sentir, en el mayor arrobamiento.

Concluida la fiesta, el emisario primitivo conduce la doncella  la
casa del seor entre la algazara y chanzonetas de los convidados,
que satisfechos y llenos de gozo abandonan tambin la casa paterna
para ir  sus hogares.

Para solicitar las concubinas se acostumbra mandar un emisario 
la casa de los padres con el cris  campilan del pretendiente, en
cuyo nombre, una vez tomada la venia, contrata con la doncella las
condiciones de la concesin, y seguidamente la lleva  la morada de
su dueo. Cuando se trata del Sultn, el emisario, sin tomar permiso
de los padres, expone  la pretendida el objeto de su comisin, que
todos acatan con las mayores muestras de satisfaccin, llevndose
la muchacha sin otras ceremonias. En todos estos contratos, para no
herir la suspicacia se procura que el mercurio sea por lo menos de
la categora de la mujer.

Con la misma facilidad llevan  efecto los enlaces que la separacin
de los esposos, que tiene lugar por la sola voluntad del varn,
perdiendo la repudiada todo derecho al que fu su seor, el que la
devuelve  su familia  la deja en la calle abandonada  sus propios
recursos. Los hijos habidos en esta unin quedan siempre con el padre,
 menos que ellos quieran irse con la madre, y en ambos casos tienen
derecho como los dems  la herencia de los dos.

En sus bautizos, que celebran segn los ritos, acostumbran  tener
grandes comilonas, cuya importancia vara segn los padrinos, y uno
de sus preceptos ms respetado es la circuncisin, que llevan  cabo,
como muchas razas filipinas, no slo con sus descendientes, sino con
todos los que hacen vida comn con ellos.

Para enterrar sus difuntos tienen cementerios sealados, y la fiesta
fnebre se reduce  colocar sobre la sepultura del finado la cabeza
de un pollo con un scua encima, mientras el Pandita murmura las
oraciones adecuadas.

Su legislacin penal consiste en los castigos corporales y las multas,
si bien, dadas las costumbres del pas, la justicia se la toma por
su mano cada ofendido; as, por ejemplo, el que sorprende en delito
de adulterio  su mujer, es rbitro de cortarla una oreja y raparla
la cabeza, degradndola  ser esclava de sus concubinas; al seductor
cogido _infraganti_ puede quitarle la vida; pero en cambio si ste se
pone bajo el amparo del mandarn, paga su delito slo con la cantidad
de ocho pesos, precio bien miserable que sin embargo no le exime de
purgar su falta ante el ofendido, pues siendo por principio sagrada
entre ellos la venganza, y considerado cobarde el que no lava en
sangre sus afrentas, queda aqul  merced de ste, que en la primera
ocasin se le presenta cris en mano para cobrar su deuda.

La calumnia no probada se pena con 15 pesos; la herida leve con 5;
la grave con 15 y el instrumento con que se perpetr; la muerte,
con multa de tres  seis esclavos  la vida en su defecto, teniendo
presente que un esclavo vale de 15  30 pesos, segn su calidad;
el robo de valor de un peso cuesta 30 y un esclavo  la esclavitud
del culpable; el adulterio 60 y dos esclavos  la vida; la violacin
30 y un esclavo  la vida. Si un deudor se niega  pagar una deuda
reconocida, paga por la primera falta el doble, por la segunda el
triple y por la tercera queda hecho esclavo  paga con su pellejo. Las
faltas cometidas contra los jefes tienen penas crecidsimas; el que
insulta  un Datto es castigado con la muerte,  menos que entregue
15 taeles de oro, y si es perdonado pasa  la categora de esclavo,
cualquiera que sea su clase, siendo esta misma pena aplicable por la
junta de jefes al noble que falta gravemente  otro.

Cuentan el tiempo, no por lunas, sino por das de la semana, como
nosotros, llamando _Sapto_ al lunes, y as sucesivamente los dems,
_Aht, Isnin, Sarasa, Araboja, Cammis_, hasta el Domingo que nombran
_Diammat_.

Asumiendo los Dattos el poder omnmodo, son los que dan fallo sobre
todos los pleitos de su tribu, cobrando de intereses un real por peso;
si el pleito es entre dos Dattos, los embajadores llamados _Tumangung_
son los que arreglan las diferencias, y slo en caso extremo se apela
 la fuerza de las armas.

Conocen la moneda, pero acostumbran en la mayora de sus negocios 
usar los cambios. Su comercio consiste en arroz, caf, balate, cera,
biao, almciga, carey, concha, nacar y petates.

Su industria se reduce  los tejidos de algodn y abac, que coloran
con el jugo de algunas plantas,  la fabricacin de armas blancas y
 la explotacin de minas de plata y otros metales que se encuentran
en sus dominios.

Adems del opio y los gallos, una de las diversiones ms concurridas
es la lucha de los carabaos, que llevan  efecto colocando dos machos
junto  una hembra, y tenindolos sujetos hasta el momento del celo,
llegado el cual los sueltan. Los animales se acometen impetuosamente
posedos del mayor furor, hasta que uno muere  huye, en cuyo caso el
que queda cubre  la hembra, y los espectadores cobran sus apuestas,
celebrando la funcin con gran algazara y chacota.

Conocen, en fin, varios juegos de naipes, entre ellos algunos de azar,
como tambin se ejercitan en el canto y los bailes populares, que son
la alegra de sus fiestas, y entre los que merece especial mencin el
llamado _moro-moro_, que es una danza de combate que ejecutan los ms
diestros, armados de campilan y rodela, al son de sus instrumentos
guerreros, ya con saltos de costado, simulando defensa, ya con otros
al frente y grandes gritos figurando ataque.

Extremadamente supersticiosos, creen que el uso de ciertos talismanes
los hace invulnerables en las batallas, y de aqu proviene la ceguedad
conocida en los juramentados; tambin es general la creencia de
que puede hacerse invisible el que en determinada poca logra ver
el cambio de piel en una culebra, y tienen por augurio mortal para
sus Dattos la presencia de las nieblas que alcanzan  cubrir ciertas
alturas que consideran sagradas. Estas costumbres y otras, tomadas
sin duda de la raza indgena y fomentadas por sus sacerdotes, hace de
aquel pueblo un centro deplorable de atraso, dificilsimo de reducir
por nuestros misioneros.

Siguiendo los fundamentos de su religin, refieren el tiempo  la
Egira, y su ao es el llamado Embolismal  de trece lunas, por las
que cuentan.

Se sirven de la moneda en sus trficos, usando indistintamente la
espaola  la china, de la que emplean la llamada _Chapeca_, del
tamao de un ochavo, con un hueco cuadrado en el centro, por el que
las ensartan, formando largos y pesados rosarios. Cada mil de estas
monedas vale un peso. Segn noticias fabricaban antiguamente otras de
hierro, sumamente delgadas, que venan  valer la quinta parte de la
chapeca, y posteriormente usaron las llamadas _Piring_ y _Lacban_,
de cobre, de las que las primeras valan tanto como la china, y las
segundas prximamente el doble.

Como todos los pueblos infludos por el mahometismo, son muy
desconfiados y suspicaces, y para el asunto ms insignificante se pasan
los das de _Bichara_ con el slo objeto de procurar engaar  todo
el que tiene algn trato con ellos; su nmero ser de unos 200.000.





De la mezcla de los moros con los aborgenes, y de stos con los indios
Tagalos y Visayas y an algunos elementos chinos, se han formado una
infinidad de tribus de muy distintas condiciones, usos y costumbres,
que se clasifican en la siguiente forma:

_Manguangas._--Habitan en una extensa porcin de terreno, comprendido
entre el ro Aguzan y la provincia de Misamis, y desde la costa
N. hasta las inmediaciones de la laguna de Buhayan; son holgazanes
y muy aficionados al robo.

_Negritos-mamanuas._--Los negritos  mamanuas se subdividen en
distintas tribus, cuyas costumbres y dialectos varan segn las
diferentes razas con que se han cruzado.

Habitan en la cordillera oriental entre Butuan y Surigao; en las
inmediaciones del seno de Davao, en las orillas del Agusan, se
encuentran algunas familias, y en mayor nmero en las cordilleras
centrales de la isla.

De la mezcla con elementos malayos y mongoloides proviene el que
tengan la mayora color algo claro y el pelo lacio, en lo que se
diferencian de los de su misma raza en el resto del Archipilago.

Sumamente montaraces huyen de todo trato social, y cuando alguna vez
los misioneros han conseguido que habitaran en las misiones  pueblos
de conquistas, poco han tardado en abandonar el poblado, volviendo 
su vida errante en lo ms intrincado de los montes, donde siembran sus
cosechas,  inmediatamente de hecha la recoleccin levantan campo, y
hasta que las necesidades de cultivar lo exigen no vuelven  pernoctar
en sitio determinado, dedicndose  su pasin favorita que es la caza.

Son muy sucios y el pelo se lo dejan crecer sin cortarlo jams, as
es que cuando las mujeres, efecto de la edad, se abandonan en lo que
al cuido personal respecta, parecen verdaderas furias.

Las prendas de su uso consisten en un jabul corto que no les llega
 las rodillas las mujeres, y taparrabos los hombres.

Sus armas son la flecha y el bolo; la primera, que manejan con rara
habilidad, la emplean en la cacera, y emponzoadas con substancias
vegetales si las emplean en combatir  sus enemigos. El bolo es su
herramienta universal: cortan rboles y bejucos para construr sus
viviendas; cuando cazan, de l se valen para limpiar las pieles y
trocear la carne y hasta en el cultivo lo emplean.

_Manobos._--Proceden de la mezcla del negrito y el malayo, conservando
de los primeros su raqutica complexin. Son muy poco laboriosos,
pero muy guerreros y aficionados al robo y la piratera. Habitan una
gran parte del ro Butuan, prolongndose por las mrgenes del _Hijo_
hasta el seno de Davao.

Los manobos se extienden por las mrgenes del Butuan, donde son
numerosos, llegando hasta las inmediaciones de Davao. De endeble
constitucin fsica y pequeos de cuerpo, parecen raza degradada
arrinconada hacia el interior por mandayas y moros, gente ms fuerte
y guerrera que ellos, aunque nunca tan sanguinarios y hbiles en
el manejo de las armas. Se aprovechan de su superioridad sobre
los Tagacaolos, Bilanes y Bagobos para hacerles la guerra con el
exclusivo objeto de aprehenderles sus mujeres  hijos, que luego
venden  los moros.

Los manobos,  semejanza de los negritos,  que deben su origen al
mezclarse stos con los malayos, no dedican gran atencin  las
faenas agrcolas, pues stas se reducen  desmontar el sitio que
juzgan adecuado, y sin otra preparacin hacen sus siembras, cogen
las cosechas, y para otra buscan nueva sementera.

Cada grupo de varias familias elige su jefe, que siempre es el ms
ladrn y sanguinario, al que dan el nombre de _Bagani_.

El bagobo acomodado levanta su casa en sitio libre de inundaciones
y sobre altos _arigues_  _pilotes_; el suelo lo forman con tiras
de caa  de madera de coco flexible y resistente  la vez, y sobre
ste con slo extender un petate encuentran cmodo lecho l y las
mujeres que su fortuna le permite, cuyo nmero es ilimitado, por
ms que una sola es la legtima. Los hijos son todos reconocidos y
viven en familia, pero  la muerte del padre tienen preferencia en
la herencia los habidos con la mujer legtima.

El trabajo del campo est mirado como denigrante, por cuya razn ste
lo hacen los esclavos. Cosechan arroz, tabaco, camote, maz y algo
de caa de azcar.

En cuanto  religin, si bien sta es en su esencia la misma de los
dems monteses, su carcter feroz le ha impreso ciertas prcticas
esenciales que entronizan el asesinato  virtud envidiable y el ms
glorioso hecho del manobo.

_Mandayas._--Es la tribu ms noble y de carcter ms pacfico aunque
valientes entre los idlatras de Mindanao. Son de color claro, altos
y robustos, distinguindose por el pelo, que se lo dejan crecer lo
mismo que sus mujeres. Poco aficionado  la civilizacin, el Mandaya
hace siempre vida errante, aunque les gusta el trato comercial con
los cristianos.

_Bagobos-Guiangas._--Tribu la ms feroz de Mindanao, y por su carcter
cruel y sanguinario aseguran algunos escritores que son antropfagos.

Habitan por las cercanas del seno de Davao, por el Apo, corrindose al
E. hasta las orillas del Pulangui y hacia el S. al puesto de Maralag.

_Tagacaolos y Bilanes._--La continua guerra que sostienen con los moros
les ha hecho en extremo valientes, pero la bondad de sus prcticas
morales y lo afable de su trato demuestra seran susceptibles de una
rpida civilizacin. Se encuentran por la vertiente S. del Apo, en los
montes prximos  la costa SO. de las islas y en las islas Sarangani,
situadas en la baha de su nombre.

_Subanos._--Habitan toda la parte de Mindanao comprendida entre
Misamis y Zamboanga, y  pesar de que su nmero se presume ascienda
 100.000 estn dominados por los moros, que se sirven de ellos para
las ms rudas faenas.

Son de color bastante obscuro, lo que se observa en Zamboanga, donde
hay algunas familias de stos, componiendo una parte de la poblacin
cristiana de los barrios inmediatos  la capital.

_Tirulayes._--Habitan en los montes de la costa O. de la baha Illana,
inmediatos  Tamontaca. Son de complexin raqutica y de costumbres
muy relajadas, cuidndose poco de la honestidad de sus mujeres  hijas.

La misin de la Compaa de Jess, establecida en Tamontaca, ha
formado un pueblecito con las familias de Tirulayes que convierte al
cristianismo; pero  pesar de los esfuerzos de los padres que componen
la misin, el progreso de la religin catlica es entre ellos de
tan negativos resultados, que la poblacin de Tamontaca se mantiene
estacionaria sin que adquiera el desarrollo que podra esperarse de
su magnfico emplazamiento sobre uno de los brazos del _Pulangui_.

El ltimo grupo lo consideramos formado por la poblacin cristiana
de indios que, al amparo del Ejrcito y dirigidos por las rdenes
religiosas, han ido extendindose por el N. hasta formarse las dos
ricas provincias de Misamis y Surigao. Los habitantes de Zamboanga,
mezcla de moro tagalo y espaol, cuyo idioma hablan todos aunque de
un modo imperfecto.

Y, por ltimo, la poblacin de indios que reside en todos los puntos
militares, formada de deportados, presidiarios que han cumplido su
condena y licenciados del Ejrcito, los cuales se dedican al comercio
al menudeo de la localidad, para servir  las familias espaolas, y en
muy pequeo nmero  la agricultura, pues los hbitos de holganza y
los vicios adquiridos anteriormente pueden ms en ellos que el deseo
de procurarse una posicin desahogada.




Divisin Territorial.


Por Reales Decretos de 26 de Febrero y 5 de Marzo de 1886, el
Archipilago sufri una completa transformacin en lo que respecta
 la divisin de su territorio. En virtud de estas disposiciones,
que suprima el antiguo cargo de alcaldes mayores, se crearon los
Gobiernos civiles con funciones poltico-administrativas y con una
completa separacin del poder judicial.

En lo que respecta  la isla de Mindanao, poca fu la variacin
sufrida, puesto que sigui regida por gobernadores poltico-militares
auxiliados por personal letrado para la administracin de justicia,
y su divisin continu en la misma forma, sin sufrir modificacin
alguna sus antiguos distritos en el orden siguiente:

Zamboanga.--Residencia del Comandante general.

Misamis, Surigao, Davao, Cottabato y Basilan. Adems existen las
Comandancias militares de Dapitan, que forma parte del distrito de
Misamis, y la de Bialig del de Davao.

_Distrito de Zamboanga_.--La capital dista de Manila 561 millas.

Se extiende este distrito entre los 128 4' 3'' longitud en la costa
O. y los 128 29' 30'' al E. en la costa O. de Sibuguey, y su latitud
N. es 6 50' 2'' (Zamboanga) 8 5' 1'' (punta Murcilagos), y la de
7 20' (punta de Flechas)  los 7 35' 4'' en el seno de Sibuguey,
estando limitado al N. por la punta de Maralag (Misamis), al E. por
Cottabato, al S. la isla de Basilan y al O. con el mar de Mindanao.

_Habitantes._--El carcter del zamboangueo es una mezcla de las
mejores cualidades revueltas con todos los vicios; generosos y
valientes, son muy amantes de los espaoles, habindonos ayudado
siempre en todas nuestras empresas al S. del Archipilago; pero al
reverso de sto, viciosos y holgazanes, no encuentran mejor ocupacin
que la del juego; son pacficos y muy temerosos de la justicia y
amantes de la religin.

La capital del distrito es Zamboanga, con 15.000 habitantes, bonita
poblacin, admirablemente situada en la costa frente  las islas de
Santa Cruz. La poblacin d vista  la silanga que forma la isla de
Jocol y la costa, formando un magnfico abrigo natural; sus costas son
limpias y de fondo arenoso, pero sin seguridad alguna como fondeadero.

El casero est magnficamente situado en una extensa llanura cubierta
de hermosos cocales y cruzada en todas direcciones por arroyos y
esteros de aguas cristalinas que, fructificando su trmino, la asemejan
 esplndido jardn  sitio de recreo de nuestra risuea Andaluca.

Su casero de tabla y techumbre de zinc, descuella de un modo
pintoresco entre el exuberante follaje que la rodea, resultando un
conjunto el ms pintoresco y agradable que presenta poblacin alguna
del Archipilago. Est cruzada de infinitos canales y esteros que,
al par que hermosean la poblacin y fertilizan sus terrenos, sirven de
excelentes vas para dar salida  los productos de la hermosa vega que
se extiende entre la poblacin y los montes de Polombato. Tiene muy
buenos edificios y dos magnficos puentes de piedra. Es la residencia
de la autoridad superior del distrito de Mindanao. Las Zamboangueas
gozan justa fama de ser las mujeres ms bonitas del Archipilago.

_Superficie._--La del distrito es de 2.984.696 hectreas, cuya inmensa
mayora se considera como forestal, puesto que, excepcin hecha de
la vega inmediata  la capital, donde sus habitantes siembran algn
arroz, del resto de su territorio no se tiene noticia alguna concreta;
sin embargo, el encontrarse los territorios de Sibuguey poblados por
ms de 90.000 habitantes, hacen suponer que haya grandes extensiones
de terreno cultivado.

_El clima_ es templado casi todo el ao y de Noviembre  Enero se
deja sentir algn fro; pero es tan saludable, que  su capital van
 reponerse los numerosos enfermos que ocasiona el clima insalubre
de la cercana isla de Jol en el elemento militar que la guarnece.

_Habitantes_.--Los del distrito son unos 115.000 que se dividen en
la siguiente forma.


    _Cristianos_ habitantes de Zamboanga
        y pueblos inmediatos                17.000
    Moros                                    8.000
    Subanos idlatras, habitantes del
    inexplorado territorio de Sibuguey      90.000


_Comercio  industria._--En esta parte de Mindanao la industria es
completamente nula y el comercio est reducido  la exportacin
de los riqusimos productos agrcolas de la hermosa vega que se
extiende desde la lejana cordillera de Polombato hasta la capital, en
cuya vega se encuentran enclavados todos los pueblos cristianos del
distrito. El comercio, debido al carcter aptico del zamboangueo,
est completamente acaparado por los chinos, motivo por el cual aquel
nunca saldr de la postracin en que se encuentra, puesto que los
celestiales, en el momento que hacen un pequeo capital se vuelven 
su pas, y los que quedan superan al indio en viciosos y aficionados
 la holgazanera.

Lo nico de notable que respecto  industria hemos visto en Zamboanga
es una fbrica de aserrar maderas que un laborioso espaol, sargento
licenciado de aquel Ejrcito, explota con gran inteligencia y no
escaso provecho.

_En lo que respecta  colonizacin, conocedores prcticos de la
isla de Mindanao, de su riqueza y condiciones, no titubeamos en
asegurar que Zamboanga es el nico punto de la isla que reune todas
las condiciones exigibles para servir de base de operaciones en un
proyecto do colonizacin agrcola comercial de alguna importancia._

_Sus habitantes, muy valerosos, son los ms amantes de los espaoles
en todo el Archipilago._

_Su territorio es el ms rico y feraz de cuantos hemos visto en
Mindanao. Sus maderas las ms preciosas, y su proximidad,  mejor
dicho, vecindad al rico y poblado territorio de Sibuguey, ofrecen
esplndida recompensa  los hombres laboriosos y emprendedores._

_Misamis_.--Esta provincia, fundada en 1622, se encuentra al N. de
Mindanao, confinando al N. y O. con el mar de Mindoro y Zamboanga,
al E. con Surigao y al S., en el centro de la isla, con territorios
de Zamboanga y Cottabato.

El clima es clido y muy hmedo, pero con alteraciones muy notables,
segn la situacin topogrfica de cada localidad. En Mambulao muy
clido; es clido, sano y muy ventilado por las continuas brisas del
mar en Lubungan, Jasaan, Iligan; clido y sano en Iponan, Aluvigid
y Balinhasay. Sano y templado en Cagayan y Cataarman, y enfermizo
en Sugay.

_Comercio, industria y agricultura._--Su principal industria consiste
en la obtencin del oro que en gran abundancia encuentran en las
arenas de sus ros y los inmensos terrenos de aluvin, que contienen
en abundancia este rico metal. Su agricultura, bastante descuidada,
v entrando en una poca de desarrollo y bienestar,  que contribuye
la bondad de sus producciones, que les hace ser muy apreciadas en
los mercados del Archipilago.

_Extensin._--La mayor longitud de esta provincia es de 41 kilmetros
de N.  S. y 241 de E.  O. con una superficie total de 1.098.000
hectreas, comprendida la isla de Camiguin y la Comandancia de Dapitan,
adyacentes al distrito.

_Habitantes._--Los 236.000 habitantes, comprendidos los de Lanao,
pueden clasificarse en la siguiente forma:


    Cristianos                    116.000
    Moros                         100.000
    Tribus idlatras               20.000


Las rancheras de moros se extienden desde la costa de Iligan hasta
las lagunas de Lanao, donde se comunican con los illanos.

A la isla de Ceb mandan grandes cantidades de azcar y abac con
destino  las plazas extranjeras, y  Manila y otros puntos se remesa
cacao, canela, cera y arroz, artculos cuyo comercio asciende en
junto  cerca de un milln de pesos.

_El carcter de sus habitantes_ es muy sumiso, siendo honrados y
religiosos, valientes y robustos, cualidades que, unidas al odio que
tienen  los moros, han contribudo grandemente  sostener y aumentar
nuestra dominacin  costa de los terrenos ocupados por aqullos.

La _capital_ del distrito es Cagayan, bonita poblacin que cuenta
con 6.000 habitantes. Los pueblos ms importantes son:


    Agusan                1.113
    Aloran                3.080
    Aluvijid              2.432
    Balingasad            4.947
    Cagayan               6.708
    Cataarman             4.151
    Dapitan               3.771
    Dipolog               3.349
    Gunigo-og             2.561
    Guinsiliban           1.695
    Gusa                    983
    Ilaya                 1.472
    Iligan                3.019
    Inatao                1.245
    Iponan                4.726
    Jimnez               5.990
    Laugonlong            1.618
    Langaran              5.644
    Loculan               4.411
    Lubinigan             2.549
    Maginog               4.183
    Mambajao              9.142
    Mara Cristina          214
    Misamis               3.996
    Molugan               1.170
    Naanan                1.204
    Oroquieta             7.432
    Quinuguitan           1.415
    Sagay                 3.015
    Salay                 1.635
    Salvador              3.264
    Santa Ana             2.223
    Tagaloan              5.806
    Talisayan             2.392
    Tasa-an               3.449

                        116.024


_Terreno._--Muy montuoso, pero en la proximidad de las costas tiene
grandes y fertilsimas llanuras, donde  parte de la riqueza que
proporcionan sus terrenos aurferos, se cosechan en las mejores
condiciones abac, cacao, azcar, arroz, maz, canela, sibucao y una
gran cantidad de aceite que extraen de sus magnficos cocales.

_Distancias._--Cagayan dista de Manila 431 millas, y los pueblos del
distrito tienen entre s las siguientes:


    Misamis  Iligan           24       millas.
    Idem  Dapitan             60         id.
    Dapitan  Ibaya            12         id.
    Idem  Taglimao             4,50      id.
    Idem  Lanyuzan            27         id.


    Cayajan  Jasaan (por tierra)      27,85 kilmetros.
    Idem  Bahuganey                   66,84     id.
    Idem  Iponan                       5,57     id.
    Idem  Aluvijid                    22,28     id.
    Idem  Iligan                     100,26     id.
    Dipolog de Lubungan                 6        id.
    Iligan de Aluvijid                 36        id.
    Sugay de Cataaman                  22,28     id.
    Idem de Begenenigasay              33,42     id.


_La produccin forestal_ es rica por sus maderas de construccin,
entre las que se cuenta el camogon, narra, molave y bano, riqueza
poco explotada.

_Isla de Camiguin_.--Dependiente de Misamis y formando parte del
distrito se encuentra la isla de Camiguin, que cuenta 12 millas de
largo por ocho de ancho. Est formada por un monte central de 1.627
metros de altura sobre el nivel del mar, contando con una poblacin
de 20.611 habitantes, repartidos en varios pueblos como Catarman,
Mambajao, Magmoc, Guingulmian, Eugay y otros. Esta isla es notable
por el volcn de su nombre que apareci el 30 de Abril de 1871 
unos 334 metros al SO. del pueblo de Catarman, y despus que las
llamas consumieron una gran extensin de bosque qued reducida la
accin volcnica  un pequeo cono de dos metros de altura que iba
vertiendo lava hacia el mar, y ganando  la vez en altura y extensin;
pero ha sido tal la actividad del crter, que  los cuatro aos de
existencia tena ya la altura de 427 metros sobre el nivel del mar,
al cual haba ganado media milla de extensin.

Hoy se encuentra muy bien cultivado y su puerto de Camiguin es el
ms concurrido y comercial de los dependientes de Mindanao.

_Surigao_.--Hasta 1858 fue conocido este distrito con el nombre de
_Caraga_, siendo sus habitantes los primeros del Archipilago que se
convirtieron  la religin cristiana.

_Situacin: lmites._--El distrito de _Surigao_ est comprendido entre
punta Divata al O. y punta Cauit al E. Al E. confina con Misamis,
al N. con las islas Limasagua y Leyte, al NE. con el grupo de las
islas Surigao, y al S., en el interior de la isla, con confines N. de
Cottabato y Davao; formando parte de esta provincia se encuentra en
la costa E. y entre punta Cauit y cabo de San Agustn, la Comandancia
de Bislig, cuya descripcin la haremos en captulo aparte.

_Extensin y superficie._--La mayor longitud de esta provincia de N. 
S. es de 124,25 kilmetros y 97,78 de E.  O. en su parte ms ancha,
pudiendo calcular su superficie, segn datos oficiales, en 1.070.190
hectreas, de las que unas 10.000 se destinan  la agricultura.

_El clima._--Es clido y hmedo, debido  la gran cantidad de agua de
sus abundantes lluvias, que quedando estancadas en los bosques cubren
una inmensa extensin del territorio. Los pueblos de Cantilan, Dinagat
y Cabuntug, aunque de temperatura calurosa, son ventilados y sanos.

_Habitantes._--Los de este distrito son unos 88.000, distribudos en
la forma siguiente:


    Poblacin cristiana                   68.000
    Idem mora                              8.000
    Idlatras de la cuenca del Butuan     12.000

                                          88.000


Los habitantes cristianos de Surigao son de carcter pacfico, sumisos,
honrados y religiosos, pero poco aficionados  las faenas del campo.

El resto de la poblacin reune las condiciones que ya dejamos reseadas
al tratar de la poblacin de Mindanao.

La capital del distrito es Surigao, con unos 6.000 habitantes,
situada en el estrecho de su nombre.

Butuan, la poblacin ms bonita del distrito, situada en el seno de
su nombre, con una espaciosa glorieta donde se erigi en 1872 un
precioso monumento conmemorativo de la fecha y del lugar donde se
celebr la primera misa al arribar los espaoles al Archipilago.

Su poblacin es de 5.042 habitantes, y los dems pueblos del distrito
son los siguientes:


    Ana-aon              1.087
    Bacuag                  842
    Baganga               1.188
    Bislig                  840
    Bumaran                 579
    Cabuntog              1.938
    Cantilan              6.022
    Caraga                2.829
    Carrasca              1.908
    Cateel                1.646
    Dop                  2.254
    Dapuan                  273
    Dinagat               2.328
    Gigaquit              5.519
    Ginatuan              2.485
    Jabonga               1.650
    Lanuza                2.189
    Lianga                2.366
    Maynit                1.968
    Nonoc                   661
    Numancia              2.644
    Oteyza                1.525
    Placer                  883
    Quinablagan             536
    San Juan                341
    Sapao                 1.533
    Surigao               5.142
    Taganaan              1.997
    Tago                  2.401
    Talacogon             1.156
    Tandag                2.432
    Tubay                 2.120

                         67.760


_Terreno._--Muy montuoso y volcnico y con grandes llanuras incultas,
muy apropiadas para cultivos en grande escala; se d admirablemente
el trigo, palais  arroz, legumbres y races alimenticias; en sus
laderas, prximas  la costa, se produce en buenas condiciones el
caf y el cacao.

Este distrito es muy rico en maderas; el camagn y la curiosa madera
de hierro llamado _Maucono_, Molave, Narra, Bulayor y Ebano abundan
en sus bosques, donde se recoge gran cantidad de Almciga.

Las distancias entre algunos puntos del Archipilago y los pueblos
del distrito entre s son las siguientes:


    Surigao de Manila                       461     millas.
    Idem de Tubay                            54     millas.
    Idem de Bataan                           72     millas.
    Idem de Nasipit                          72     millas.
    Idem de Dinogot                          15     millas.
    Idem de Taganaan c. E. y NE              16'50  millas.
    Idem de Plaser                           15     millas.
    Idem de Gigoquit                         24     millas.
    Idem de Taganeto                         30     millas.
    Idem de Panigmo                          42     millas.
    Idem de Cantilan                         80     millas.
    Idem de Tandag                           75     millas.
    Idem de Mainit                           45     millas.
    Dinagat de Cabuntog                      51     millas.
    Idem de Dapa                             83     kilmetros.
    Idem  Numancia                          66'84  kilmetros.
    Bamag  Gigaquit                          5'57  kilmetros.
    Cabuntog de Japao                        18     millas.
    Idem  Cabuntog                          18     millas.
    Idem  Bacuag                            60     millas.
    Idem  Talacogon                         15     millas.


_Comandancia de Bislig_.--_(Dependiente de Surigao.)_--Esta
Comandancia, que fu creada en 1858. pero con dependencia del distrito
de Surigao, confina al N. con Surigao, al E. con el Pacfico y al
SO. con Davao, en el cabo de San Agustn.

_Extensin y superficie._--Su extensin es de 167 kilmetros de N. 
S.; 38 de E.  O. desde Bislig hasta las montaas que le separan de
Davao y 55,70 en la parte ms ancha del distrito.

La superficie se calcula en unas 441.291 hectreas, de las que no
llegan  1.000 las que estn en cultivo.

_Clima._--El clima es clido y muy sano, sin que se sufran, debido
 lo montaoso del terreno, las calenturas paldicas tan temidas en
las otras provincias.

El terreno, sumamente montaoso en el interior, desciende en suaves
declives, formando en la proximidad de las costas fertilsimas llanuras
que dan en abundancia toda clase de productos.

_Montes._--Son los ms agrestes y accidentados de la isla y producen
las maderas ms apreciadas que de ella se exportan. Abundan tambin
las maderas de construccin civil y naval.

_El comercio  industria_ es muy escaso, estando reducido  la
exportacin de algn arroz, cera y miel que se encuentra en abundancia
en sus bosques.

Las mujeres se dedican al tejido de telas de algodn y abac de clase
muy ordinaria y los hombres al lavado de los terrenos aurferos.

_Agricultura._--Este ramo de la riqueza est muy abandonado  causa de
la poca aficin que tienen los naturales  las faenas del campo, y 
excepcin de los de Tandug y Castel que se dedican  la agricultura,
todos cifran sus afanes en el beneficio de los lavaderos de oro.

_Ganado._--La ganadera es casi nula en el distrito, donde slo
existen unas 250 cabezas de caraballar y 25  30 vacuno y unos
cuantos caballos.

_Poblacin._--Los habitantes de los pueblos cristianos, obedientes,
pero poco trabajadores, son unos 21.076 distribudos en cuatro pueblos
y algunas visitas; y la de infieles la constituyen unas 10.000 almas
que forman infinidad de rancheras.

La capital es Bislig, con 840 habitantes; es la residencia del
Comandante militar.


_Distancias_:

    Bislig dista de Manila                  619,00 millas.
    Idem de Liangao                          27,85 millas.
    Liangao  Mariatas                       13,90 millas.
    Mariatas  Pitogo                        11,58 millas.
    Pitogo  Tandug                          16,20 millas.
    De Bislig  Tandug, ltimo pueblo al N.  69,53 kilmetros.
    Idem  Castel                            32,47 millas.
    Castel  Danaan                          23,17 millas.
    Danaan  Caraga                          41,77 millas.
    Bislig  Caraga                          97,41 kilmetros.


Estos pueblos y rancheras se encuentran situados del siguiente modo:
Bislig  la derecha del ro de su nombre. Tandag en el fondo del
recodo de la punta as llamada y todos en la costa del Pacfico.

_Davao_.--_Situacin y lmites._--Este distrito, que constituye el
cuarto de la divisin territorial de Mindanao, fu creado en el ao
1848 por D. Jos Oyanguren con la autorizacin del Gobernador general
del Archipilago D. Narciso Clavera.

Est situado entre los 131 14' 33'' longitud E. y los 5 42' 2''
y 7 15' latitud N.

Sus lmites son: al E., el Pacfico y la punta Tancana; al O.,
la baha  fondeadero de Glan y Cottabato; al S., el mar de Jol,
y al N. le limita el volcn _Apo_ y el distrito de Surigao.

_Extensin y superficie._--Desde punta _Bobon_, al S. de la ensenada
de Mayao, hasta el cabo de San Agustn, mide unos 49 kilmetros,
siguiendo por el seno de su nombre, y en el NO. del pueblo de Hijo
102 kilmetros, y desde este pueblo hasta la costa E. del distrito
en punta Sarangani, 161,53 kilmetros. Su mayor anchura es de 55,70
kilmetros desde punta Gorda al interior.

La superficie es, segn datos oficiales, de 1.044.333 hectreas,
de las que no llegan  1.000 las cultivadas por la poblacin cristiana.

_El clima_ es sano y templado, muy agradable en las costas, donde
las brisas del mar prestan una influencia benfica, por ms que es
tal su salubridad que los europeos no sienten en aquella parte de
Mindanao el malfico influjo del paludismo,  pesar de las inmensas
extensiones de bosques impenetrables que circundan  su capital.

En resumen; podemos asegurar, basados en los informes de distinguidos
Mdicos de la Armada, que en general el distrito de Davao tiene
excelentes condiciones climatolgicas y el europeo puede residir en
l sin estar expuesto  los efectos de las funestas enfermedades que
sufren en Jol y otros pases inmediatos. [4]

Se deja sentir el fro de Noviembre  Marzo.

_Habitantes._--Los de este distrito son unos 18.800, clasificados
del siguiente modo:


    Peninsulares                        20
    Mestizos                            10
    Indios cristianos                1.470
    Idlatras                       17.300


Davao  Vergara es la capital, con unos 1.500 habitantes; est situada
en el fondo del seno y  orillas del ro de su nombre, residencia del
Gobernador militar y del Jefe de la estacin naval. Hay una compaa
disciplinaria y un destacamento del Ejrcito. A sus inmediaciones
se cultiva, por la poblacin cristiana, algn caf, cacao, arroz y
otros productos. El cacao que se exporta de Davao es muy apreciado
en todo el Archipilago.

La capital est situada en una grande y frtil llanura entre las
montaas que hay al NO. y la playa, y al lado de un ro cuyas aguas, en
las grandes avenidas, inundan el pueblo; tiene inmediatos los barrios 
visitas de Sigabug y al SE. la de Matj, en Pujaga, costa del Pacfico.

_Terreno._--El de este distrito es muy montuoso, en particular la
cordillera que se v detrs de la lnea de colinas inmediatas  la
playa. La vegetacin es asombrosa y se encuentran excelentes maderas
de construccin como la Narra, Molave, Ipil, Bacaguan, Pagatpat,
Guijo, Mangachapuy, Bancal, Palomaria y otras muchas.

Tambin se recoge gran cantidad de miel, brea y almciga.

_Industria._--Hay alguna industria de destilacin de alcoholes;
las mujeres de los infieles tejen esterillas de _abac_ y _dalmais_
de caprichosos dibujos, haciendo ellas mismas los tintes con que
los colorean.

_Distancia._--La de la capital  Manila es de unas 720 millas,
tardndose ordinariamente en recorrer esta distancia unos seis das
en vapor y de quince  veinticinco en buque de vela.

_Cottabato_.--La creacin de este distrito data del ao 1851, en que
fu ocupado el puerto de Pollok, considerado como punto estratgico
 la entrada del ro Grande de Mindanao, que desemboca en la costa
O. de la isla.

La conveniencia de ocuparlo de un modo estable oblig  constiturlo
en distrito P.M., pero dependiendo del Gobierno de Zamboanga, en
el ao 54, hasta que posteriormente se le di nueva organizacin,
constituyendo el quinto distrito de Mindanao trasladando la capital
 Cottabato, nombre que se di al distrito.

_Lmites._--Est limitado en la costa al E. por punta Flecha y al
O. por punta Sugud en la baha de Sarangani, en el interior por las
cordilleras que le separan de Misamis y Surigao y por los terrenos
pantanosos y lagunas que le separan de Davao.

_Extensin y superficie._--De punta Flechas hasta los estribos de
Tucuran 51 kilmetros. De Tucuran por el interior  los montes de
Bislig 272. Desde Bulaluan al S. hasta su lmite N. 228 y 181 de
Bucud al volcn _Apo_.

La superficie no se puede precisar con certeza, pero se calcula,
segn datos oficiales, en unas 2.829.379 hectreas, de las que se
cree estarn en cultivo, segn la produccin, unas 13.000.

_El clima._--Es bastante hmedo, y sin haber enfermedad alguna
endmica que tenga carcter epidmico es enfermizo en ciertas pocas
del ao. En stas se presentan fiebres paldicas que  veces degeneran
tomando carcter maligno.

_Terreno._--El terreno por lo general es fangoso y arcilloso  la
orilla de los ros y particularmente  las inmediaciones de Cottabato,
que se encuentra casi todo ocupado por manglares. En los terrenos
elevados es montuoso y feraz, produciendo abundantes cosechas de todo
cuanto se siembra.

La produccin forestal de este distrito es imposible fijarla con
precisin por falta de reconocimientos y estudios que lo determinen;
sin embargo, tenemos noticia de que existe la teca, molave, narra,
yacol, ipil, dungon, mangachapuy, camagn y otras especies arbreas.

_Comercio._--Si bien la poblacin cristiana no hace otra clase de
comercio que la venta al menudeo de las ropas, bebidas y comestibles
para el consumo del elemento militar y civil, los chinos tienen,
tanto en Pollok como en Cottabato, grandes comercios que les sirven
como punto de partida para el importante trfico que sostienen con
los moros del interior. A cambio de telas, cabillas de hierro y opio,
adquieren caf, cacao y arroz, todo de calidad excelente que exportan
 otras islas del Archipilago.

_Agricultura._--Los frutos que dejamos mencionados, los cocos y dems
para el consumo, se cultivan en su mayora en el terreno ocupado
por los moros, y slo una pequea parte del arroz y cocos en las
inmediaciones de los puntos militares. El arroz adquiere muy elevado
precio  causa de su superior calidad, dndose el caso de que  medida
que lo importa la Administracin militar en grandes cantidades para el
total consumo del soldado indgena, los chinos lo exportan mandndolo
 su pas muchas veces.

_Habitantes._--La poblacin cristiana, aparte del elemento oficial,
es muy poco numerosa, y sta de costumbres sumamente relajadas, efecto
sin duda de proceder de la deportacin, que manda  estos puntos la
escoria de la capital y las provincias inmediatas. El total de la
poblacin cristiana es de unos 3  4.000 habitantes.

Adems existen los moros que ocupan las mrgenes del ro Grande,
los tirulayes y otros, que suman cerca de 200.000.

La capital es Cottabato, con unos 2.000 habitantes; est situada
cerca de la desembocadura, en la baha Illana, de uno de los brazos
del _Palangui_. Es residencia del Gobernador del distrito y de una
numerosa colonia china.

Dista de Manila 676'50 millas; de Pollok, por tierra, 20 kilmetros
y 4'61 de Tamontaca.

Los nicos pueblos cristianos del distrito son: Pollok, donde est
situada una estacin naval y un destacamento del Ejrcito. En Pollok
hay un grandioso parque con magnficos jardines que recuerdan la
importancia que lleg  tomar cuando era capital del distrito.

Tamontaca, sobre el otro brazo del Pulangui, pequeo pueblo formado al
abrigo del convento que los jesuitas tienen establecido en aquel punto.

Hacia el interior y en las mrgenes del ro Grande, existen algunos
puntos militares que ya dejamos sealados al tratar de este ro.

_Ganadera._--Existen en Cottabato unas 10.500 cabezas; la mayor
parte se encuentra en el territorio de los moros, por lo que no
consideramos sean muy exactas las noticias oficiales que  continuacin
transcribimos:


    Caballar                   800
    Vacuno                   1.500
    De cerda                 3.250
    Lanar y cabro             218
    Caraballar               4.732


_Sexto distrito: Basilan_.--_La isla de Basilan_, que con la extremidad
SO. de Mindanao forma el estrecho de su nombre, es la mayor y principal
de este grupo.

Se halla situada entro los 127 59' 30'' y 128 44' 30'' de longitud
E. y entre los 6 25'  7 45' 1'' latitud N.

_El establecimiento militar de la Isabela de Basilan_ se halla
prximamente  media longitud del canal, en la embocadura del ro
Pasahan  de la Isabela. Al S. de l, y  corta distancia, tiene un
fuerte, elevado 20 metros sobre el nivel del mar, que domina las dos
entradas, y  su parte E. se halla el cuartel. Es tambin estacin
naval, en donde la marina militar tiene algunos pequeos talleres
para sus ms urgentes atenciones, y los depsitos de carbn se hallan
enfrente del pueblo, sitio que es el ms  propsito para fondear.

_Aguada._--Esta se encuentra no lejos del fuerte; antes del
establecimiento de la Isabela slo se conoca la del ro Gumalaran,
en cuya barra se encuentra casi siempre un metro de agua  bajamar,
teniendo cuidado con dos cabezos de roca que no descubren. El agua
se hace en pequeas cascadas  media milla hacia dentro.

Las islas principales de este grupo son unas 40, ocupadas por moros de
los mismos usos y costumbres que los de Mindanao, siendo la superficie
total de 68.320 hectreas.

_La Isabela_, pueblo el ms importante de la isla y la capital del
distrito, est situada en un declive pedregoso, dominndola el fuerte
llamado de IsabelII. Este consta de cuatro baluartes que ocupan los
ngulos del rectngulo que lo forma. Est rodeado de foso y tiene
cuatro edificios que estn destinados para cuerpo de guardia, cuartel
para el destacamento, presidio y calabozos, fuerza de artillera y
casa Comandancia.

Los principales edificios de la colonia son:



    Enfermera militar.
    Escuela.
    Casa Ayuntamiento.
    Comandancia de Ingenieros.
    Almacenes y dems dependencias de la Estacin naval.
    Cuartel de Infantera de Marina.
    Hospital.
    Polvorn.
    Iglesia y convento de jesuitas.



_Industria._--La de este distrito se reduce  la venta de artculos
para el consumo del Ejrcito y Marina y algunas telas que los chinos
cambian  los moros por los productos agrcolas y algn _balete_
y concha que se recoge en aquellos mares.

_Agricultura._--El terreno cultivado no pasa de 8  10 hectreas,
dedicadas al cultivo de caa dulce, arroz, caf, cacao, maz y
algunas hortalizas.

Los principales artculos que el comercio importa son aceite, arroz,
caf, cacao, azcar refinado, vino, garbanzos y otros artculos
de Europa.



Situacin del Ejrcito en Mindanao.


Los complejos problemas que envuelve la ocupacin y reduccin total
de la isla de Mindanao, no se resolvern ciertamente con honra y
provecho de la Patria por el slo concurso de _tiempo, recursos y
constancia_, como h poco afirma un General de nuestro Ejrcito,
en memoria que  dicha isla se refiere.

En la reduccin de Mindanao, necestase por parte de los encargados
de asegurar su dominio, una gran dsis de desinteresado patriotismo,
extraordinaria energa y conocimiento de aquellos ardides de la guerra,
que aunque anticuados y relegados al olvido por el tecnicismo moderno,
tan admirablemente se adaptan para combatir con ventaja  la clase
de enemigo con que all se lucha.

A sto debe agregarse un criterio independiente y libre de coacciones
en cuanto se refiera  los problemas poltico-religiosos, que sin
detrimento de la riqueza actual de aquel pas, ms que el esfuerzo de
las armas determinarn una sumisin completa en los naturales adictos
al mahometismo.

Si despus de tres siglos de lucha, hoy, que por la superioridad del
armamento contamos con ventaja para combatir al enemigo, emplesemos
los dilatorios elementos de _tiempo_ y _constancia_, sera delatar
una impotencia que estara muy lejos de representar los enrgicos
latidos de patriotismo que hoy repercuten en todo pecho espaol,
anhelando  toda costa el engrandecimiento nacional.

Y es lgico que no creamos en el resultado de tres factores enunciados
con tanta vaguedad, en cuanto  su clase  cantidad se refiere.

_Tiempo_ es, y no poco, los tres siglos ya transcurridos desde que por
vez primera se derramara sangre espaola en demanda de la conquista
de Mindanao.

_Recursos_ cuantiosos, tanto en hombres como en dinero, van invertidos
desde fechas remotas sin resultado positivo y _Constancia_ bien
probada fu siempre necesaria para mantener cruenta lucha con
los piratas malayo-mahometanos que nos disputaban el territorio,
agobiados como estbamos por los luctuosos contratiempos que en el
exterior derrumbaban el podero espaol, sosteniendo en estrecho
bloqueo  nuestras provincias ultramarinas, aisladas y faltas as de
todo recurso emanado de la metrpoli.

Por eso, ante el temor de nuevos entorpecimientos internacionales
que ocurrir puedan, condenamos el dicho incierto y de vaguedad tan
sospechosa como el lanzado  la opinin en la ya citada memoria:

Que _tiempo, recursos y constancia_ van derrochados en Mindanao, y
slo cuando un destello de patriotismo, ayudado de valor  toda prueba,
aunque haya sido con falta de recursos, se han conseguido all ventajas
positivas. Escasos eran los recursos de Corcuera, escassimos los de
Ferrater y Mndez Nez en Pangalungan, y exguos ante la magnitud
de la empresa los empleados por San Feli por orden de Seri para
la destruccin de Talayan, terror de nuestras expediciones en el
ro Grande, y en todos estos casos el xito ms completo coron el
esfuerzo de aquellos hroes, que antes que de sus propios intereses
y de propagar prestigios an no conquistados se ocuparon slo de
enaltecer y rendir un justo tributo al nombre venerado de la Patria.

Enorme sera la responsabilidad de los hombres de gobierno si dejando
al _tiempo_ la obra de reducir  Mindanao, quedase sta incompleta
por los obstculos que pudieran originar trastornos imprevistos de
nuestra poltica exterior.

En todo lo que  Filipinas se refiere, debe obrarse con rapidez y
energa, poniendo aquel Ejrcito en condiciones de que el nombre
espaol sea respetado en las sangrientas luchas llamadas  derrumbar
la rutinaria civilizacin de aquellos pueblos, nuestros vecinos en el
extremo Oriente, pues si bien es verdad que dadas las condiciones
especiales del natural de aquel pas y su numerosa poblacin,
no sera obra difcil reunir crecido nmero de soldados cuando las
circunstancias lo exigiesen, no es menos cierto que all se carece en
absoluto de armamento y de personal directivo, cosas ambas que no se
pueden improvisar, y mucho menos teniendo en cuenta la rapidez con
que hoy se ejecutan las operaciones de guerra y la enorme distancia
que separa  las Filipinas de la Pennsula.

En las actuales operaciones, como en otras anteriores, se dar el caso
de que numeroso Cuerpo de Ejrcito, regido por un _Teniente General_,
no cuente con Jefe alguno de la categora marcada para el mando de
sus divisiones.

En cuanto al personal de Jefes y Oficiales, se encuentra en idnticas
circunstancias, puesto que no slo es insuficiente para atender 
la formacin de nuevas unidades orgnicas, si as lo exigieran las
necesidades y seguridad de la colonia, sino que las bajas ocurridas
en campaa difcilmente pueden cubrirse, y eso dejando desatendidos
otros servicios, que aunque secundarios no son menos importantes.

Si esta _economa_ en el personal del Ejrcito estuviese justificada
por estrecheces del Tesoro filipino que restringiesen tambin
el aumento de personal en otros servicios, no seramos nosotros
ciertamente los que clamsemos pidiendo el racional aumento que
reclama el Ejrcito en aquel Archipilago si ha de garantir la
seguridad del territorio; pero ni aquel Tesoro demanda economas,
tan injustificadas como peligrosas pueden ser en momento dado, ni
en otros ramos de la Administracin se paran en ninguna clase de
consideraciones para aumentar el alto personal directivo.

Y si los compromisos y exigencias de la poltica de baja esfera
que hoy predomina en nuestro pas, encontraron en el Archipilago
filipino ancho campo donde cebar su apetito por medio de empleos
perfectamente intiles en un territorio an no dominado, en las
esferas gubernamentales debe procurarse dotar  aquel Ejrcito del
nmero de Generales, Jefes y Oficiales que fueren necesarios para la
movilizacin de fuerzas capaces de hacer frente  las eventualidades
que en el exterior pueden presentarse, y que en el interior terminen
de una vez la unidad de dominio, con tanta gloria all iniciada por
nuestros antepasados.





La situacin de las fuerzas que hoy guarnecen y operan en los
territorios de Mindanao, es la que se expresa en el _Mapa_ adjunto,
salvo los nuevos campamentos establecidos para atender  las
necesidades de la actual campaa.

De la Memoria de Mindanao escrita por el General de brigada
D. Julin Gonzlez Parrado, extractamos los datos consiguientes 
las condiciones locales y guarnicin de cada destacamento, rancheras
moras  ellos inmediatas, nmero de sus habitantes, armamento de que
disponen y todos aquellos cuyo conocimiento pueda ser de inters en
el transcurso de las operaciones emprendidas.

_Primer distrito_.--En la memoria de referencia se relacionan 46
rancheras enclavadas en el territorio de este distrito, asignndoles
en total una poblacin de 6.271 personas.

Desde luego puede asegurarse que en estos datos se padece error de
mucho bulto.

Al establecerse la trocha de Tucuran, se persegua como objetivo
principal el _impedir que los moros de Lanao sacasen elementos de
resistencia del rico y poblado territorio de Sibuguey_, y fcilmente
se comprender que no puede considerarse como pas bien poblado
y susceptible de suministrar  otro medio de resistencia, el que
teniendo ms de 12.000 kilmetros cuadrados de extensin, no cuenta
con otros pobladores que los 6.271 ya mencionados.

_Destacamentos_.--_San Ramn._--Se estableci para custodiar la colonia
agrcola del mismo nombre: consta de un Oficial y 12 individuos de
tropa. La colonia est dirigida por un Capitn. El terreno es feraz,
dando con profusin los ms ricos productos del pas. Como toda la
extensa porcin comprendida entre el Polombato y el mar, disfruta
de clima benigno y saludable. En sus inmediaciones hay una pequea
ranchera de moros.

_Santa Mara._--En el puerto del mismo nombre; el fuerte se encuentra
situado en la cima de un monte, estando constitudo por una estacada
rectangular y dos torres de mampostera. En el interior del recinto
se encuentra el cuartel, que es de dos pisos, construdo de madera
y techumbre de zinc. La playa est defendida por un blokaus, en el
que dan guardia un cabo y seis soldados. La guarnicin total del
destacamento es de un Oficial y 34 individuos de tropa. En sus
inmediaciones habitan algunos moros pacficos que han prestado
sumisin.

_Margo-sa-tubig._--En la costa oriental del puerto Dumanquilas,
en una buena ensenada formada por la isla Igat y la costa de Mindanao.

El fuerte est  media ladera de una colina poco elevada; est
compuesto de un recinto cuadrado, formado por muros de piedra seca
en unas caras y empalizada en las otras.

Dentro de ste se encuentran los alojamientos de tropa, pabellones
de Oficiales y almacenes, todo de materiales ligeros.

La aguada se hace en el mismo recinto, surtindose de un claro y
limpio arroyo que lo atraviesa.

La guarnicin la constituyen dos Oficiales y 60 individuos de tropa.

En opinin del General Parrado, todas estas instalaciones de materiales
ligeros debieran substiturse por edificios de slida construccin
y en buenas condiciones de defensa. Para realizar sto recomienda el
proyecto formulado en 1892 por el Comandante de Ingenieros D. Fernando
Recacho.

Mientras esta reforma no se haga, nuestras tropas prestarn penossimo
servicio de vigilancia, que nunca ser suficiente para ponerlas 
cubierto de las celadas de aquel astuto enemigo. Estas construcciones
de materiales ligeros son muy fciles de incendiar, y tanto en el
N. de Luzn como en el S. de Mindanao, donde los naturales manejan
admirablemente la flecha, las fuerzas que habiten esta clase de
viviendas estarn expuestas  sangrientas sorpresas, inevitables en
la confusin que produce un incendio durante la noche.

_Segundo distrito_.--En el territorio de este distrito, teatro de las
actuales operaciones, es donde hoy se halla reconcentrado el podero
mahometano de Mindanao; cuentan con ms de 200 pueblos repartidos
en las mrgenes de la laguna de Lanao y en las orillas de los ros
Tarana, Laput, Daghsan, Agus y otros menos importantes.

Para atender  las necesidades del Ejrcito se cre en este distrito
la Comandancia militar de Mumungan, que se halla comprendida en el
territorio que media entre Iligan y la laguna.

El fuerte Veyler, en Mumungan, est situado  unos 16 kilmetros de
Iligan, sobre la elevada meseta que separa la laguna de la costa y
en la orilla derecha del Agus, ro profundo y caudaloso que tiene en
aquel punto ms de 100 metros de anchura.

El primitivo fuerte ha sido ampliado  fin de formar en el interior
de su recinto un amplio campamento que sirva de base en las futuras
operaciones. Hoy consta de un gran recinto defendido por una slida
estacada de 4 metros de altura con banqueta de 1'20 de ancho, excepcin
de unos 60 metros que tienen de 2'50, con objeto de utilizar la parte
inferior para Caballerizas. Esta banqueta est  2'80 metros del suelo,
teniendo varias escaleras para ascender  ella. Adosada  la estacada
hay una torre de dos pisos con cubierta de zinc.

En el interior del recinto existen: tres edificios de tabla con
cubierta de zinc, capaces para 160 hombres, Oficiales, enfermera
y almacenes.

Un camarn de materiales ligeros de 56 metros de largo por 10 de
ancho y 4 de altura.

Otro paralelo al anterior y de iguales dimensiones y
construccin. Entre los dos anteriores, y dejando entre cada uno un
pasadizo de 3 metros de ancho, hay otro de 30 de largo y 10 de ancho.

Los dos primeros, tienen cada uno dos dormitorios con camastros de
caa, perchas y armeros, capaces para 200 hombres cada dormitorio. El
camarn pequeo sirve para almacn de maderas y taller de aserrado.

Otro edificio de 8 x 10 con ocho mesas y un divn corrido, que sirve
de comedor.

El edificio destinado  la Comandancia Militar, construdo de caa
y nipa.

Caballeriza con cubierta de zinc capaz para 30 plazas y las cocinas,
hornos y dems dependencias.

En el exterior del recinto hay baos para Oficiales y tropa, lavaderos
y letrinas; todo sobre el ro Agus.

Un pozo de agua potable, corral para ganado, cerca para acotar
una huerta y otra ms extensa para el terreno destinado  pastos
del ganado.

Las fuerzas de guarnicin en este punto, son en tiempo normal:

Un Comandante Jefe de la demarcacin.

Un Capitn, seis subalternos y 321 individuos de tropa de infantera.

Un Teniente, un cabo y 17 artilleros.

Un Capitn, un Teniente y 112 individuos de tropa de Ingenieros.

Un Oficial y 30 individuos de tropa de Caballera, y

Un Capitn, dos subalternos, 15 individuos de tropa y 143 confinados
del batalln Disciplinario.

Numerosas rancheras inmediatas  este emplazamiento militar
han prestado sumisin, segn consta en la memoria de que tomamos
los anteriores datos; pero los sangrientos sucesos ltimamente
desarrollados en sus cercanas, son prueba evidente del poco valor
que estas gentes dan  sus compromisos, los que slo cumplen cuando
puede convenir  sus intereses.

_Iligan._--Antiguo pueblo cristiano: tiene un fuerte antiqusimo
de piedra que encierra un cuartel de materiales ligeros; en sus
inmediaciones hay una buena enfermera, donde vienen  parar los
enfermos y heridos del camino militar de la laguna.

El fuerte est guarnecido por un Oficial y 30 soldados del tercio
civil del distrito.

_Almonte._--En la baha de Iligan, prximo  la entrada del seno de
Panguil, en la meseta de una estrecha lengua de tierra formada por
el ro Liangan y el mar.

El recinto lo forma un muro rectangular de mampostera de 25 x 30
metros y uno de espesor; foso  10 metros del parapeto y una doble
estacada. En los ngulos E. y O. del parapeto tiene dos bateras 
barbeta y en los N. y S. dos torres de flanqueo, que al mismo tiempo
sirven de pabellones para Oficiales.

En el recinto interior hay dos edificios de madera con cubierta de
zinc, destinados  cuartel de tropa, enfermera y otras dependencias.

Est guarnecido por un Capitn, un Oficial y 58 individuos de
tropa de infantera, ocho artilleros peninsulares y un Oficial y
20 disciplinarios.

Las rancheras moras de las inmediaciones han prestado sumisin,
habindose mantenido en paz durante el curso de las operaciones
emprendidas.

_Tangok._--En el seno de Panguil, muy prximo  Misamis, con quien
tiene comunicacin terrestre. El fuerte, que se compone de una estacada
y dos torres en muy mal estado, est guarnecido por un Oficial y 20
individuos de tropa de infantera.

_Balatacan._--En las orillas del seno de Panguil, se encuentra en el
mismo caso que el anterior y guarnecido por idnticas fuerzas.

_Lintogud._--De este punto arranca la importantsima va militar,
llamada trocha de Tucuran, que uniendo las contracostas de la isla slo
alcanza un desarrollo de 28 kilmetros. Lintogud se halla emplazado
en las mrgenes del ro del mismo nombre,  unos cinco kilmetros
de su desage en el seno de Panguil; est constitudo por un recinto
formado con maderos rollizos que resguarda al cuartel de materiales
ligeros que sirve de alojamiento para Oficiales y tropa.

El Sultn de _Bolinson_ ha establecido su ranchera cerca del fuerte
y se halla en las mejores relaciones con nosotros.

La guarnicin est compuesta por un Oficial y 50 individuos de tropa.

_Lubig._--Est situado en el centro de la trocha, en admirables
condiciones topogrficas para dominar  sta en una y otra direccin.

La guarnicin la compone un Oficial y 40 hombres, alojados en un mal
cuartel de materiales ligeros que se halla defendido por una estacada
y dos torretas, formadas una y otras de troncos rollizos.

_Tucuran._--En el extremo S. de la trocha, en la ensenada de Pagadian
y sobre el ro del mismo nombre. El cuartel se halla situado  media
ladera de una colina inmediata  la playa, formado de materiales
ligeros y defendido por una estacada. La playa est defendida por un
blokaus, al que guarnecen un cabo y seis soldados, y la aguada por
otro, que guardan un cabo y ocho soldados.

En las inmediaciones del cuartel se encuentra una edificacin de madera
con cubierta de zinc y tabique pampango que sirve de enfermera,  la
que guarnecen un cabo y cuatro soldados. En la meseta de la colina hay
un mal llamado fuerte, compuesto de una estacada con dos torretas,
y un alojamiento con techo de zinc, guarnecido por un sargento, un
cabo y ocho soldados, siendo de notar que para atender  esta serie
de recintos independientes, separados por distancias considerables,
existe slo un destacamento de 60 hombres.

Este abandono se agrava por la circunstancia de tener en sus
inmediaciones numerosa poblacin mahometana que cuenta con 1.000
hombres de guerra, dos caones, 54 lantacas y 162 fusiles, mas sus
armas blancas, de que ninguno carece.

_Comandancia militar de Dapitan_.--Comprende la porcin de costa entre
Zamboanga y Misarais, estando  cargo de un Capitn de Ejrcito; de
ella depende el destacamento de _Sindangan_, en la baha del mismo
nombre; el fuerte lo forma una estacada cuadrangular con garitones
en los ngulos, que defiende un cuartel de materiales ligeros; est
guarnecido por un Oficial y 32 individuos de tropa. Esta fuerza
debiera ser del tercio civil.

_Comandancia militar de la Baha Illana_.--Est enclavada en territorio
del 1. y 5. distritos, comprendiendo desde Punta Flechas hasta el
ro Nituan. _Parang-Parang_, emplazamiento militar importantsimo que
se halla situado en el gran puerto de Pollok, sobre una pequea colina
que ocupa posicin admirablemente ventajosa. Al abrigo de los fuertes
se v formando un pequeo poblado, llamado  adquirir gran desarrollo;
las defensas y construcciones militares las constituyen: en la orilla
del mar un fortn de mampostera que protege el muelle, y un almacn
de madera y techo de zinc. En el pueblo el cuartel de Infantera y
pabellones de Oficiales, de madera y techo de zinc;  la salida, hacia
el interior, se encuentra el fuerte de Mara Cristina, de mampostera,
con buenos alojamientos; un magnfico hospital de madera y zinc y
algunos barracones de materiales ligeros para albergue de tropas. La
guarnicin est compuesta de unos 500 hombres de infantera; un Oficial
y 12 individuos de tropa de artillera; una compaa de ingenieros
y otra disciplinaria. La Comandancia militar est desempeada por el
Teniente Coronel Jefe del regimiento que d la guarnicin.

Las rancheras moras inmediatas son numerosas y fuertes y de las ms
aguerridas de Mindanao. Se les calculan ms de 2.500 hombres de guerra,
dos caones, 29 lantacas y 117 fusiles  infinidad de armas blancas.

_Malabang._--Prximo  Parang-Parang,  quien se une por un regular
camino, situado en una mala rada que no proporciona abrigo alguno
 los barcos. El fuerte est emplazado en la misma playa, en la
desembocadura de un estero que rodea tres de sus lados. Consta de una
doble empalizada que cierra un extenso recinto, donde se encuentran
todas las dependencias de la guarnicin, construdas de tabla y techo
de zinc. Las rancheras inmediatas son numerosas y tienen ms de 3.500
hombres de armas, un can, 342 lantacas, 265 fusiles  infinidad de
armas blancas. La guarnicin se compone de un Capitn, tres subalternos
y 200 hombres de infantera y 10 artilleros para el servicio de dos
piezas de bronce, que dominando el estero se encuentran emplazadas
en la empalizada exterior.

_Malabang._--Es punto importantsimo para cuantas operaciones se
emprendan sobre la laguna, con la que se comunica directamente por un
camino que tiene cerca de 50 kilmetros de desarrollo, terminando en
la ranchera de Ganasi. A corta distancia del actual emplazamiento,
existen an las ruinas del fuerte de la Sabanilla, construdo en
1639, emplazamiento que bien pudiera servir para construr un fuerte
definitivo aprovechando los cimientos y los materiales all acumulados
por nuestros antepasados.

_Baras._--Est situado este destacamento en la misma baha Illana y 
unos 10 kilmetros del anterior; tambin se comunica con la laguna por
un camino spero y pedregoso, pero de menos trayecto que el anterior;
es el principal mercado que tienen los moros en la baha Illana;
sto le d singular importancia como punto de ocupacin. Su guarnicin
actual es de un Capitn, tres subalternos y 200 hombres de infantera
y 10 artilleros para el servicio de dos piezas. Tanto este punto como
Malabang son los que estn ms expuestos  los ataques de los moros,
por cuyo motivo deben ser renovadas sus actuales defensas por otras ms
estables y slidas que pongan  la guarnicin  cubierto de cualquier
golpe de mano.

Las rancheras inmediatas cuentan con cerca de 2.000 hombres de
armas, cuatro caones, 19 lantacas, 23 fusiles y las armas blancas,
que poseen en gran nmero.

_Comandancia militar de Buluan._--Est enclavada en el _tercer
distrito_: el objeto de esta Comandancia, que desempea un Teniente
de Ejrcito, es la inspeccin de los puestos que en el curso del ro
del mismo nombre tiene establecidos el tercio civil de Surigao. La
reduccin de los habitantes de esta regin se hace de un modo pacfico,
sin tener que recurrir al empleo de las armas.

_Cuarto distrito_.--La demarcacin de la capital, que es _Davao_,
comprende una numerosa poblacin de infieles an no sometidos y unos
5.000 moros pacficos repartidos en 30 rancheras.

_Comandancia militar de Matti._--Comprende el extenso territorio
de la baha de Pujaga, no teniendo otro destacamento militar que el
poblado del mismo nombre, residencia del Comandante militar, al que
guarnece fuerza del tercio civil.

_Comandancia militar de Sarangani._--Comprende la baha  islas del
mismo nombre, teniendo bajo su jurisdiccin los siguientes puestos
militares:

_Glan._--En la ensenada de su nombre, lo constituye un cuartel de
materiales ligeros, defendido por una estacada: est guarnecido por
un Capitn, Comandante militar, un Oficial y 45 individuos de tropa;
las rancheras de moros inmediatas se han sometido.

_Makra._--En el fondo de la baha de Sarangani; el destacamento,
que lo componen un Oficial y 32 individuos de tropa, se alberga en
un cuartel de materiales del pas, defendido por doble estacada.

_Balut._--En la isla del mismo nombre, como el anterior; el
destacamento, que lo forman un Oficial y 20 individuos de tropa,
se aloja en un mal cuartel.

_Tumanao._--Establecido en la isla de su nombre, est  cargo de
un sargento y 15 soldados, que se alojan en forma idntica que las
guarniciones de Balut y Makra.

Estos tres destacamentos, que ms que para imponerse  los habitantes
del pas, se hallan establecidos para cumplir los preceptos del tratado
de Berlin, que obliga  ocupar para poseer, deban estar guarnecidos
con personal del tercio civil, dando preferencia  los individuos
casados,  fin de que por este medio, y facilitndoles elementos para
el cultivo de los campos, se formaran poblados de alguna importancia,
tan necesarios y tiles en aquellos vrgenes territorios.

_Quinto distrito_.--La circunstancia de comprender este distrito la
extensa cuenca del ro Pulangui, centro hasta hace poco y objetivo de
nuestras operaciones en Mindanao, hace su estudio de sumo inters. En
la memoria del Sr. Parrado se le calcula  este distrito una poblacin
mahometana de 44.316 almas; pero como  continuacin se hace subir
 10.374 el nmero de los hombres de guerra disponible, se evidencia
el error padecido al computar la poblacin mahometana, que no bajar
ciertamente de 80.000 almas cuando menos.

_Cottabato._--Es la cabecera del distrito; est emplazada sobre el
brazo N. del Pulangui,  tres millas de su desembocadura y  la falda
de una elevada colina, que ocupa admirable posicin estratgica. El
cuartel de tropa es un mal camarn de materiales ligeros, pero tiene
un magnfico hospital, antiguo cuartel de Ingenieros, y los Oficiales
encuentran cmodas viviendas en la poblacin. La guarnicin actual es
de un Capitn, dos subalternos y 100 individuos de tropa de infantera
y un Oficial y 12 artilleros.

_Libungan._--En la orilla derecha del brazo N. y en la desembocadura
del estero de los caimanes,  10 millas de Cottabato. El fuerte, que
est defendido por una estacada, es muy reducido; su construccin,
de mampostera y madera con aspilleras. Lo guarnecen un sargento,
dos cabos y 10 soldados.

_Tamontaca._--En la orilla derecha del brazo S. y  seis millas de la
desembocadura; est formado por un recinto amurallado, defendido por
tambores de flanqueo, que tiene 30 metros de lado; en su interior est
el cuartel, pabelln de Oficial y dems dependencias. Est guarnecido
por un Oficial y 20 individuos de tropa.

Las rancheras moras inmediatas  estos fuertes no son muy importantes
y en apariencia estn sometidas.

_Taviran._--En la orilla izquierda del brazo S., en la confluencia
con el estero de Talayan y  seis millas del vrtice del delta. El
fuerte lo constituye un reducto cerrado con revestimiento de piedra,
terminado por un muro de 1'30 metros sobre la banqueta, flanqueado por
tambores; en el recinto se levanta un magnfico cuartel, espacioso
y construdo en admirables condiciones de defensa. La guarnicin es
de un Oficial y 22 hombres de tropa.

Inmediatas  Taviran hay numerosas y fuertes rancheras de moros,
todas adictas, distinguindose entre ellas las del Datto Ayuna, que
en la campaa del 86-87 prest muy buenos servicios, concurriendo
con toda su gente  la campaa, donde sufri sensibles prdidas.

_Tumbao._--En el vrtice del delta; su posicin es admirablemente
estratgica; un parapeto de tierra, defendido por ancho foso,
constituyen el recinto donde se emplaza el cuartel, que es de
mampostera y entramado, capaz para un Oficial y 60 hombres que
constituyen su guarnicin actual.

La fuerza de artillera se aloja en una torreta de mampostera
independiente del cuartel.

_Kudaranga._--En la orilla derecha y frente  la confluencia del estero
de Bacat. Est formado por una torre de tres pisos de mampostera y
entramado de forma poligonal; unido al lado mayor hay un patio para
cocinas y otras dependencias, defendido por muralla de mampostera
con aspilleras. Su guarnicin es de un Oficial y 20 soldados.

_Reina Regente._--A unos 600 metros de la orilla derecha del ro
se halla establecido un fuerte provisional que encierra y defiende
el cuartel, almacenes y dems dependencias, todo ello construdo con
materiales ligeros; es la residencia del Comandante militar de aquella
zona, estando guarnecido por el Comandante militar de la clase de
Capitn, dos Oficiales y 100 hombres de infantera y 10 de artillera.

_Pikit._--A la orilla derecha del ro y  34 millas de Reina
Regente, se encuentra este fuerte, al que pocas veces pueden llegar
los caoneros. El recinto es amurallado, con 38 metros de lado,
construdo de mampostera y flanqueado por torretas de planta baja en
dos diagonales y dos bateras en las otras dos. Dentro del recinto hay
un cuartel de dos pisos, de entramado de madera y cubierta metlica,
enfermera de tabique pampango y cubierta de zinc. Comandancia,
cuartel para los artilleros, factora, de entramado de madera y nipa,
y polvorn de mampostera y cubierta blindada. Est guarnecido por
un Oficial y 60 individuos de tropa de infantera y seis de artillera.

Para asegurar la ocupacin y dominio de esta importantsima comarca,
se tiene en estudio el establecimiento de un fuerte 46 millas ms
arriba de _Pikit_, en el lmite de influencia de la raza malaya
mahometana en Mindanao, y donde principia la poblacin montesa
de Misamis. Este fuerte deber ser guarnecido por un Oficial y 60
soldados de infantera y seis artilleros.

En la costa se encuentran los destacamentos siguientes:

_Pollok._--Est guarnecido por un sargento, un cabo y 10 soldados.

_Panay._--En las alturas que cierran el puerto de Pollok; su guarnicin
es igual  la del anterior.

_Lebak._--En el puerto del mismo nombre; el cuartel, que se halla
situado dentro de un reducto con parapeto de piedra defendido por
foso y tambores en los ngulos de la cara anterior y un rediente en
la posterior, es de tabique pampango con cubierta de zinc.

Los elementos de combate de que disponen los moros del quinto
distrito se calculan en unos 10.000 hombres de guerra, 26 caones,
1.452 lantacas y 1.600 fusiles, mas las armas blancas.

_Sexto distrito_.--La isla de Basilan, que lo compone, no tiene ms
poblacin cristiana que la Isabela, donde adems de la fuerza de la
divisin naval del Sur, hay un destacamento de dos Oficiales y 50
individuos de tropa de infantera, que guarnecen un magnfico fuerte,
ya descripto al hablar del distrito.

La poblacin mora de esta isla est distribuda en unas 50 rancheras,
algunas de ellas bastante fuertes y aguerridas, que renen ms de 4.380
hombres de armas, por cuya circunstancia no debe por ahora intentarse
accin alguna sobre Basilan,  fin de evitar nuevas complicaciones en
los asuntos de Mindanao; pero su reduccin es ineludible y necesaria,
como etapa final en la conquista de Mindanao.

Fcil nos ser deducir de los anteriores datos las dos siguientes
conclusiones, una de inters local y otra generalizada  todo el
Ejrcito y que ambas revisten importancia suma. En primer lugar
se demuestra de un modo irrefutable el abandono en que se tiene el
emplazamiento de algunos importantes destacamentos, en los que no
se cuenta con obras de defensa que garanticen la seguridad de las
tropas, careciendo en absoluto de alojamientos y dejando en el mayor
abandono cuantos trabajos se refieren  la salubridad de estos mismos
emplazamientos, donde insignificantes obras de drenaje  inteligente
direccin en el relleno y desecacin de manglares, evitaran una
gran parte de esas infecciosas calenturas paldicas que causan en
las filas del Ejrcito mayores estragos que la fiera morisma con que
all combate.

En cuanto  la ms importante de estas conclusiones, la que se
refiere al ncleo total de fuerzas que constituyen aquel Ejrcito,
exige la siguiente comparacin. La extensin total del Archipilago
excede de 300.000 kilmetros cuadrados; la poblacin se aproxima
 8.000.000 y el fraccionamiento del territorio en infinito nmero
de islas exige crecidas fuerzas de mar y tierra que garanticen su
posesin y mantengan en el interior la tranquilidad pblica; y se
comprender fcilmente que sto es difcil conseguir con los 11.000
hombres que en Filipinas constituyen el elemento armado, si tenemos
en cuenta que la isla de Mindanao necesita durante largo tiempo una
guarnicin de 4.000 hombres de Ejrcito cuando menos. Si  esta suma
agregamos los refuerzos necesarios en las operaciones emprendidas,
que no han de bajar de 3.000 hombres, quedarn plenamente justificados
los recelos abrigados por nosotros de que el Ejrcito filipino resulte
insuficiente para garantir en tan lejanas latitudes los sagrados
intereses encomendados  su custodia.

De antiguo venimos demostrando especial solicitud por cuanto afecta
 nuestros intereses en la Oceana, y nadie por tanto podr tacharnos
de interesados si recordamos con insistencia  los poderes pblicos la
imperiosa necesidad de que el Ejrcito filipino sea considerablemente
reforzado en plazo perentorio.

Y no faltan, hoy, por cierto, razones poderosas que abonen sobradamente
nuestra campaa. El rpido florecimiento del Imperio japons, tan
prximo  aquel Archipilago: la indudable preponderancia que sus
victorias sobre la China han de proporcionarle en los mares del
extremo oriente y su poderosa actividad comercial, son un peligro
evidente para nuestra influencia y soberana en tan remotas comarcas,
para conjurar el cual debemos estar prevenidos.

Los Gobiernos espaoles han de poner inters preferentsimo en alejar
tales riesgos, y slo de ese modo evitarn unos de esos movimientos
de la opinin que una vez iniciados arrastran la voluntad y la
accin de los poderes pblicos. Estos deben tener muy presente que
la isla de Formosa, que geogrficamente constituye el extremo N. del
Archipilago filipino, ser ocupada en breve plazo por los japoneses,
quienes poseern entonces una parte de nuestra antigua _Hacienda_, cuya
ocupacin efectiva para Espaa se realiz el ao 1626, y ya no sern,
desde que tal logren, vecinos lejanos, de los cuales slo pueda temerse
remoto peligro, sino celosos vigilantes de tradicin conquistadora que,
arma al brazo, esperarn ocasin propicia para continuar en su empresa.

Al hablar como hablamos no nos gua inters egosta alguno; sentimos
zozobras para lo porvenir, motivadas por los alardes de fuerza y
expansin de aquel Imperio, y queremos que la nacin espaola est,
cual nosotros estamos, en guardia y sobre aviso.

As, pues, si bien es verdad que el Ejrcito filipino, tal y
como hoy est constitudo, sera bastante para hacer frente  las
eventualidades que puedan presentarse en Mindanao, no es menos cierto
que para realizar sto sera necesario dejar desguarnecidas las ms
importantes plazas del Archipilago y sin garantas la seguridad
pblica, cosas ambas que no sera de cuerdos el fiar al azar en las
presentes circunstancias.

En tal sentido y en el del mejoramiento del Ejrcito de aquel
Archipilago, encaminamos hoy nuestro humilde esfuerzo, seguros de que
al hacerlo as pagamos merecido tributo  la justicia y  la razn,
 la vez que cumplimos un altsimo deber para con la Patria, anhelando
que en da no lejano el himno nacional repercuta unsono desde el
vigilante promontorio de Punta de Europa  las lejanas provincias de
Oceana, donde hoy nuestros hermanos derraman su sangre generosa para
sostener en todo su esplendor el prestigio de las armas espaolas.




NOTAS


[1] Artculo que publicamos en _El Globo_ del 2 de Agosto del
presente ao.

[2] El tael pesa prximamente 1 1/4 onzas.

[3] En lo que respecta  esta raza, tomamos datos de los Sres. Moya
y Montero Vidal.

[4] Para ms detalles vanse los magnficos trabajos que acerca de
este distrito tiene publicados el Sr. Rajal.






End of the Project Gutenberg EBook of Mindanao: Su Historia y Geografa
by Jos Nieto Aguilar

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1.F.4.  Except for the limited right of replacement or refund set forth
in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.

1.F.5.  Some states do not allow disclaimers of certain implied
warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
the applicable state law.  The invalidity or unenforceability of any
provision of this agreement shall not void the remaining provisions.

1.F.6.  INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
with this agreement, and any volunteers associated with the production,
promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
that arise directly or indirectly from any of the following which you do
or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.


Section  2.  Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of computers
including obsolete, old, middle-aged and new computers.  It exists
because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come.  In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
and the Foundation web page at https://www.pglaf.org.


Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service.  The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541.  Its 501(c)(3) letter is posted at
https://pglaf.org/fundraising.  Contributions to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
permitted by U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
throughout numerous locations.  Its business office is located at
809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
business@pglaf.org.  Email contact links and up to date contact
information can be found at the Foundation's web site and official
page at https://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit https://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including including checks, online payments and credit card
donations.  To donate, please visit: https://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart was the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


Most people start at our Web site which has the main PG search facility:

     https://www.gutenberg.org

This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
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